19 de septiembre de 2021

Nutria paleártica

La Nutria paleártica (Lutra lutra) es, junto a la Marta (Martes martes), un mamífero carnívoro en franca recuperación desde que en la década de los años 70 del pasado siglo alcanzara su mínimo poblacional debido a su intensa persecución por el valor de la piel. El padre de mi amigo Aitor Uriarte hacia el año 1960 se cruzó con un cazador de Ortuella que llevaba dos nutrias que había matado en las marismas del Barbadún, justo donde en el año 1968 se construyó la refinería de Petronor. Más recientemente, en el año 1978 o 1979 un guarda del ICONA mató una nutria en el río Cadagua, en el tramo entre La Herrera y Balmaseda (municipio de Zalla) con la escusa de que se comía las truchas.Desde entonces la Nutria ha ido recolonizando ríos de los que se extinguió, siempre que estos no estén muy afectados por la destrucción de su hábitat, la disminución de sus presas y la contaminación. En la mayoría de los cursos fluviales de la vertiente cantábrica del País Vasco la disminución de sus presas debe ser un factor importante, ya que la destrucción de los frezaderos de los peces por los arrastres de tierra desde las matarrasas es un fenómeno generalizado. En otros territorios se conocen poblaciones de nutrias en ríos moderadamente contaminados en los que los peces consiguen reproducirse con normalidad y son abundantes. El 19 de junio de 2020 apareció un individuo muerto por atropello en la carretera entre Uribiarte (Orozko) y Bergantza (Amurrio), ya en territorio alavés, cerca del río Altube. Tomé esta fotografía de un ejemplar salvaje el 19 de septiembre de 2021.
La Nutria paleártica según el vigente Catálogo Vasco de Especies Amenazadas es una especie "en peligro de extinción". Es decir, se encuentra en la categoría de máxima protección. En el libro "La nutria (Lutra lutra) en España", editado por el ICONA en el año 1990, Alberto Hernando Ayala, referido al río Nervión a su paso por Álava, escribió que "los trabajos de campo se han realizado en el verano y otoño de 1984 y ocasionalmente a lo largo de 1985 y 1986...Este río es canalizado en la zona de Orduña, al poco de nacer, y desde ese punto va sufriendo una paulatina contaminación. No se han encontrado señales de nutria en el mismo y es muy improbable que la especie exista allí...En general, el mustélido se puede considerar casi extinto y con mínimas posibilidades de supervivencia en esta cuenca cantábrica", mientras que Iñigo Mendiola para Bizkaia en el mismo libro escribió que "como en el caso de otras provincias vascas, la realización del sondeo sobre la nutria coincidió en el tiempo con la finalización del atlas de vertebrados terrestres publicado en 1985. En ninguno de los dos trabajos ha sido posible detectar la presencia de la nutria en la provincia...La conclusión de nuestro trabajo es que la nutria ha desaparecido de Vizcaya, pese a que en un libro publicado en 1970 se citaba su presencia en 14 localidades vizcaínas. La contaminación de extensos tramos de los ríos de la provincia y la fuerte alteración de los hábitats fluviales han sido, sin duda, importantes factores desfavorables para la nutria en Vizcaya, donde los dragados y canalizaciones poco respetuosos con el medio natural han tenido especial incidencia tras las graves inundaciones de agosto de 1983." Sin embargo, con esos factores actuando con la misma intensidad, mi amigo Iñigo Zuberogoitia vio y fotografió las huellas de una nutria adulta junto a un cachorro en la orilla del río Nervión aguas abajo de Laudio (Álava), donde el 15 de febrero de 2017 tomé estas fotografías de huellas.
Como expliqué en "Vertido de aguas residuales al río Nervión", un gran volumen de aguas residuales se sigue vertiendo al río Nervión sin depurar. En concreto, las aguas residuales urbanas de 35.000 personas (municipios de Amurrio, Ayala, Laudio y Orozko) más un gran volumen aguas residuales de origen industrial. Así y todo, la Nutria ha recolonizado el río Nervión aguas abajo de Laudio. En el libro antes referido, Juan Jiménez y Miguel Delibes escribieron que "la persecución directa no es la principal responsable de la desaparición de la especie". En el libro "La nutria en España ante el horizonte del año 2000, editado en 1998, Jordi Ruiz-Olmo, Juan Jiménez, Santiago Palazón, Miguel Delibes, Carlos Bravo y Félix Bueno insisten en la idea de que "la muerte directa de individuos a manos del hombre, pese a su contribución a la regresión, no ha sido, ni es, la principal amenaza para la especie en nuestro país." En dicho libro, para Araba Alberto Hernando y Andrés Illana escribieron que "una novedad negativa es el hecho de no habérsela encontrado en los últimos reductos cantábricos del Valle de Ayala, perteneciente a la cuenca del Nervión". Para Bizkaia Esteban Camacho e Iñigo Zuberogoitia escribieron que "no se ha localizado ningún tipo de señal que indique la presencia de nutrias en ninguna de las estaciones prospectadas en toda la provincia, idéntico resultado que hace 10 años antes. Además, para que pudiese darse una recolonización desde las poblaciones más cercanas se requeriría de un corredor natural medianamente conservado, lo cual no existe en la provincia". 
Sin embargo, Javier López de Luzuriaga en su artículo "Vuelve la nutria a la vertiente Cantábrica del País Vasco", publicado en el número 18 de la revista Galemys en el año 2007, explicó que se habían recogido excrementos "en varios puntos del río Izoria perteneciente a la cuenca del Nervión, en el municipio de Ayala-Aiara, entre las localidades de Maroño e Izoria", que resultaron ser de un mismo ejemplar del que más tarde también recogieron muestras de excrementos en el río Tumecillo a su paso por el pueblo de Osma, municipio de Valdegovía, tras recorrer 20 kilómetros hacia el sur y ascender más de 700 metros de desnivel en Sierra Sálvada, según lo expuesto en el informe "Puesta a punto de un método de censo para la nutria (Lutra lutra), mediante el análisis molecular de excrementos en Álava" y en el libro citado en el siguiente párrafo. En el libro "La Nutria en España. Veinte años de seguimiento de un mamífero amenazado", publicado en el año 2008, Javier López de Luzuriaga, Iñigo Zuberogoitia y Jabi Zabala en el resumen del capítulo "La nutria en el País Vasco" escribieron que "no existen datos de su presencia en Bizkaia, Gipuzkoa y en el norte de Álava", aunque en el apartado "Perspectivas futuras y recomendaciones para la conservación" indicaron que "existen posibilidades de recolonización de algunas cuencas cantábricas por parte de la nutria en un futuro próximo. Especialmente del Bidasoa en Gipuzkoa por parte de animales provenientes de Navarra y de las cuencas del Carranza y Nervión en Bizkaia por animales de Cantabria, norte de Burgos y Álava". La capacidad de recuperación de esta especie parece no tener fin y su adaptabilidad a cursos fluviales tan alterados como el río Nervión es sorprendente. Tal vez para su recuperación natural solo ha necesitado que desapareciese su captura con fines peleteros, que es posible que haya sido una de las principales causas de su declive pasado, aunque los expertos, como queda escrito, han estado de acuerdo en darle poca importancia. En cualquier caso, las muertes directas debieron ser muy superiores al máximo de 100 nutrias cazadas anualmente en España que estimó en el año 1983 Miguel Delibes.

