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4 de abril de 2022

El origen del haya y los hayedos en el País Vasco

Mónica Ruiz-Alonso, Sebastián Pérez-Díaz y José Antonio López-Sáez publicaron en la revista Vegetation History and Archaeobotany el artículo "From glacial refugia to the current landscape configuration: permanence, expansion and forest management of Fagus sylvatica L. in the Western Pyrenean Region (Northern Iberian Peninsula)" en el año 2019, donde aportan los resultados del estudio palinológico de las muestras tomadas en la turbera de Gesaleta. Esta turbera se encuentra a 920 metros de altitud y se localiza cerca del pueblo de Egozkue, municipio de Anue (Navarra), a menos de 20 kilómetros al norte de Pamplona. Tiene una superficie de menos de 3 hectáreas y un depósito de turba que alcanza los 3,45 metros de altura. Además, realizaron una completa revisión de los datos paleobotánicos publicados, tanto de análisis antracológicos (carbón vegetal) como palinológicos (polen) de haya (Fagus sylvatica) en localidades del País Vasco y el Pirineo Occidental. 
Hay dos hipótesis que explican la presencia del haya en el País Vasco y el Pirineo Occidental: 

  • Hasta hace poco tiempo la hipótesis de la migración parecía la más posible. Esta hipótesis indica que el haya habría llegado a esta región tras su expansión desde poblaciones relictas en refugios glaciares del este de Europa que se expandieron hacia el oeste hasta llegar a la península Ibérica hace 4.500-3.000 años, donde siguieron expandiéndose hasta hace unos 2.500 años. 
  • La segunda hipótesis en la actualidad parece la que realmente sucedió si atendemos a esta revisión. Esta hipótesis indica que las hayas del País Vasco y el Pirineo Occidental sobrevivieron al rigor de las glaciaciones en refugios climáticos situados en el norte de la península Ibérica. En los últimos años se han encontrado restos paleobotánicos con dataciones anteriores a las propuestas por la hipótesis de la migración postglacial. Además, los estudios genéticos han constatado que las poblaciones actuales del haya tienen diversa procedencia. Las poblaciones del centro, este y norte de Europa son genéticamente parecidas y, sin embargo, son bastante diferentes las de la península Ibérica, Italia y los Balcanes, lo que indica que los hayedos del sur de Europa se expandieron a partir de poblaciones locales. Ellos aportan el dato sobresaliente de polen conservado en la turbera de Gesaleta con una antigüedad de 11.400 años.

La expansión del haya desde sus refugios climáticos locales fue posible gracias a una de estas causas o a ambas: 

  • El cambio climático hacia un clima progresivamente más húmedo.
  • La influencia de las actividades humanas al destruir los bosques para generar pastos y campos de cultivo mediante incendios provocados. La expansión del hayedo fue favorecida por la expansión de los agricultores en el Calcolítico y la Edad del Bronce. La deforestación aparece en todos los yacimientos arqueológicos documentados que han sido objeto de análisis palinológicos. Casi todos los asentamientos estudiados desde el punto de vista palinológico presentan también niveles elevados de polen de cereales, lo que indica la relativa proximidad de campos de cultivo, y también de plantas propias de las zonas pastadas con ganado, como son Plantago lanceolata y Urtica dioica, así como ascosporas de hongos que se desarrollan sobre los excrementos del ganado.
La expansión del haya en el País Vasco y el Pirineo Occidental desde sus refugios climáticos locales se produjo desde hace 4.500 años y afectó significativamente a los bosques que entonces existían. Los bosques caducifolios dominados por robles (Quercus sp.) y avellano (Corylus avellana), y también los pinares (Pinus sylvestris y P. pinaster) retrocedieron significativamente frente al haya debido a su gran capacidad para prosperar en ambientes perturbados. En los últimos 2000 años el haya se ha convertido en una de las especies de árboles mejor representadas en los estudios paleobotánicos del País Vasco y el Pirineo Occidental, como ha quedado probado también en el Macizo de Gorbeia gracias al estudio palinológico de la turbera de Saldropo, municipio de Zeanuri (Bizkaia), completamente destruida a finales del siglo pasado. Sin embargo, su tendencia ha sido a la baja desde hace unos 1000 años, seguramente debido a su sobreexplotación.

