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1 de marzo de 2026

Primer registro de nidificación de buitre leonado en el Macizo de Gorbeia

El pasado mes de febrero la agente forestal Cristina Cinos encontró este nido de buitre leonado (Gyps fulvus) en el municipio de Zeanuri, dentro del Parque Natural de Gorbeia. Se trata del primer registro de nidificación de esta especie en el Macizo de Gorbeia. Tomé esta fotografía el 1 de marzo de 2026, con una cámara Nikon Coolpix P1100, con el zoom a tope, a un distancia de unos 900 metros. Ha escogido la entrada de una cueva a 1.050 metros de altitud en una pequeña pared caliza expuesta al norte.

15 de noviembre de 2024

Un mínimo de 851 buitres leonados mueren cada año en los parques eólicos construidos en España

En enero de 2023 a Juan Manuel Pérez-García y David Serrano les publicaron el capítulo "¿Cuántas aves mueren en España debido a la colisión en parques eólicos? ¿qué medidas preventivas y correctoras se pueden aplicar para evitarlas" en el libro "Tecnología y sostenibilidad de la Energía Eólica: Preguntas y respuestas" donde se puede leer: "En España a finales de 2020 se habían registrado más de 30.000 registros de colisiones que afectaron a 210 especies diferentes, incluidas especies amenazadas de extinción. Aunque no hay estimas anuales de mortalidad, para la especie más sensible, se ha calculado un mínimo de 851 colisiones al año. La planificación estratégica y la evaluación ambiental de los impactos son procesos esenciales para que los parques eólicos se localicen en zonas con escaso riesgo de colisión de especies vulnerables" o que "La especie más afectada fue el buitre leonado (Gyps fulvus), con un mínimo de 9048 individuos colisionados, que representan el 28,2% del total de casos. Sobre la base de estos valores, y para esta especie, probablemente la única de la que existen datos mínimamente adecuados, se ha estimado una tasa mínima de mortalidad de 4,3 buitres por cada 100 turbinas al año, lo que supondría, dado el desarrollo eólico instalado actual, un mínimo de 851 buitres al año. Conviene destacar que datos recientes de ciertos parques navarros y aragoneses puestos en servicio durante 2020 acumulan cientos de buitres muertos en poco más de un año, por lo que, incluso estos números, están probablemente subestimando seriamente el problema."

11 de mayo de 2023

Los buitre leonados vuelan hasta muy lejos en busca de alimento

Juvenil de Buitre leonado

Las áreas de campeo del Buitre leonado (Gyps fulvus) en el pasado se estimaron muy por debajo de las que ahora conocemos gracias al seguimiento de buitres mediante GPS. Por ejemplo, Urs N. Glutz von Blotzheim, Kurt M. Bauer y Einhard Bezzel en el "Handbuch der Vögel Mitteleuropas", publicado en el año 1971, estimaron desplazamientos de 50-60 kilómetros, y Claus König en su artículo "Zum Verhalten spanischer Geier an Kadavern", publicado en el año 1974 en la revista Journal für Ornithologie, calculó para los buitres leonados nidificantes en Extremadura se movían en círculos con un radio de 25 kilómetros en torno a la colonia, aunque no excluía la posibilidad de que en invierno se desplazarán a mayores distancias. 
Movimientos de 49 individuos

Jon Morant, Eneko Arrondo, José Antonio Sánchez-Zapata, José Antonio Donázar, Ainara Cortés-Avizanda, Manuel de la Riva, Guillermo Blanco, Félix Martínez, Juan Oltra, Martina Carrete, Antoni Margalida, Pilar Oliva-Vidal, José María Martínez, David Serrano y Juan Manuel Pérez-García han publicado en el año 2023 el artículo "Large-scale movement patters in a social vulture are influenced by seasonality, sex, and breeding region" en la revista Ecology and Evolution. Con los datos del seguimiento de 127 buitres leonados a los que se les puso un GPS en 5 regiones de cría diferentes en España. "En conjunto, los buitres leonados mostraron un área de campeo anual muy extensa de 5027 ± 2123 km2, una distancia acumulada mensual media de 1776 ± 1497 km y una fidelidad mensual al área de campeo del 67.8 ± 25.5%...En todos los casos, las áreas de campeo fueron mayores en primavera y verano que en otoño e invierno, lo que podría estar relacionado con las diferencias en las condiciones de vuelo y las necesidades tróficas asociadas a la reproducción. Además, las hembras mostraron mayores áreas de campeo y menor fidelidad mensual que los machos, lo que indica que estos últimos tienden a utilizar zonas similares durante todo el año." Pero, a mi juicio, lo más destacable es que el seguimiento de los vuelos de 49 buitres leonados nidificantes en el Alto Ebro haya permitido saber que realizan regularmente desplazamientos de varios cientos de kilómetros, tal y como queda reflejado en esta imagen incluida en el citado artículo.

