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29 de enero de 2025

El 5% del genoma de los lobos ibéricos es de perro

Muchos quedamos abducidos por una visión romántica del lobo que, en nuestra más tierna adolescencia, incluyó la lectura de los libros de Jack London "La llamada de la selva" y "Colmillo blanco" o la visión de los capítulos dedicados al lobo dentro de la serie de televisión "El Hombre y la Tierra", de Félix Rodríguez de la Fuente, y todavía resuena en mis oídos 40 años después aquella canción que incluía la frase de "el gran cazador...auuuu". Han pasado muchos años, he visto pocos lobos y en mi trabajo como guarda forestal de estos últimos 25 años en Bizkaia he tenido tiempo de escuchar a mucha gente, a menudo enfrentados entre ellos, no solo ganaderos con ecologistas, sino también unos biólogos con otros. Mi visión romántica del lobo ha decaído mucho. También la de otros grandes mamíferos predadores que he visto salvajes, como osos, linces, leones, leopardos, licaones o hienas. La fiera no es tan peligrosa como se la pinta. Y en el caso del lobo ibérico, desde este mes aún menos. Un estudio publicado en una revista de prestigio en enero de 2025 desvela que los lobos ibéricos son el resultado del cruce prehistórico entre lobos y perros llegados con los humanos hace varios miles de años. Alrededor del 5% del genoma de los lobos ibéricos procede del cruce con perros. Aunque el cruce con perros ha seguido sucediendo y sucede desde entonces, el estudio genético de los lobos ibéricos señala que fue aquel episodio de cruce tan lejano en el tiempo el que ha caracterizado al lobo ibérico y que explicaría su particular baja dispersión en comparación con el carácter viajero del resto de las poblaciones mundiales de lobo o su gran tolerancia a los humanos y los hábitat alterados. Para más detalles, se puede leer en abierto el artículo "Potential adaptive introgression from dogs in Iberian Grey Wolves (Canis lupus)", publicado en la revista Molecular Ecology, obra de Carlos Sarabia, Isabel Salcedo, Alberto Fernández-Gil, Bridgett M. von Holdt, Michael Hofreiter, Carles Vilà y Jennifer A. Leonard.

3 de marzo de 2018

Recomendaciones del Parlamento Europeo para la protección del Lobo

El Parlamento Europeo en el mes de febrero de 2018 ha dado a conocer un estudio que ha solicitado para la protección de cuatro grandes carnívoros europeos con el título de Large Carnivore Management Plans of Protection: Best Practices in EU Member States. Las recomendaciones para la protección del Lobo son las siguientes:
  • La gestión letal, mediante sacrificio o/y caza, no ha demostrado ninguna eficacia para mitigar las pérdidas provocadas por los lobos, a menos que la población se reduzca a niveles que no son compatibles con el mandato de la Directiva de Hábitats.
  • La adopción de medidas preventivas y la voluntad de cambiar los hábitos pecuarios contraproducentes parecen ser cruciales para lograr la tolerancia social y la coexistencia con los lobos, incluso cuando se están llevando a cabo otras medidas de gestión, como los programas de compensación. Además, los programas de compensación deberían integrarse con medidas preventivas para ser eficientes. También está claro que se debe ayudar a los ganaderos a aplicar estas medidas correctamente, especialmente en áreas donde los lobos han estado ausentes durante un cierto período de tiempo.
  • La difusión de las mejores prácticas preventivas y el intercambio de experiencias entre los agricultores debe ser alentada por las autoridades nacionales, las instituciones y las ONG. La tolerancia social hacia los lobos se ha argumentado como un aspecto clave para la conservación de esta especie. No obstante, se han desarrollado pocas investigaciones en Europa para investigar a fondo las actitudes humanas hacia los lobos en comparación con los estudios sobre la ecología y el comportamiento de la especie. Por lo tanto, se debe implementar una investigación específica a nivel europeo para investigar las actitudes del público hacia los lobos con respecto al uso de medidas preventivas, gestión letal y programas de compensación.
  • Varios estudios han subrayado la importancia de la disponibilidad de presas silvestres para reducir los ataques de ganado. De hecho, la gran escasez de presas silvestres a menudo se ha destacado como un factor importante que puede aumentar la predación del ganado por parte del lobo. Por lo tanto, se recomienda que una cantidad significativa y diversa de grandes presas silvestres esté disponible donde los lobos estén presentes. En aquellos países donde las presas silvestres se encuentren en bajas densidades, es aconsejable un programa de reintroducción bien planificado.