17 de diciembre de 2014

El haya de Siskina

Como con El haya de Azekieta, fue mi amigo Iñaki García Uribe quien me comentó la existencia de un haya (Fagus sylvatica) enorme en el paraje de Siskina, municipio de Zigoitia (Araba). El día 13 de diciembre de 2013 fui en su busca con la ayuda de un mapa que me preparó. De ese día son estas fotografías.
Este haya trasmocha supera en perímetro a la altura normal (1,3 m) del haya de Azekieta. El haya de Siskina tiene 7,7 metros de perímetro, 50 centímetros más que la de Azekieta. Ambas se merecen su declaración como árbol singular.
Vista del gran haya de Siskina desde la pista forestal que sube hasta muy cerca de la cima del mismo nombre, de 855 metros de altitud, a donde se llega desde el pueblo de Ubide en unos 50 minutos de ascensión. El árbol se encuentra a 820 metros de altitud.
Como puede apreciarse en esta foto, aunque su perímetro a 1,3 metros de altura sobre el suelo es de 7,7 metros, a una altura de unos 0,4 metros sobre el suelo su perímetro es bastante menor: 6,55 metros. Yo junto al haya de Siskina.
 Iñaki García Uribe supo de este árbol gracias a Jabi Ballo, con familia en Ubide.
Además del perímetro del árbol, destaca el grosor de sus ramas.
Localización del haya de Siskina (círculo rojo), del pueblo de Ubide y la cima de Gorbeiagane. La línea es el límite entre Bizkaia al norte y Araba al sur. Pinchad en la imagen para verla más grande.
Localización del haya de Siskina. Se aprecia la pista forestal que, partiendo desde el pueblo de Ubide, pasa junto al árbol. La línea es el límite entre Bizkaia al norte y Araba al sur. Pinchad en la imagen para verla más grande.

7 de junio de 2014

El hayedo de Otzarreta

Alrededor del 85% del hayedo de Bizkaia está trasmochado y la mayoría se encuentra dentro de los Parques Naturales de Urkiola y Gorbeia. La mayor parte del resto es hayedo bravo y se encuentra en el Valle de Carranza y en Orduña. Las hayas trasmochas con su característica forma en candelabro son el resultado de una poda a 2,75 metros del suelo, al que seguía una proliferación de brotes, dando al fuste un aspecto muy distinto al propio de las hayas salvajes. La corta cada 10 años de los brotes más gruesos permitía la obtención de leñas y carbón vegetal.
Los hayedos trasmochos forman masas con una densidad de pies muy baja, de alrededor de 100 árboles por hectárea. La corta periódica de las ramas más gruesas, sin tener la precaución de dar cortes verticales ni protegerlos con algún impermeabilizante, provoca pudriciones que llegan ahuecar el tronco casi en su totalidad. Los vendavales, sobre todos los producidos con viento del Sur, con frecuencia derriban los pies debido a la gran resistencia al aire que ofrecen sus copas artificialmente voluminosas y pesadas, o más frecuentemente, provocan el desgajamiento de las ramas, incluso de todas a la vez, como contamos en su día en el caso del hayedo de Edia.
Algunas de estas hayas llegan a adquirir un enorme tamaño, como el haya de Azekieta. Sin embargo, Antonio Buesa Verdú, exdirector-conservador del Parque Natural de Urkiola, en el libro "El haya en Bizkaia" dejó escrito que "el futuro de estos hayedos trasmochos no es nada halagüeño, aunque al haber remitido el uso de las leñas para combustible, puede facilitar el proceso de regeneración mediante labores que protejan y favorezcan la regeneración natural."
Óscar Schwendtner en su artículo "Hayas y robles trasmochos en la Navarra atlántica", publicado en el año 2010 en la revista "Navarra forestal", explica que "no se sabe a ciencia cierta el origen de esta técnica, pero se remonta al menos a la Edad Media" y que, al trasmochar los árboles a una altura de 2-3 metros, se consigue evitar el ramoneo de los rebrotes por el ganado en unos hayedos adehesados donde se podía obtener al mismo tiempo alimento para los animales domésticos y leñas. Para más información, véase "El ayer y el hoy del haya trasmocha".
Las podas de retrasmoche que permitan su rebrote deben realizarse sobre ramas de menos de 30 centímetros de diámetro. Los hayedos trasmochos han dejado de podarse periódicamente, por lo que los árboles deben soportar un gran peso y volumen, lo que les hace más sensibles a los temporales de viento, que derriban árboles y arracan sus enormes ramas y les dejan sin capacidad de rebrote. Una de las soluciones sería el retrasmochado, es decir, volver a realizar las podas periódicas que hace décadas dejaron de hacerse.
Recientemente ha surgido una polémica por el retrasmochado parcial del hayedo de Otzarreta, muy conocido por los fotógrafos. La parcela tiene alrededor de 1,85 hectáreas y se encuentra junto al aparcamiento del mismo nombre, al que se accede rápidamente desde el puerto Barazar. Si se busca conservar el hayedo trasmocho esta actuación es necesaria.
En Bizkaia se inventariaron 4.916 hectáreas de hayedo en el año 2010, 3.324 de las cuales son de hayedo maduro. Unas 2.800 hectáreas del hayedo en Bizkaia está trasmochado. Parece razonable que parte del hayedo trasmocho se lleve a monte alto, que en la actualidad sería más rentable y que, desde el punto de vista de la conservación de la Naturaleza, es más valioso, pero sin olvidar el indudable valor cultural y paisajístico del hayedo trasmocho. Tomé estas fotografías en el hayedo de Otzarreta, municipio de Zeanuri (Bizkaia), el 25 de mayo de 2014. En esta fotografía puede apreciarse el riesgo que se corre cuando se deja una única rama en la cruz del haya trasmocha: si el viento la arranca es probable que el haya no vuelva a rebrotar.
Localización del hayedo de Otzarreta, municipio de Zeanuri (Bizkaia), cerca de la carretera N-240 a su paso por el puerto de Barazar.