19 de octubre de 2021

Grupo de Buitre leonado comiendo en una carroña

El 19 de octubre de 2021 encontré un grupo de Buitre leonado (Gyps fulvus) comiendo una yegua muerta en un monte del municipio de Zeberio (Bizkaia).
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22 de abril de 2016

Áreas de interés especial para las aves necrófagas en el País Vasco y zonas de protección para su alimentación

El 24 de junio de 2015 se publicó en el Boletín Oficial de Bizkaia el Decreto Foral y el 1 de julio en el Boletín Oficial de Álava la Orden Foral que aprobó el plan conjunto de gestión de las aves necrófagas de interés comunitario de la Comunidad Autónoma del País Vasco, redactado conjuntamente por la Administración General del País Vaso y las Diputaciones Forales de Álava-Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. El Plan Conjunto de Gestión tiene como objetivo fundamental eliminar los factores adversos que inciden o han incidido sobre la dinámica poblacional del Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el Alimoche común (Neophron percnopterus) y el Buitre leonado (Gyps fulvus) para lo que pretende:
  • Garantizar la protección efectiva de las Áreas de Interés Especial (véase el mapa superior).
  • Reducir las molestias humanas en los puntos de posible cría, alimentación y reposo.
  • Regular la disponibilidad de alimento en las Zonas de Protección (véase el mapa inferior).
  • Estudiar la interrelación entre estas aves y la ganadería extensiva, sus beneficios e incidencias.
  • Disponer de información fiable, actualizada y continua sobre la evolución y problemática de sus poblaciones.
  • Informar y sensibilizar al público en general y a las administraciones sobre su situación.
  • Promover la coordinación interinstitucional en su conservación y gestión.
En las zonas indicadas en este mapa, el órgano competente en materia de sanidad animal, a propuesta del órgano competente en fauna silvestre, podrá autorizar el abandono del ganado muerto para la alimentación de las aves carroñeras en determinadas explotaciones ganaderas y pastos comunales tal y como venía sucediendo desde tiempos inmemoriales hasta la imposición de las medidas restrictivas que se implementaron para evitar la expansión de la encefalopatía espongiforme bovina. Para proceder a la citada autorización el órgano competente en materia de sanidad animal deberá identificar las explotaciones ganaderas cuando cumplan las siguientes condiciones:
  • Que no desarrollen un aprovechamiento ganadero intensivo.
  • Que cumplan el programa de vigilancia de las encefalopatías espongiformes transmisibles.
  • Que cuenten con la calificación sanitaria establecida en relación a las enfermedades sometidas a programas de vigilancia, control y erradicación. El órgano competente en materia de sanidad animal podrá exceptuar de este requisito en función de un análisis de riesgo.
  • Que estén bajo la vigilancia periódica de los servicios veterinarios oficiales.