25 de marzo de 2017

La persecución del Lobo en el País Vasco

Hace 6 años escribí la entrada "La persecución del Lobo en Sierra Sálvada". Recientemente la editorial Tundra publicó el libro "Encuentros con Lobos", en el que, tras la invitación de Víctor J. Hernández, participamos 38 naturalistas e investigadores, relatando las vivencias personales de campo, yo con el capítulo "Soñando con un futuro mejor para los lobos". En esta ocasión empleo los datos oficiales que dejan en evidencia la persecución del lobo en el País Vasco, pero que no acaban de explicar su casi total desaparición. Las razones de su persecución son de todos conocidas: los ataques al ganado.
Cadáver comido de una oveja tras un ataque de lobo en el País Vasco. A menudo solo se comen parte de los órganos internos (corazón, pulmones, hígado) tras abrir la cavidad torácica y comerse el esternón y parte de las costillas.
Cadáver de una oveja muerta por el lobo durante un ataque que afectó a varias ovejas y un carnero. Se aprecia una gran hemorragia en el cuello provocada por la mordedura de un lobo.
Oveja herida en el cuello por los colmillos de un lobo. La mayoría de estos animales acaban muriendo como consecuencia de estas heridas que provocan graves daños internos, que quedan en evidencia por la hemorragia nasal.
Potro herido en la pata trasera por la mordedura de un lobo. También es habitual que heridas abiertas como esta acaben provocando la muerte de los animales que las sufren.
Ternero herido en una pata trasera tras un ataque de lobo. En casos como este y el anterior, queda en evidencia que la defensa de las crías por parte de sus madres ha permitido mantenerlas con vida durante el ataque de lobo. 
Ataques de lobo y número de animales muertos en ellos en Álava en el período 2000-2015. El número de animales muertos en Álava tiene una clara relación con el número de manadas de lobo establecidas en Álava y en los territorios limítrofes de Burgos. El número de ataques de lobo, en cambio, no tiene una relación clara con el número de manadas. Se sabe que las manadas de lobos depredan en mayor proporción sobre los ungulados silvestres (corzo, ciervo, jabalí) que los lobos solitarios. Sin embargo, los ataques que afectan a numerosas cabezas de ovino suelen implicar a varios ejemplares de una misma manada.
Tras un período sin lobos en el País Vasco de unos 30 años entre las décadas de 1960 y 1990, varias manadas de lobo se establecieron hacia el año 1991 en el País Vasco y las zonas limítrofes de Burgos y Cantabria. Las guaridas de cría y los centros de reunión de varias manadas se han encontrado habitualmente en territorio de Burgos (Monte Santiago, Puerto de Angulo). En el período entre 2004 y 2009 hubo 3 o 4 manadas en este territorio. Cada manada consta de un número medio 5 lobos en España, por lo que hubo 15-20 lobos en manada, más un número indeterminado de ejemplares solitarios. El número medio de cachorros por manada y año es de 5, lo que en una situación óptima, significaría que la población podría duplicarse anualmente. Por ello, cabe pensar que ni cazando 10-15 ejemplares de lobo anualmente se habría llegado a la situación actual del lobo en este territorio. En el siguiente gráfico, queda en evidencia que en ningún año el número de lobos muertos llegó a ese número. Según el "Censo de Lobo (Canis lupus) en la Comunidad Autónoma del País Vasco", en el año 2014 solo quedaba una manada de lobo en el País Vasco y territorios limítrofes, que según varios indicios llegó a reproducirse en Bizkaia, lo que no se registraba desde el año 2007. Sin embargo, eso no fue excusa para conservar la única manada del País Vasco y sus territorios limítrofes y en enero de 2016 mataron tres ejemplares, aunque hay testimonios de personas que aseguran que en el primer trimestre de 2016 se mataron hasta un total de siete. 
En esta gráfica se expresa la evolución interanual de los 62 lobos muertos registrados en las 18 temporadas del período 1987-2005 en el País Vasco. Cada temporada abarca el año transcurrido entre el 1 de abril y el 31 de marzo del año siguiente. La tasa anual de mortalidad registrada en la comunidad autónoma del País Vasco fue de 3,44 lobos muertos por año, un tercio de ellos en Bizkaia y el resto en Álava. La tasa anual registrada no explica el declive de la población lobera del País Vasco y territorios limítrofes, aunque, teniendo en cuenta los 7,83 lobos muertos por año en el período 1987-2005 en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cántabros, se acerca más a esa estima de 10-15 lobos muertos anualmente. Queda en evidencia que el lobo ha sufrido una mortalidad adicional no registrada.