15 de septiembre de 2021

Platija

La Platija (Platichthys flesus) es un pez plano, sin simetría bilateral. Se distingue de los lenguados (Solea spp.) porque las aletas dorsal y anal marcan una figura romboidea. Es un pez marino que en verano remonta las rías de aguas salobres hasta donde se deja sentir la influencia de las mareas, y que a comienzos de la primavera regresa al mar donde se reproduce. Como se indica en el "Plan de vigilancia del medio receptor del vertido de la EDAR de Galindo. Año 2018", la platija fue una de las cuatro especies de peces más comunes en la zona de Olabeaga entre los años 2005 y 2018. Con anterioridad estuvo ausente, pero el cierre de los Altos Hornos de Sestao en el año 1995 y el inicio del tratamiento biológico de la EDAR de Galindo en el 2001 han favorecido su colonización natural.
Tomé esta fotografía y este vídeo el 14 de septiembre de 2021.

5 de septiembre de 2021

Buitre negro

El Buitre negro (Aegypius monachus) nidifica en bosques del cuadrante suroccidental de la península Ibérica. Su población española ha aumentado desde 190 parejas en 15 colonias en el año 1973 hasta 1.300 en la actualidad. En el conjunto de Europa se estima un población de 1.700 parejas. Es una especie muy rara en el País Vasco, ya que sus colonias de cría más cercanas se encuentran a varios cientos de kilómetros y se trata de un buitre más sedentario que otras especies. Es probable que sus observaciones sean cada vez más frecuentes, ya que se han liberado 24 ejemplares dentro de un proyecto de reintroducción en la Sierra de la Demanda.
El 5 de septiembre de 2021 entre las 11 y 12 de la mañana vi dos ejemplares en el Parque Natural de Gorbeia, municipio de Orozko (Bizkaia), cuando tomé estas fotografías. Uno de ellos era un adulto que portaba un pequeño emisor satelital sobre la espalda. Su nombre es "Zolorro" y nació en cautividad en GREFA en 2016 y fue liberado en la Sierra de la Demanda en 2018.
Portaba también una anilla metálica que se aprecia en la primera fotografía y una amarilla que se ve en esta tercera.
El otro ejemplar era un adulto que estuvo posado durante varios minutos cerca de un grupo de buitres leonados (Gyps fulvus). Se llama "Berbena" y es la pareja del anterior, liberada también en 2018. Se emparejaron en la jaula de aclimatación y han sido los protagonistas de la primera reproducción en La Rioja en 2021, comunidad que participa en el Proyecto Monachus. Su pollo llegó a nacer, pero murió a la semana debido a la meteorología.
Lorena Juste, del Proyecto Monachus de GREFA, me ha facilitado la señal del emisor satelital en su paseo. Mi amiga Carlota Viada ha hecho de intermediaria a través de una red social.