Postdata
El 7 de julio de 2018 dentro del programa "El señor de los bosques" emitieron el capítulo titulado "El hayedo de Otzarreta", donde aparezco como botánico en los créditos del final.

10 de enero de 2014

El haya de Azekieta

Mi amigo Iñaki García Uribe me comentó la existencia de un haya (Fagus sylvatica) enorme en el paraje de Azekieta, municipio de Orozko (Bizkaia). El día 8 de enero de 2013 fui en su busca. Efectivamente, este haya es la de mayor perímetro que he visto en mi vida: 7,2 metros, por lo que merece su declaración como árbol singular.
Vista del gran haya de Azekieta desde la acequia o canal que se construyó desde Aldabide hasta la cámara de carga de Lupetzeta, con el propósito de aprovechar la fuerza del agua tras conducirla a través de una tubería de presión hasta la central hidroeléctrica de Usabel, que nunca llegó a entrar en funcionamiento, seguramente por fallos en el cálculo de la pendiente y el trazado del canal que debía llevar el agua hasta la presa de Lupetzeta.
El haya, como es habitual en las viejas hayas del Macizo de Gorbeia, se trasmochó en su tiempo para producir  in situ carbón vegetal. La rama más alta alcanza los 26 metros de altura.
A pesar de su aparente buen estado sanitario, seguramente estará hueca debido a las pudriciones que se producen normalmente en las hayas trasmochas y viejas, lo que posiblemente impediría su datación al faltar muchos de los primeros anillos de crecimiento.
 En esta imagen se ve al fondo el perfil de Itzina.
Se encuentra cerca del macizo de Itzina, en la ladera norte del monte Oderiaga.
En autómovil se puede llegar hasta el aparcamiento de Belaustegi, a donde se accede por la pista hormigonada que sube desde Usabel, municipio de Orozko (Bizkaia). Junto a la curva de herradura que hay bajo el aparcamiento se encuentra un área recreativa. Tras seguir el canal desde aquí durante unos 20 minutos podremos ver el gran haya.