El censo de las manadas no es tarea sencilla, pero mucho más difícil es la detección de los lobos solitarios. Cuando se producen daños al ganado que las instituciones indemnizan, es habitual que si el ataque parece de lobo, se acabe por darlo como ataque de lobo. Esos ataques son a menudo la única manera de detectar los lobos solitarios, aunque en ocasiones, finalmente, han resultado ser perros que mataban y comían ganado de una manera compatible con un ataque de lobo.
Comarcas de la mitad oeste del territorio de Álava.
Batidas al lobo realizadas legalmente en Álava en el período 1995-2009.
Batidas al lobo realizadas en Álava y lobos cazados en ellas en el período 1995-2009.
Repartición comarcal de los 45-50 lobos muertos en batidas legales en Álava durante el período 1987-2010.
Lobo cautivo.
Comarcas loberas en el extremo oriental de la Cordillera Cantábrica: Bizkaia (Montes de Ordunte y Trasmosomos), Álava (Cantábrica, Valdegobía, Gorbea, Gibijo/Arkamo, Badaya/Arrato y Añana/Riberas), Burgos (Valle de Mena/Montija y Valle de Losa/Berberana) y Cantabria (Valle de Soba/Ramales de la Victoria y Valle de Villaverde).
Repartición comarcal de los 136-141 lobos muertos en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cantabria durante el período 1987-2005. Aquí no se incluye el lobo cazado el 18 de abril de 2003 en una batida legal dentro del lado vizcaíno del Parque Natural de Gorbeia. Con posterioridad a este período, los ejemplares de la manada de Monte Santiago (Burgos), causantes de los ataques de la sierra de Gibijo y parte de los de Sierra Sálvada y el Valle de Losa, fueron perseguidos hasta su total exterminio. Según el testimonio de un pastor, hacia el año 2007 dieron muerte a 4 lobos en el centro de reunión de la manada. Desde entonces, solo quedó la manada del Puerto de Angulo. En la temporada de caza 2009-2010 se abatieron 2 ejemplares legales en el Valle de Losa/Berberana: un cachorro en Quincoces y un macho de 41 kilos el 25 de diciembre en Múrita, además de un ejemplar abatido ilegalmente en Villalba de Losa. En la temporada de caza 2010-2011, se hirió de muerte (restos de vísceras) a un lobo ilegalmente el 17 de octubre de 2010 (aún no se habían repartido los precintos) en la primera batida de jabalí celebrada en Quincoces, y el 11 de diciembre de 2010 cazaron la hembra reproductora de la manada del Puerto de Angulo. En las temporadas de caza de 2011-2012 y 2012-2013 no se cazó ningún lobo legalmente en los territorios limítrofes de Burgos. En la temporada de caza 2013-2014 apareció un lobo en muy mal estado en un tubo de una acequia cerca de Medina de Pomar, que fue sacrificado. En la de 2014-2015 se cazó un macho de nuevo en Múrita. Ninguno en 2015-2016 ni en 2016-2017.
Excrementos de un lobo silvestre con abundante pelo de un ciervo que cazaron.
De los 141 lobos muertos en el período 1987-2005 en el País Vasco y territorios limítrofes de Burgos y Cantabria, 127 lo fueron por disparo y el resto por otras causas.
Huella de la pata trasera de un lobo silvestre. Los rastros de huellas, sobre todo cuando el suelo se encuentra cubierto por la nieve, permiten la detección de las manadas y los lobos solitarios, aunque siempre cabe la posibilidad de confundirlas con las de perro. Lo mismo sucede con los excrementos, que solo mediante un análisis genético se puede saber con certeza si son de lobo o no, como dejaron en evidencia los autores de "El Lobo (Canis lupus L. 1758) en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Uso del ADN fecal para el seguimiento de sus poblaciones".
Causas de las muertes de 63 lobos en el País Vasco en el período 1987-2005. En las estadísticas no se incluyen, como decimos, todos los lobos cazados ilegalmente. Entre ellos, una  hembra joven cazada el 28 de enero de 2005 en la zona de Gibijo (Álava). Entre los lobos muertos por atropello, una hembra de dos años el 22 de enero de 2004 en la N-622, en Murgia, municipio de Zuia (Álava), un macho adulto de 36,8 kilos el 29 de septiembre del mismo año en la misma carretera, en Zaitegi, municipio de Zigoitia (Álava), y otro macho adulto en la autopista, cerca del peaje de Altube, municipio de Zuia (Álava).
Causas de las muertes de 78 lobos en Burgos y Cantabria, en zonas colindantes con el País Vasco en el período 1987-2005. Entre los lobos muertos por atropello dos ejemplares en el altiplano del Puerto de Angulo hacia el año 1995 o 1996.