2 de septiembre de 2021

Seseli libanotis

Seseli libanotis es una umbelífera con un aspecto variable que se encuentra sobre suelos pedregosos en laderas, cantiles y claros de bosque; también en algunos herbazales costeros. Preferentemente sobre sustratos calizos y exposiciones soleadas. Tomé esta fotografía en el cordal calizo entre los montes Ipargorta y Usotegieta, municipio de Orozko (Bizkaia), el 30 de agosto de 2021.

19 de agosto de 2021

El origen del lauburu

ICONOLOGÍA DEL LAUBURU

Por Alberto Santana Ezkerra

El Lauburu (eusk. Cuatro Cabezas) es una cruz esvástica de brazos curvilíneos gallonados, muy difundida como símbolo de significado impreciso en Euskal Herria durante el siglo XX.
Dos lauburus flanqueando una cruz de 1770 ca. en la imposta del arco de Ibarluzea Olakoa, en Iguria de Elorrio. Estos son, sin duda, los mejores lauburus históricos de Bizkaia. Foto: Txelu Angoitia.

El origen icónico de las cruces esvásticas (del sánscrito स्वस्तिक, romanizado: svastika, "lo que conduce al bienestar") está bien documentado en la ciudad de Mohenho Daro, al pie del actual Karakorum pakistaní, hace 4.600 años (Talpur P, 1994, Evidence of Geometry in the Indus Valley Civilization (2600 – 1900 BC). También se conocen bien sus dos grandes corrientes de difusión posterior: la de Asia Oriental (India, China, Tíbet, Nepal, Corea y Japón) a través del vehículo religioso del hinduismo y el budismo, que aun las mantiene en vigor como símbolo genérico de regeneración de la vida y buena fortuna. Y la vía de difusión hacia Occidente, más tardía, a través de las migraciones indoeuropeas de la primera Edad del Hierro que alcanzan toda Europa en torno al 800 a. C. (invasiones dóricas en Grecia, Cultura Villanova en Italia,...) y gozan de enorme éxito entre los pueblos occidentales de aculturización céltica (Irlanda, Bretaña, NW de la Península Ibérica...). Obviamente, las esvásticas rectas y curvas también llegaron a los castros celtizados de Vasconia en los últimos siglos de nuestra protohistoria (III-I a. C.) y ahora que están bien identificadas es normal que se produzcan hallazgos de nuevos ejemplares, sobre todo en Bizkaia, como el bellísimo trisquel encontrado este mismo año 2021 en San Cristóbal de Gorritiz en Forua, que vinculan este símbolo a usos funerarios.

Portada de la casa de Domingo Ainciondo y Maria Arhetche, de 1775, con cruz flanqueada por dos lauburus. En Armendaritz (BN)

Durante la romanización las esvásticas de brazos rectos proliferan como recurso ornamental, aunque cada vez más desprovistas de carga significante, mientras que las esvásticas curvas se extinguen muy pronto. Tras la cristianización y la caída del Imperio Romano las cruces esvásticas no vuelven a dibujarse en Vasconia durante más de un milenio. Solo en el siglo XVIII se produce un verdadero renacimiento de la esvástica de radios curvos que aparece como signo decorativo con un leve significado apotropaico para defender la puerta principal de acceso a la casa familiar. No es el símbolo de una vieja religión perdida o una creencia alternativa al cristianismo, sino que siempre aparece subordinada al signo de la Cruz y a advocaciones católicas. Con este significado es muy frecuente su utilización en Nafarroa Beherea y ocasionalmente en Bizkaia, siendo rara su aparición en otros territorios vascos y más aún, aunque no imposible, en Asturias, La Rioja y Aragón. Aunque predominaron las esvásticas de cuatro brazos, la habilidad o creatividad de algunos tallistas vascos se exhibía ocasionalmente con ruedas de cinco, seis u ocho radios. Su valor simbólico era el mismo.