11 de diciembre de 2012

El registro palinológico de la turbera de Saldropo

En las páginas 169-172 del libro "Paleoflora y paleovegetación de la Península Ibérica e Islas Balaeares" (130 MB) o solo del capítulo dedicado al País Vasco, publicado en 2012, se resumen los resultados de dos estudios palinológicos de la turbera de Saldropo, municipio de Zeanuri (Bizkaia). Mientras existía, se tomaron muestras de turba que analizaron en sendos estudios Mercedes García-Antón y María Cristina Peñalba Garmendia. En las turberas, debido a la acidez y la falta de oxígeno, se conserva en buen estado el polen producido por las plantas del entorno, en capas sucesivas que siguen, como es lógico, el orden cronológico, siendo más antiguas las profundas y más recientes las superficiales.
Gracias al estudio del polen conservado en la turbera de Saldropo y la datación mediante C14 se conoce qué especies de la flora y en qué abundancia vivían en el Macizo de Gorbeia desde hace 6.420 años. Para el primer estudio, de Mercedes García-Antón, publicado en 1989 en el artículo "Análisis geomorfológico y palinológico de la turbera de Saldropo (Barazar. Zeanuri/Bizkaia)" en el número 12 de la revista Lurralde, se tomaron muestras de 260 cm de profundidad directamente sobre el corte durante la explotación de la turbera. En el estudio de María Cristina Peñalba Garmendia, publicado en 1994, se tomaron muestras de 350 cm de profundidad.
El análisis del polen depositado en la desaparecida turbera de Saldropo ha permitido conocer que el haya (Fagus sylvatica) estaba ausente hace 6.420 años en el Macizo de Gorbeia. Apareció hace 5.170 años, pero su expansión se produjo desde hace 3.900 años y se volvió la vegetación dominante hace 2.540 años y así permaneció hasta hace 850 años, cuando comenzó su declive por la deforestación provocada por el ser humano para generar pastizales para el ganado. Tomé estas fotografías en el humedal de Saldropo, municipio de Zeanuri (Bizkaia), el 9 de diciembre de 2012.
En esta fotografía se muestran en color rojo las 5,6 hectáreas del humedal de Saldropo, donde se encontraba la turbera de Saldropo, explotada hasta su total agotamiento.

15 de febrero de 2012

Hayedo de Edia

Aunque queramos pensar que los rodales de robles y hayas que vemos en el País Vasco tienen un origen natural, lo cierto es que tienen poco de ello. Los rodales más jóvenes, como muchos de los de Altube, efectivamente, están sin trasmochar, pero los rodales más viejos, como este de Edia, en el municipio de Orozko (Bizkaia) están trasmochados y claramente plantados en filas.
Ante la duda de si sería un fenómeno propio del Macizo de Gorbeia, le pregunté al insigne botánico Pedro María Uribe-Echebarria, que me confirmó que era un hecho común a los hayedos y robledales más antiguos del País Vasco. En cualquier caso, es evidente que estas hayas, por viejas que sean, no lo son más que el uso que se hacía de su madera en las ferrerías hidráulicas del País Vasco, germen de la posterior industrialización del territorio.
Hace casi un año, durante los días 27 y 28 de febrero de 2010 se produjo un raro fenómeno meteorológico denominado ciclogénesis explosiva que tanto la Agencia Estatal de Meteorología como Euskalmet lograron predecir para asombro de muchos ciudadanos. Esos días un ciclón extratropical bautizado como Xynthia, una borrasca con vientos de más de 120 km/h formada sobre las aguas cálidas del océano, viajó a toda velocidad desde Canarias hasta el norte de la península Ibérica.
El día 27 sobre las 20:00 horas la estación meteorológica de Euskalmet que está situada en el monte Txarlazo, registró el record de velocidad de una racha de viento marcando 228,3 km/hora y desde las 19:30 hasta las 21:30 se registraron rachas sostenidas de mas 190 kilómetros por hora.
Enormes extensiones de plantaciones de Pino de Monterrey (Pinus radiata) fueron derribadas en Bizkaia y el norte de Araba. Muchos pinos fueron derribados, pero la mayoría fueron rotos por la mitad. Mientras los robles y las hayas sin trasmochar, libres de hojas que opusieran resistencia al paso del viento, soportaron bien semejante vendaval, los trasmochos han sufrido importantes daños en los rodales más expuestos, como este de Edia.