19 de mayo de 2015

Ataques de Buitre leonado al ganado

El Buitre leonado (Gyps fulvus) es una rapaz carroñera. No obstante, es capaz de atacar al ganado en algunas circunstancias. La capacidad de dar muerte a animales moribundos o inmóviles, a pesar de su carácter necrófago, es un fenómeno antiguo y conocido, ya presente antes de la escasez de carroña provocada por la recogida del ganado muerto como consecuencia de la normativa que prohibía abandonarlo en el monte para evitar la expansión de la Encefalopatía Espongiforme Bovina. Antes de la crisis de las vacas locas los ganaderos tenían la preocupación de localizar a animales moribundos o inmóviles, debido a intoxicaciones, cojeras extremas, partos prolongados y complicados o, en el caso de las ovejas, por quedarse panza arriba. Sin embargo, la escasez de carroña ha favorecido el aumento de los ataques al ganado. Según todos los indicios y las denuncias de los ganaderos, los ataques al ganado son mucho más frecuentes ahora que antes de la crisis de las vacas locas. A ello ha contribuido el aumento de la población de buitres leonados del País Vasco, que ha pasado de 32 nidos censados en 1979-1980 a 805 parejas en 2008. Pero también el cambio de un pastoreo "a tiempo completo" a otro "a tiempo parcial" o casi "virtual", donde los pastores y ganaderos con mucha frecuencia están ausentes cuando el ganado se encuentra en situaciones de gran vulnerabilidad, por ejemplo, durante los partos. También parece que la escasez de carroña ha provocado un cambio desde un comportamiento "natural" a otro más "temerario". En la fotografía, dos buitres leonados junto a un rebaño de ovejas en el monte Kurtzegan, municipio de Orozko (Bizkaia).
El Decreto Foral de la Diputación Foral de Bizkaia 48/2015 establece las indemnizaciones económicas por el daño producido por ataques de buitres y lobos, donde puede leerse que "el buitre leonado...se trata de una especie necrófaga y sólo en ocasiones extremas parece atacar a animales aislados moribundos o debilitados, por lo general en momentos inmediatamente posteriores al parto" y que "los animales afectados han de manifestar signos de ataques producidos por los buitres, que no presenten dudas razonables sobre las causas de las lesiones". Cuando se indemniza a los ganaderos por los daños provocados por el Buitre leonado es necesario un peritaje que permita discernir las causas de la muerte del ganado, para evitar que tengan éxito los intentos de recibir indemnizaciones injustificadamente, como expliqué en mi entrada "Buitre leonado, la picaresca de algunos ganaderos". En esta fotografía, tomada el 13 de abril de 2015 en Araneko Harria, municipio de Orozko (Bizkaia), una yegua recién atacada por buitres leonados durante el parto, en presencia del propietario, el perito y un agente forestal.
En esta fotografía se aprecian los daños provocados en la vulva de la yegua por los picotazos de buitre leonado.
La yegua fue capaz de ponerse en pie e ir a beber a un abrevadero cercano, pero acabó muriendo a pesar del tratamiento veterinario recibido.
En esta fotografía se ve el potro, muerto durante el parto. Durante el mismo, la cabeza quedó hacia atrás, sobre el lomo, y solo la fuerza del ganadero y un hermano suyo logró sacarlo, pero con el desgarro de una de las patas delanteras. El animal conservaba la lengua y los ojos, pero le faltaba una oreja. Muchos casos de supuestos ataques de buitres se comprueba que son consumos de carroña gracias a la ausencia de hemorragias, que dejan señales claras en la parte interna de la piel. Las hemorragias solo se producen en animales vivos.

1 de diciembre de 2013

Picaresca para cobrar indamnizaciones por ataques de buitres a ganado

Los especialistas en buitres Antoni Margallida, David Campión y José Antonio Donázar en su carta "Scavenger turned predator: European vultures´ altered behaviour", publicada el 22 de diciembre de 2011 en el número de 480 de la revista científica Nature, alertaron de la picaresca de algunos ganaderos para cobrar las indemnizaciones por ataques de buitres, según el Decreto Foral de la Diputación Foral de Bizkaia que indemniza por los daños provocados por buitres y lobos. Véase también la Nota de prensa y lo que decía uno de los autores en Diario vasco el 17 de junio de 2010 acerca de la picaresca. En concreto, se denunciaron 1.165 supuestos ataques al ganado en Cataluña, Navarra, Aragón y Euskadi entre los años 2006 y 2010, pero se desecharon más del 70% de las denuncias porque se pudo confirmar que los animales estaban muertos antes de que los buitres los consumieran. Aún así, se pagaron casi 265.000 euros por daños causados por buitres. Grabé este vídeo en el monte Kurtzegan, municipio de Orozko (Bizkaia), el 9 de octubre de 2013.
En el periódico El Correo el 28 de noviembre de 2013 apareció el artículo "Ganaderos alertan de un nuevo ataque de buitres en Sopuerta", encabezado con el título de "Temor en Las Encartaciones". Solo el intento de cobrar una indemnización puede estar detrás de esta noticia periodística que no puede ser más que una infamia en contra de los buitres leonados, ya que son aves carroñeras que en ocasiones acaban dando muerte a animales moribundos o en situación de gran vulnerabilidad o debilidad, pero no a novillos sanos. Estas denuncias falsas y su repercusión injustificada en los medios de comunicación contribuyen a formar una opinión negativa en los ciudadanos sobre los buitres leonados. Este novillo tenía mordiscos y desgarros producidos por los colmillos de algún cánido en los cuartos traseros y la cola, seguramente de varios perros de raza villano de otro ganadero.