5 de enero de 2017

Libro "Encuentros con Lobos"

Tundra Ediciones (www.tundraediciones.es) ha editado el libro "Encuentros con Lobos". Víctor J. Hernández tuvo la genial idea de invitar a 38 naturalistas e investigadores que relatan las vivencias personales de campo que más les marcaron o les proporcionaron el recuerdo más intenso de entre sus experiencias con el lobo. Una obra que nos muestra la emoción por tener la inmensa fortuna de que todavía campe por nuestros montes este extraordinario y emblemático animal, con el fin de ahondar y extender la preocupación por su conservación. Yo participo con el capítulo que titulé "Soñando con un futuro mejor para los lobos".

5 de marzo de 2013

Lobo: predador de ciervos, corzos y jabalíes

Willian J. Riple y Robert L. Beschta en el artículo "Large predators limit herbivore densities in northern forest ecosystems", publicado en el año 2012 en la revista European Journal of Wildlife Research explican que el lobo (Canis lupus) es una pieza fundamental en los bosques boreales y templados de Norteamérica y Eurasia. A esa conclusión llegan tras analizar la información de 42 artículos científicos publicados en los últimos 50 años. Son los lobos y los osos (Ursus spp.) las especies que limitan la densidad de los grandes mamíferos herbívoros. La densidad de ciervos (Cervus elaphus) es un promedio de casi seis veces mayor en las zonas sin lobos en comparación con las zonas con lobos. Otros factores, como la productividad vegetal, incrementan sólo ligeramente la densidad de cérvidos. Cuando la acción humana reduce las poblaciones de lobos y osos, inmediatamente se produce el aumento de la densidad de cérvidos, lo que afecta gravemente a la vegetación.
Cuando se cazan lobos por los daños que producen a la ganadería, a la vez se provoca el incremento desmesurado de las densidades de ciervos, jabalíes (Sus scrofa) o corzos (Capreolus capreolus), lo que afecta gravemente a la vegetación natural y también a la agricultura y la ganadería. Sin la intervención de los cazadores y de prácticamente su único predador natural, el lobo, estos ungulados silvestres provocan graves daños a los ecosistemas y a las economías de la población rural. Los jabalíes con sus entradas para comer en maizales y otros cultivos, y con sus hozaduras en prados y pastizales. Los corzos y los ciervos con sus escodaduras y ramoneos en árboles frutales y de plantaciones forestales, muchas veces afectando a la guía terminal. En el País Vasco el perjuicio económico provocado por cualquiera de estos herbívoros es mayor que el producido por los lobos, aunque no sea noticia en los medios de comunicación y los afectados no sean tan vehementes en sus reclamaciones. Y es que el problema del lobo no es sólo de índole económica y hunde sus raíces en la psicología y en lo paranormal.
La presencia del lobo modeló el manejo del ganado que hacían los pastores hasta hace pocas décadas, cuando se dio por exterminado al lobo, sin pensar en que podría regresar, como así fue. La vida de los pastores giraba todo el año alrededor del cuidado de su ganado. Su protección frente a los posibles ataques del lobo modeló muchos de sus usos y costumbres. En la actualidad, la vida pastoril tradicional prácticamente ha desaparecido del Macizo de Gorbeia y del resto del País Vasco. El indudable valor etnográfico de la vida pastoril tradicional ha dejado de estar en el medio rural para encontrarse en las bibliotecas y en los archivos. 
Desde la década de los 60 del siglo pasado hasta la actualidad el manejo del ganado ha cambiado radicalmente. Ahora el ganadero apenas dedica tiempo al cuidado de su ganado mientras permanece en los pastos de montaña: no lo ordeña, no lo recoge al atardecer y no duerme en las "txabolas" de las majadas pastoriles. Simplemente, sube en todoterreno de vez en cuando para localizar el rebaño, sin ni siquiera detectar la totalidad de los animales muertos, extraviados, accidentados o enfermos. La pérdida de ingresos por la venta de quesos y la disminución de la productividad del ganado por su cuidado deficiente se compensa con el dinero cobrado mediante subvenciones. Este semiabandono del ganado a su suerte le hace muy vulnerable al lobo y se dice que la ganadería extensiva es incompatible con la presencia del lobo. En realidad, lo que es incompatible con el lobo es la actual y novedosa forma de ganadería extensiva en la que el cuidado del ganado se ha reducido tan drásticamente en la época que se encuentra en los pastos de montaña. En algunas comarcas de Castilla y León donde ha pervivido el manejo antiguo del ganado por parte del pastor, las pérdidas económicas debidas al lobo son del orden de un 10% del sufrido en las zonas donde el ganado pasta en situación de semiabandono. Tomé estas fotografías y este video en el Parque zoológico de Cabárceno el 3 de marzo de 2013.