Cruz de la sepultura de Maria Ana Petiriscoena, de 1789, con lauburu en la base. Desaparecida del cementerio de Bidarrai (BN)

Para cuando comienza el resurgimiento tardobarroco de las esvásticas curvas de Vasconia ya se había inventado la palabra "lauburu" y ese es un hallazgo novedoso que me gustaría aportar aquí.

Portada del libro "Constancia de la Fee y Aliento de la nobleza española" escrito por Juan Cortés Ossorio (1684)

La palabra Lauburu, con su significado, en apariencia transparente, de "Cuatro Cabezas" no es una palabra antigua, ni tradicional vasca. "Lauburu" es un neologismo erudito reciente inventado por un cura zamorano a fines del siglo XVII. Esta palabra la creó el profesor jesuita Juan Cortés Osorio (La Puebla de Sanabria, 1623 - Madrid, 1688) en su libro "Constancia de la fe y aliento de la nobleza española", publicado en 1684. El propósito declarado de Juan Cortés Osorio era demostrar que "los antiguos españoles tenían por bandera la insignia de la Cruz, que Cristo aprobó por suya en la aparición hecha a Constantino", es decir que los cántabros -el último pueblo "español" en haber sido conquistado por Roma, en el 19 a.C.- veneraban el símbolo de la Cruz desde antes del nacimiento de Cristo. Era un anacronismo absurdo, pero se basaba en una cita oscura de Tertuliano (Cartago 160-220) en la que se lee: "Aquellas imágenes con que se adornan los velos pendientes del asta de las banderas, ó del lábaro cantábrico, adornos y estolas son de cruces, que estos estandartes, son astas cruzadas" y en la narración del padre de la historia de la Iglesia, el obispo Eusebio de Cesarea (265-339), que relataba que el emperador Constantino el Grande había alcanzado el poder en Roma después de vencer en una batalla en la que sus tropas llevaban como estandarte un "lábaro" adornado con el crismón, las iniciales de Cristo en griego.

"Constancia de la Fee y Aliento de la nobleza española" Juan Cortés Ossorio (1684). La Cruz española pre-cristiana es envidiada por todas las naciones

Aunque Eusebio de Cesarea describe con todo detalle el "Lábaro" de Constantino y éste ha podido ser reproducido con bastante fidelidad, durante siglos se mantuvo una discusión banal entre los clérigos eruditos sobre el significado y la etimología de la palabra "Lábaro" y sobre el posible origen cántabro de este tipo de estandarte. Aquí es donde se produjo el sorprendente descubrimiento de Juan Cortés.

"Constancia de la Fee y Aliento de la nobleza española" Juan Cortés Ossorio (1684). El Lábaro de Constantino es el Lauburu de los vascones. Primera cita histórica de la palabra "Lauburu"

Como él mismo declara sin modestia "No hay escuela para acertar, como la de ver errar a los otros. Viendo que cuanto se discurre del Griego y del Latín a cerca de esta duda no satisfacía, y que el epíteto de Cántabro daba indicios de que el Lábaro tenía la denominación de su Patria, busqué su derivación entre los Vascones, y hallé un nombre tan misterioso que no solo con la asonancia lo indica, sino que con su admirable significado lo declara. Esta dicción Lauburu en la lengua cantábrica quiere decir cuatro remates, cuatro extremidades, o cuatro cabezas, que no puede ser más apropiada definición de la Cruz, en cuya forma era el Lábaro; con que, si no me engaña mi dictamen, queda ya sin cuestión esta etimología (...) parece que se demuestra que el Lábaro era la Cruz, y que la Cruz era la bandera de Cantabria, y de paso se confirma que la lengua de que hoy usan los Vascones era la que usaron entonces nuestros valerosos Cántabros".

Zortziburu con laurea en un dintel de puerta de Iholdi (BN)

La cadena de razonamientos de Juan Cortés era completamente errónea, pero sonaba culta y erudita, y sobre todo era muy fácil de entender: el cristianismo había triunfado a partir del 313 porque el emperador Constantino había utilizado un estandarte en forma de cruz denominado Labaro, ese Lábaro cruciforme tenía un legendario origen cántabro y en la lengua de los vascos, que él suponía igual a la de los antiguos cántabros, algún compañero euskaldun le había informado de que Lau + Buru podía traducirse como Cruz de cuatro extremidades e interpretar así la difícil palabra griega Labaro.