30 de junio de 2012

Artículo sobre el Buitre leonado en la revista Quercus

En el número 317 (Julio 2012) de mi querida revista Quercus, han publicado el artículo "Los buitres del País Vasco comen en vertederos de basuras", del que soy autor, que viene precedido del artículo "Consecuencias de la nueva normativa para la alimentación de las especies necrófagas".

15 de marzo de 2012

Los buitres leonados no ven los peligros de los parques eólicos

El pasado 12 de marzo de 2012 Graham R. Martin, Steven J. Portugal y Campbell P. Murn publicaron en la revista Ibis un artículo titulado "Visual fields, foraging and collision vulnerability in Gyps vultures" (Campos visuales, búsqueda de alimento y vulnerabilidad a la colisión en buitres del género Gyps). Según estos autores los campos visuales de los buitres contienen una pequeña región binocular y grandes zonas ciegas por encima, debajo y detrás de la cabeza. La posición de la cabeza que adoptan durante la búsqueda de alimento les permite tener un amplio campo visual del terreno que patrullan, a la vez que evitan el deslumbramiento por la luz del Sol. Concluyen que las estructuras erigidas sobre el terreno, como los aerogeneradores, que se extienden en el espacio aéreo abierto, han generado un problema perceptivo que la visión de los buitres que buscan alimento no puede superar.
El 13 de marzo en la revista Nature se publicó la noticia que lleva el título "Vultures blind to the dangers of wind farms" (Buitres ciegos a los peligros de los parques eólicos), en el que se concluye que la colisiones con las aspas de los aerogeneradores de los parques eólicos son consecuencia de su adaptación visual a esta búsqueda de alimento. Los buitres tienen grandes puntos ciegos en su campo visual que les impide ver los objetos que tienen directamente delante de ellos mientras vuelan. Este descubrimiento explica por qué los buitres se chocan frecuentemente con estructuras tan visibles como los aerogeneradores o las líneas de alta tensión, a pesar de su excelente agudeza visual. Por ello, es inútil hacer más visibles los aerogeneradores. Según Graham Martin "se pueden pintar con rayas brillantes o colgar cosas en ellos, pero no será eficaz...Es necesario mantener apartadas las aves y los aerogeneradores". Steven Portugal midió el campo visual del buitre leonado con el mismo aparato que los oculistas usan en un examen de la vista en humanos. Descubrieron que los buitres tienen un amplio campo visual que les permite ver en cualquier dirección una gran parte del cielo y del terreno que sobrevuelan, muy útil para ver a otros buitres y buscar alimento al mismo tiempo. Pero tienen grandes puntos ciegos por encima y por debajo de sus cabezas. Cuando buscan alimento mientras vuelan, inclinan su cabeza hacia abajo, de modo que el espacio que se encuentra directamente delante de ellos se convierte en una zona invisible. Graham Martin piensa que estos puntos ciegos les permiten volar sin ser deslumbrados por el Sol. La solución obvia sería mover la cabeza según Nathan Hart, especialista en neurociencia visual de University of Western Australia. "Me sorprendería que los buitres no lo hicieran periódicamente mientras vuelan para construir un mapa visual", dice Nathan Hart. Sin embargo, Graham Martin sostiene que los buitres tendrían que girar mucho la cabeza para lograrlo. "Hemos visto muchos videos y Campbell Murn vuela regularmente junto a buitres" usando un avión ligero, dice Graham Martin. "Estamos seguros de que los buitres no suelen hacer esos movimientos de la cabeza mientras buscan alimento". Estas adaptaciones se han convertido en un problema sólo cuando los seres humanos erigen grandes objetos en su camino. "En África y el sur de Europa, los buitres se han convertido en víctimas frecuentes de las colisiones en los parques eólicos", dice Steven Portugal. "Es un rasgo innato de comportamiento lo que está causando el problema".