Carta de un amigo:

"Estimado amigo: 

Leo con interés todos tus correos, que normalmente son muy interesantes. Este último que se refiere al lobo me ha impulsado a mandarte una respuesta, sin ánimo de polemizar o de defender a los ganaderos, solo de dar otro punto de vista para la reflexión.

En primer lugar quiero recalcar que la sociedad evoluciona, todos evolucionamos. Y los logros laborales y sociales deben de ser para todos, también para los ganaderos. Nuestros bisabuelos trabajaban un porrón de horas al día, un montón de días al año por un plato de lentejas, nosotros queremos ocho horas al día, cinco días a la semana, nuestro mes de vacaciones, nuestros permisos médicos, días de antigüedad, bajas, etc, pero exigimos que el ganadero en vez de dormir en su casa con su mujer, pernocte con 400 ovejas y 5 mastines en el monte, lloviendo a 5 grados. Al que defienda esos valores tradicionales le recomiendo sacarse una muela sin anestesia como hacían nuestros abuelos, a ver qué piensa del progreso.

Eso es una opinión personal, y como tal es discutible. Lo que nunca son discutibles son los números, son datos fríos y sin sentimientos. Solo voy a dar dos:

La población de lobos de España se ha multiplicado por cuatro en los últimos 35 años.
La población de ganaderos de España se ha dividido por cinco en los últimos 35 años.

Antes de despedirme decir que soy un enamorado del lobo en particular y de la biodiversidad en general, y no creo que en la península Ibérica ningún ganadero esté poniendo en peligro ninguna especie, todo lo contrario, están contribuyendo a mantener unos ecosistemas, que a pesar de ser antropogénicos, llevan miles de años instalados en esta parte de Europa, y a los cuales se ha adaptado una parte importante de nuestra fauna.

El mayor problema medioambiental actual de la península Ibérica y sobre todo de Euskal-Herria, no es ni la ganadería, ni la caza, ni la contaminación, ni los incendios, ni la sobreexplotación. El verdadero problema es la ocupación del medio.

Gracias por la atención prestada Juanma"