Bostburu en la clave del arco de Arteakoa en Solarte, Ispazter (B.) Sobre él, dos orantes alzan la cruz y flanquean el medallón con la advocación de Jesús, María y José, dedicada por el propietario Jose Solarte Mayor en 1773

La falsa etimología vasca de Lábaro = Lauburu propuesta por Juan Cortés triunfó entre los eruditos de su congregación y fue difundida de inmediato por el padre Gabriel de Henao, el profesor de Humanidades del Colegio de San Andrés de Bilbao -el único centro de estudios superiores de Bizkaia- en su famoso libro "Averiguaciones de las Antigüedades de Cantabria" (Lib I, Cap 28, 11), que ha conocido numerosas reediciones y hasta el siglo XX ha sido uno de los textos fundamentales de referencia de la Historia vasca.

Réplica del Lábaro de Constantino encargada por Guillermo II en ocasión del 1.600 aniversario del Edicto de Milán de 313. Hoy en Santa Croce al Flaminio (Roma). Puede considerarse una reproducción casi exacta del Lábaro constantiniano, pues fue elaborada por historiadores y artesanos expertos que siguieron puntualmente en el diseño y materiales utilizados la pormenorizada descripción de Eusebio de Cesarea, quien tuvo el Lábaro en sus manos a principios del siglo IV. Evidentemente, el Lábaro no se parece en nada al Lauburu vasco y la etimología moderna que los relaciona es falsa

De la obra de Henao se rescató el término Lauburu a fines del siglo XIX para denominar a las cruces esvásticas de brazos rectos o curvos que empezaban a ser utilizados por la nueva iconografía nacionalista vasca de fuerte inspiración cristiana. La idea de que los primitivos vascos "conocían y estimaban la Cruz" (Estanislao de Labayru, 1889) y que tenían su propia cruz privativa, el Lauburu, aun antes del nacimiento de Cristo resultaba fascinante.

Lauburu neo-céltico diseñado por Tartalo Music, con la inscripción rodante "Izena duenak izana du ere" (Lo que tiene nombre también tiene ser). Precisamente el nombre del lauburu es una invención del siglo XVII

El empuje definitivo para la difusión del lauburu como un símbolo étnico nacional vasco, desprovisto ya de cualquier connotación religiosa, lo proporcionó la sección de promoción del euskera de Juventud Vasca de Bilbao en 1914, cuando propuso que fuese utilizado como alfiler de solapa, como señal de reconocimiento recíproco, para que los euskaldunes de lengua pudieran distinguirse unos a otros en ambientes urbanos como Bilbao, donde ya eran mayoría los castellanoparlantes. Algo similar a las actuales insignias de "Aho bizi". En concreto, sospecho que debe de atribuirse la reinvención y difusión masiva del lauburu vasco moderno como símbolo nacionalista a una iniciativa personal de "Imanol", el joven Manuel Aznar Zubigaray (Etxalar, 1894 - Madrid, 1975) -el abuelo euskaldun del ex-presidente español José María Aznar- que entonces militaba fogosamente en el PNV bilbaíno y lideraba el "Euzkeltzale Bazkune" de Juventud Vasca, aunque durante la República se afiliaría a Falange Española de las JONS y terminaría siendo designado como representante permanente de la dictadura franquista ante la O.N.U. En Etxalar y en Bortziri el lauburu era un icono tradicional muy frecuente en las puertas de las casas y en el mobiliario doméstico, mientras que en Bizkaia todavía era casi desconocido. "Imanol" es un personaje reciente y bien conocido que nos ha dejado una herencia incómoda o, cuando menos, desconcertante.

Ejemplo de síntesis de las numerosas interpretaciones neo-paganas y neo-étnicas que han surgido sobre el lauburu desde los años 60 del siglo XX. Reúne casi todos los errores e invenciones fantásticas que se han elaborado sobre el tema. Tan solo se echa de menos una referencia que estuvo de moda algunas décadas antes a que las Cuatro Cabezas representaban a los cuatro territorios o provincias de Hegoalde

En los años 30 el lauburu ya era un símbolo de identidad vasca muy popular, aunque la versión de brazos rectos era probablemente la más difundida. Tras la Guerra Civil fue precisamente esta versión rectilínea de la esvástica la que fue definitivamente abolida por el nacionalismo vasco al tener conocimiento -en su propia carne en Gernika, Durango o Eibar, además del Holocausto judío- de las atrocidades cometidas por los nazis bajo esa misma enseña. Por el contrario, el lauburu de brazos curvos no fue expresamente prohibido por el franquismo y, aunque tímidamente, se convirtió en uno de los pocos refugios simbólicos de la identidad nacional vasca que podían utilizarse en público sin ser molestados por el aparato represivo del régimen. Yo mismo, en mi adolescencia, antes de la legalización de la ikurriña, vestía un kaiku de cuadros verdes y negros con un lauburu rojo sobre fondo blanco bordado en el bolsillo del corazón.