14 de noviembre de 2011

Hayedo de Sintzieta en otoño

En la cabecera del barranco de Sintzieta se encuentra el mayor hayedo del municipio de Orozko (Bizkaia). Son unas 50 hectáreas de hayas trasmochas a las que se les han unido en las últimas décadas jóvenes hayas bravas. Los hayedos trasmochos se generaron en un pasado no muy lejano, cuando las hayas jóvenes se trasmochaban a una altura de unos 2 ó 3 metros de altura para aprovechar su madera y leña. A partir de ese momento se dejaban crecer las ramas que nacían de la horquilla y se iban cortando cuando alcanzaban los tamaños deseados.
Las leñas generadas por el hayedo trasmocho se transformaban en carbón vegetal in situ en las carboneras, en uso hasta el siglo pasado. Muchas de las carboneras son pequeñas, de unos 5 metros de diámetro; otras, como la de la fotografía, son bastante mayores: de unos 8 metros de diámetro. Son explanadas circulares que en los hayedos sin zonas llanas se hacía necesario construir un muro de piedra para conseguir generar la zona llana imprescindible para la carbonera.
El resultado del carboneo es el hayedo trasmocho. Como muestra, estas dos hayas trasmochas. Estos árboles en forma de candelabro son muy apreciados por su valor etnológico y cultural, pero su valor natural es inferior al de las hayas bravas, ya que las oquedades naturales generadas en las horquillas apenas son empleadas por la fauna y las ramas generadas por encima de la horquilla acaban por desgajarse del tronco antes de que adquieran el porte que requieren para que pudieran ser del gusto de los Picamaderos negro, los murciélagos forestales y otras especies de fauna amenazada.
Algunas de las hayas se asientan sobre suelos rocosos o en zonas sujetas a erosión. Como resultado, encontramos en Sintzieta hayas como esta, que dejan a la vista, sobre la superficie del suelo, parte de sus retorcidas raíces.
En la cabecera del barranco de Sintzieta hay múltiples arroyos, como el de la fotografía, que se van uniendo muy cerca de su nacimiento. Aquí se reproducen las salamandras comunes.
El hayedo de Sintzieta tiene como fondo los farallones calizos del Macizo de Itzina. Como quedamos de acuerdo Javi, compañero de trabajo, y yo mismo, es muy difícil plasmar en fotografías la belleza del paisaje de este bosque otoñal, con sus tonos rojizos, los grises de la roca caliza y esos juegos de luces y sombras que se encienden y se apagan con el paso de las nubes por delante del Sol. 
En las laderas vertiginosas del Macizo de Itzina también prosperan las hayas sobre el roquedo calizo y casi desnudo. Sin embargo, el hayedo de Sintzieta se asienta mayoritariamente sobre los suelos silíceos de las areniscas de la ladera norte del monte Oderiaga.

22 de abril de 2010

Fagus sylvatica

El haya (Fagus sylvatica), pagoa en euskera, es muy común y llega a dominar el paisaje en lugares con nieblas muy frecuentes, condiciones que se dan fundamentalmente en las montañas, pero que baja por las vaguadas de la vertiente cantábrica, a veces casi hasta el nivel del mar, donde es dudoso su origen natural. Tomé esta fotografía un 27 de abril.
Los hayedos son la vegetación potencial del Macizo de Gorbeia por encima de los 600 metros de altitud, según los Mapas de Vegetación de la Comunidad Autónoma del País Vasco que editó el Gobierno Vasco en el año 1991. En la actualidad, sólo se conserva un gran hayedo dentro del Macizo de Gorbeia, que se encuentra en la cabecera del río Altube, en los municipios de Amurrio y Zuia (Araba).
El bosque de Altube ocupa una extensión de unas 2.000 hectáreas, pero ni una de sus hectáreas ha quedado libre de la explotación forestal, que empobrece enormemente la riqueza biológica del mismo, al eliminar los árboles caídos, viejos o enfermos, además de los arbolillos y arbustos propios del sotobosque del hayedo. Tomé estas fotografías en el bosque de Altube, municipio de Amurrio (Araba).