14 de abril de 2012

Lobo

El Lobo (Canis lupus) es el superdepredador más extendido del Hemisferio Norte y, por lo tanto, cumple un papel ecológico fundamental e irreemplazable al controlar las densidades de los grandes herbívoros y del resto de mamíferos carnívoros, eliminando animales débiles, viejos o enfermos, impidiendo que las enfermedades contagiosas prosperen y se extiendan. En los lugares donde falta, sólo el Hombre mediante la caza puede evitar el aumento desmesurado de las poblaciones de muchas de esas especies, como sucede con los jabalíes, los corzos y los ciervos en el Macizo de Gorbeia. El lobo es el ancestro del "mejor amigo del Hombre: el perro" y, a la vez, el animal más odiado y perseguido desde tiempo inmemorial por los daños que produce a los animales domésticos de los pastores y ganaderos y, en casos excepcionales y mal documentados, a seres humanos, especialmente bebés y niños pequeños. Son innumerables las historias y leyendas que lo incluyen como protagonista principal y no siempre es fácil saber dónde termina la historia y comienza la leyenda. En cualquier caso, los daños que han provocado a la ganadería en el norte de la Península Ibérica han debido ser objetivamente muy importantes. Sólo así se explica el trabajo que ha requerido la construcción de unas estructuras exclusivas de este territorio denominadas "loberas" que han llamado la atención de antropólogos y etnólogos como Julio Caro Baroja en su obra "Los vascos" o Félix Murga, que publicó en el año 1978 en la revista Kobie un artículo titulado "Catálogo de loberas de las provincias de Álava, Burgos y León". Sin embargo, la forma más habitual de captura ha sido el cepo. Su captura fue recompensada a lo largo de varios siglos y en el año 1904 se cazó en el monte Berretín, municipio de Zuia (Araba), el que se pensó fue el último lobo del Macizo de Gorbeia. Casi pasó un siglo hasta que el 29 de julio de 1994 se volvió a abatir un macho inmaduro en la ladera sur de Gorbeiagane (Araba). Desde entonces, lobos en dispersión consiguen atravesar la autopista AP68 con cierta regularidad, pero todos son eliminados en cuanto se tiene noticia de su presencia.
Según la leyenda que puede verse grabada desde el 20 de junio de 1988 en el monolito erigido en el collado de Araneko Harria, municipio de Orozko (Bizkaia): "A una chica le comió el lobo. 14-diciembre-1308. Caserío Arane. Picaza-Garay". Esta leyenda se la contó en el año 1922 Pedro María de Sautu, del pueblo de Olarte, a José Miguel Barandiaran y está publicada en su obra "El mundo en la mente popular vasca", dónde se puede leer lo que le relató: "Una joven del caserío Arane subió una vez a Gorbeia a retirar las ovejas de su rebaño, que pacían en aquella montaña. Pero, envuelta de improviso por espesa nube, se desorientó de tal suerte, que no pudo hallar el camino de su casa. Allí se le hizo de noche. Luego vinieron unos lobos y la devoraron. Su familia la buscó en vano por muchos días. Solo hallaron sus cabellos en el collado de Aranekoarri". Según escribe a continuación José Miguel Barandiaran: "Este nombre parece sería primitivamente de alguna piedra que existió en aquel collado. El día 23 de Mayo de 1922, hice una excursión por aquellas montañas, acompañado de un labrador de Orozko. Éste no sabía cuál era la piedra. Entre otras muchas, vimos dos no muy grandes, empotradas en el suelo a modo de mojones, una frente a la otra. Mandé hacer una excavación a su lado y hallé un pedernalito informe y un trozo de cristal de roca, hallazgo que, por su semejanza con objetos que se descubren en nuestros dólmenes, me hicieron pensar que allí existió quizá algún túmulo o sepultura prehistórica. Pero nada puede afirmarse con seguridad". Sin más restos de la joven que unos cabellos, parece muy poco probable que fueran los lobos los causantes de su desaparición. Durante la Dictadura de Franco se sucedieron varios episodios de presuntos ataques a bebés en la provincia de Ourense, pero tampoco se tiene a día de hoy la seguridad de su autoría. En la localidad orensana de Allariz fue juzgado y condenado a morir mediante garrote vil el 6 de abril de 1853 Manuel Blanco Romasanta, que reconoció haber matado a 9 personas a sangre fría, usando sus manos y dientes para acabar con sus vidas y comérselos, aunque la Reina le conmutó la pena por la de cadena perpetua. En el año 1935 el portugués José Pires también mató y se comió a varias personas en la comarca de El Bollo, también en la provincia de Ourense.

14 de febrero de 2010

El pastoreo y el lobo

Aunque la acción humana consiguió acabar con el lobo en el País Vasco en el siglo XX, durante la última década se han asentado unos pocos lobos en las comarcas más occidentales de Bizkaia y Araba, generando el rechazo generalizado de los ganaderos, que acusan a la Administración de no hacer todo lo posible por eliminar al lobo de los montes vascos. Muchos ganaderos piensan que la ganadería extensiva tal y como se practica actualmente en los montes del País Vasco y la presencia del lobo son incompatibles. La Diputación Foral de Araba subvenciona la adquisición de perros mastines y, en parte, su manutención. Esta raza de perro defiende eficazmente a los rebaños de ovejas de los ataques de los lobos. Tomé esta fotografía en Zubiaur, municipio de Orozko.
Cepos loberos antiguamente empleados en el Macizo de Gorbeia. Agradezco al Museo de Orozko el permiso que me dieron para la obtención de fotografías de los materiales y vestimentas allí expuestas.