27 de julio de 2021

Resultados de las medidas de conservacion en favor de la reproducción del Alimoche común en Bizkaia

Mi amigo Iñigo Zuberogoitia es el autor principal de un artículo científico publicado el 27 de julio de 2021 sobre las medidas de conservación en favor de la reproducción del Alimoche común (Neophron percnopterus) que la Diputacion Foral de Bizkaia publicó el 24 de junio de 2015 en un Decreto Foral en el Boletín Oficial de Bizkaia. El total de los firmantes somos Iñigo Zuberogoitia, Jon Morant, José Antonio González-Oreja, José Enrique Martínez, Mikel Larrinoa, Julio Ruiz, Igor Aginako, Cristina Cinos, Eneko Díaz, Fran Martínez, Aitor Galarza, Juan Manuel Pérez de Ana, Gorka Vacas, Beñat Lardizabal, Iñigo Iriarte y Jabi Zabala. El artículo se titula Management actions promote human-wildlife coexistence in highly anthropized landscapes: The case of an endangered avian scavenger y lo han publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution. El abstract traducido dice: "Los paisajes antropizados se caracterizan por soportar diversas actividades humanas relacionadas con la extracción de recursos, actividades recreativas y la urbanización, entre otras. La conservación de las especies que viven en tales paisajes es problemática debido a la falta de compatibilidad entre la vida silvestre y las necesidades humanas, lo que puede crear escenarios en los que resultan perjudicadas diversas especies. Por lo tanto, son necesarias prácticas de manejo adecuadas para reducir los conflictos y promover la convivencia entre la vida silvestre y los seres humanos. Aquí, probamos la eficacia de las medidas de gestión sobre la productividad de una población de alimoche que vive en una región antropizada del norte de España mediante el uso de datos de seguimiento a largo plazo (2000-2020). Durante la primera década demostramos que los eventos de perturbación afectaron negativamente a la reproducción de la especie. Por ello, en 2010 iniciamos un plan de gestión en el que primero establecimos una base para la protección de la especie y, en segundo lugar, desarrollamos acciones de gestión para evitar o reducir el impacto de posibles eventos de perturbación en la cría del alimoche. Observamos que casi la mitad de las perturbaciones detectadas después del manejo estaban relacionadas con la explotación forestal (40,6%). Las medidas de manejo aumentaron efectivamente la productividad (84 vs 137 polluelos emplumaron exitosamente antes y después, respectivamente) y el éxito reproductivo de las parejas en las que se detectaron y detuvieron las perturbaciones (66.7%) fue mucho mayor que en aquellas no manejadas y sin interrupción en el tiempo (17,4%). Además, estimamos que 44 polluelos (32,1%) habrían muerto sin acciones de manejo durante la segunda década. En general, nuestro trabajo demostró que las redes colaborativas pueden diseñar e implementar medidas de manejo efectivas para las especies territoriales en peligro de extinción, tomando en cuenta a todos los agentes involucrados (formuladores de políticas, guardabosques, partes interesadas, público en general e investigadores) en el área de conservación. De esta manera, se alivian conflictos en ecosistemas dominados por el ser humano y se genera un escenario equilibrado que favorece la convivencia entre los humanos y la vida silvestre a largo plazo."

17 de julio de 2021

Alimoche común, anillamiento del pollo de Itzina en 2021

Iñigo, Julio y Maialen en Itzina

El 16 de julio de 2021 acompañé a Iñigo Zuberogoitia, Julio Ruiz y Maialen Azpillaga en su labor de anillamiento de los pollos que hubiera esta temporada en el nido de Alimoche común (Neophron percnopterus) localizado en las paredes de Itzina, municipio de Orozko.
Atxarre

El macizo de Itzina es de naturaleza caliza y la erosión ha generado una topografía extraordinariamente accidentada, con lapiaces, cuevas y simas. Dentro Itzina la zona más accidentada recibe el nombre de Atxarre. El anillamiento del nido se realiza tras llegar al punto superior de la pared. Entre los colaboradores de Iñigo Zuberogoitia el nido de Itzina es conocido por ser el que requiere un acercamiento más penoso y, por qué no decirlo, peligroso. Este día a esta dificultad se le unió la niebla y ante la imposibilidad de ver la canal, combinamos el recuerdo de la ruta de años pasados y la geolocalización que ofrecen varias aplicaciones de teléfono móvil para acertar con el inicio. Más tarde la niebla se despejó y pudimos disfrutar del impresionante paisaje de Atxarre.
Atxarre

Ídem

Iñigo Zuberogoitia se descolgó hasta el nido y nos dio la buena noticia de que había un pollo, ya bastante crecido. Hasta ese momento no teníamos la seguridad de que hubiera pollo en el nido, aunque el 12 de julio vi salir volando a un adulto. A veces, como Iñigo comprobó al día siguiente, el 17 de julio de 2021, los adultos siguen incubando un huevo huero incluso 80 días.
Iñigo Zuberogoitia con el pollo

Además de anillarlo, con anilla metálica y con otra de plástico con un código alfanumérico que puede leerse a distancia gracias al uso de telescopio, se le toman diversas medidas: varias del pico, varias del tarso, del antebrazo, de dos plumas del ala, de la cola, y, finalmente, el peso.
Maialen, colaboradora habitual del equipo de Iñigo Zuberogoitia

Atxarre

Iñigo, Julio y Maialen de regreso

Tardamos 6 horas y 15 minutos desde Egilezaburu, ida y vuelta.

Cotoneaster integerrimus

Cotoneaster integerrimus es una especie muy escasa en Bizkaia que habita en roquedos y terrenos pedregosos calcáreos en ambientes soleados. Tiene citas en Orduña, VN9361, 900 m y WN0360, 650 m, en los montes del Duranguesado: monte Untzillaitz WN2775, 700 m y WN3074, 660 m, y en Orozko, Itzina, WN1468, 1010 m. 
En esa misma y única cuadrícula UTM 1x1 km con citas de esta especie en el Macizo de Gorbeia tomé estas fotografías el 16 de julio de 2021.

Aconitum napellus, una segunda población en Itzina

Mis amigos Santi Patino y Jabier Valencia publicaron la primera y única cita de esta especie de Bizkaia y el Macizo de Gorbeia en su artículo "Nuevas aportaciones al Catálogo florístico de la Comunidad Autónoma Vasca", publicado en el año 1989 en el volumen 4 de la revista Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava, según expliqué en "Aconitum napellus, en Itzina". Visité en el año 2013 en tres ocasiones la población que descubrieron y comprobé que las cabras cortaban sus tallos, como conté en "Aconitum napellus y su principal amenaza". Tomé esta fotografía el 16 de julio de 2021.
Localización de la población publicada en el año 1989

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El 16 de julio de 2021 descubrimos una segunda población en una segunda canal, cerca de la población ya conocida. No contamos el número de tallos, pero al menos vimos 20 en el paso por la canal.
Localización de la población descubierta el 16 de julio de 2021

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2 de julio de 2021

Carpinus betulus y el Diputado General de Vizcaya

Rama de carpe

El Carpe (Carpinus betulus) es uno de los 58 taxones de la flora vascular incluidos en la categoría de En Peligro de Extinción del vigente Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Esta especie de árbol no fue hallado en el País Vasco durante el trabajo previo a la publicación del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" en el año 1985. En el libro titulado "Árboles singulares de Euskadi", también publicado por el Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, en el año 1990, en la página 223 se señala la situación de un único árbol de esta especie, la primera cita en el País Vasco. Se dice que se encuentra en la cuadrícula UTM 10x10 Km WN1785, que su altura era de 16 metros y que su conservación era problemática por estar rodeado de plantaciones de pinos. Posteriormente, Iñaki Aizpuru y otros botánicos dieron noticia de una nutrida población en la localidad guipuzcoana de Alegia, en el año 1996.
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Eso ya lo conté en "El Carpe en Bizkaia" y también como acabó extinto en Bizkaia posteriormente. Hace 2 meses expliqué que el guarda de montes Aritz Oregui redescubrió el carpe en Bizkaia. Tras la publicación de este último artículo mi amiga Sonia Hidalgo me comunicó que Fernando Ruiz Moneo conocía un parque privado donde se encuentran varios carpes muy grandes. Hoy, 2 de julio de 2021, he visitado el parque en cuestión y he podido verlos. Este parque se encuentra a unos 500 metros de distancia en línea recta de los 6 individuos jóvenes hallados en el barrio de Jauregi, municipio de Bedia (Bizkaia).
Parque privado

El parque privado es una sorprendente colección de grandes árboles que incluye enormes carpes, robles (Quercus robur), tejos (Taxus baccata) y varias especies más.
Carpe

Detalle del tronco de uno de los carpes

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Carpe junto al Palacio de Bidekolea

El parque privado pertenece al Palacio de Bidekolea, actualmente en venta.
Ídem

Palacio de Bidekolea

Aquí falleció el 12 de septiembre de 1896 Manuel María de Gortázar Munibe, que fue presidente de la Diputación General de Vizcaya antes y después de la abolición de los Fueros, desde 1872 a 1876 y de 1877 a 1880. Durante la guerra carlista escribió un diario del sitio de Bilbao de 1874. Tras la abolición de los fueros por la ley de 21 de julio de 1876, aceptó seguir siendo el presidente de la nueva Diputación Foral de Vizcaya, nombramiento realizado por Real Orden del Gobierno de Cánovas del Castillo. También fueron Diputado General de Vizcaya su padre, su abuelo y su tatarabuelo paternos. Su abuelo materno fue Diputado General de Guipúzcoa.
Detalle del escudo de la fachada

El escudo de los Gortázar tiene por armas una faja de sable perfilada de oro, con un lebrel con collar en su parte superior, y un toro barreado y manchado en su parte inferior, bordeados con cinco llamas de fuego. Gortázar es un linaje con solar en la anteiglesia de Zeanuri de la antigua Merindad de Arratia.

13 de mayo de 2021

Soldanella villosa, la joya botánica de los Montes de Triano

Soldanella villosa

Soldanella es un género de la familia Primulaceae exclusivo de Europa. En la Península Ibérica viven dos especies. Soldanella alpina tiene hojas de hasta 2,7 cm de longitud, mientras que las de Soldanella villosa alcanzan los 7 cm. Soldanella alpina vive en pastos subalpinos y alpinos por encima de 1150 metros de altitud, mientras que Soldanella villosa lo hace por debajo de 970 metros. Tomé estas fotografías en la principal población de Bizkaia el 13 de mayo de 2021.
Hábitat de Soldanella villosa

Soldanella villosa es endémica del País Vasco francés, Navarra, Gipuzkoa, Bizkaia y Cantabria. La mayoría de las poblaciones se concentran en el norte de Navarra y la parte oriental de Gipuzkoa, con poblaciones puntuales en Cantabria y Bizkaia. Vive en arroyos y manantiales en zonas con clima muy húmedo, sobre sustrato ácido, entre 70 y 970 metros de altitud. En España se estima una población inferior a los 4.000 ejemplares maduros.
Portada 

Con muy buen criterio, fue la portada del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", editado en 1985. Sin embargo, no ha tenido tanta suerte en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas y no es ninguna de las 58 especies catalogadas como en peligro de extinción. De esas 58 especies solo 15 están incluidas en la Lista Roja de la Flora Vascular Española de 2010 en las tres categorías de mayor amenaza, donde, sin embargo, sí que lo está Soldanella villosa. Efectivamente, taxones muy abundantes en el mundo, pero escasos localmente, son protegidos mientras que raros taxones endémicos quedan relegados a un segundo plano de protección en esos mismos territorios. Este es el caso de Soldanella villosa en el País Vasco. 
Flores de Soldanella villosa

Según el "Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España. Adenda 2010" se ha registrado su presencia en 88 cuadrículas UTM 1x1 km, 2 de ellas en la población de La Arboleda (Bizkaia). Las amenazas detectadas fueron:
  • Pisoteo (indicada en el caso de Bizkaia)
  • Actividades forestales (indicada en el caso de Bizkaia)
Según el "Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España. Adenda 2017" se ha registrado su presencia en 123 cuadrículas UTM 1x1 km, 4 de ellas en la población de La Arboleda (Bizkaia), donde viven 150-250 individuos. Las amenazas detectadas fueron:
  • Actividades forestales (la única indicada en el caso de Bizkaia)
  • Canalizaciones
  • Riadas
  • Erosión
Soldanella villosa

Medidas de conservación según las adendas de 2010 y 2017 del Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España:
  • Francia: incluida como especie prioritaria de su Libro Rojo.
  • Navarra: las poblaciones más significativas se encuentran dentro de las ZEC Artikutza, Señorío de Bertiz, Belate y Aritzakun-Urritzate-Gorramendi.
  • Gipuzkoa: sus poblaciones se encuentran dentro de los límites de espacios protegidos, en las ZEC Río Leitzaran y Aiako Harria.
  • Bizkaia: no incluida en ninguna ZEC (el límite del Biotopo Protegido de los Montes de Triano se encuentra a menos de 700 metros de distancia; podrían protegerse sus poblaciones mediante una ampliación del Biotopo).
  • Cantabria: se declaró por su interés para la conservación de esta especie la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra del Escudo de Cabuérniga.
La joya botánica de los Montes de Triano

En el año 2000 me pidieron que preparase un texto sobre esta especie para la Revista del Centro de Interpretación Ambiental de Peñas Negras. Clica sobre la imagen para verla más grande.
En el año 2004 me publicaron en la revista Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava el artículo "Nuevas citas de flora amenazada y escasa en Las Encartaciones (Oeste del País Vasco)", donde di cuenta del descubrimiento de un segundo arroyo donde se encuentra Soldanella villosa. Clica sobre la imagen para verla más grande.
Y algo más conté en el año 2008 en la misma revista en el artículo "Nuevas citas de flora amenazada y escasa en Las Encartaciones (Oeste del País Vasco), II". Clica sobre la imagen para verla más grande.
Soldanella villosa