2 de marzo de 2012

Efectos de la escasez de carroña disponible para el Buitre leonado

Los buitres leonados, ante la escasez de carroña debido a la retirada del ganado muerto en el monte para evitar la expansión de la enfermedad de las vacas locas, se han acostumbrado a comer en los vertederos de basuras. Si hace 10 años nos hubieran dicho que iba a suceder esto, no nos lo habríamos creído. Y aún menos, que los ganaderos iban a estar tan atareados en evitar que las vacas paran en el monte o que los buitres leonados llegaran a matar y comerse a un congénere atrapado por una piedra que, tras rodar por una ladera, fue a quedar sobre sus plumas del ala, inmovilizándolo parcialmente. Nuestro amigo Félix Martínez de Lecea en Bergüenda (Araba) el 19 de enero de 2007 fue testigo del primer caso de canibalismo, según el artículo "Cannibalism in Eurasian Griffon Vultures Gyps fulvus", publicado en la revista Ardea. Los buitres leonados nos han dado muestras de su capacidad adaptativa. Nos han sorprendido a todos. Tomé esta fotografía en el vertedero de Apario, municipio de Igorre (Bizkaia), el 13 de marzo de 2011.

17 de junio de 2011

Los buitres leonados comen en Apario

 
El 16 de junio de 2011 hice esta fotografía en la que se ven 5 buitres leonados en el vertedero de basuras de Apario. Una imagen que recuerda a las vistas en otras regiones del planeta y con otras especies de buitres implicadas. Lo cierto es que aún no se mueven en el vertedero con la confianza que lo hacen las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), pero es que los protagonistas son la primera generación de buitres leonados que comen en basureros. La escasez de carroña les ha llevado a adoptar como propia esta nueva forma de encontrar alimento. Supongo que las siguientes generaciones de buitres leonados, obligadas a comer en los basureros desde un principio, acabarán por moverse en los vertederos con la soltura que lo hacen otras especies de buitres en otros continentes. Por ahora, la mayor parte de los buitres leonados que acuden a Apario permanecen posados en los pinos que circundan el basurero mientras sólo una pequeña parte de los mismos se alimenta, cosa que dejan de hacer en cuanto alguien les parece sospechoso. Lo que no sabemos es qué pasará cuando los vertederos de residuos urbanos acaben por desaparecer, tal y como está planificado.

25 de marzo de 2011

Los buitres leonados comen en los basureros

Los buitres leonados, efectivamente, han modificado su comportamiento. Cuando hay incluso biólogos que dudan de esto tan evidente, recuerdo las fotografías de los herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus) posados en lo más alto de las botellas de leche que dejaban los lecheros a la puerta de muchas casas de Reino Unido (aquí un ejemplo; se pueden hasta comprar camisetas con este motivo). Estos pequeños pájaros fueron capaces de desarrollar la capacidad de perforar las tapas de las botellas de leche y luego se extendió la costumbre entre muchas aves. Los buitres leonados ante la escasez de carroña han comenzado muy recientemente a utilizar los vertederos de residuos sólidos urbanos como fuente de alimento. Aquí, una fotografía realizada en el mes de marzo de 2011, impensable hace 5 años. En el vertedero de basuras de Apario, municipio de Igorre, al pie del Macizo del Gorbeia, pueden verse actualmente hasta 200 buitres leonados a la vez. En ocasiones se suben encima de la máquina compactadora de basura con el operario en su interior.
Antes de que el ganado muerto recogido acabase siendo transformado en sebo fundido y harina de carne en las seberías, en los años 2008 y 2009, buena parte del ganado recogido acabó incinerado en la cementera de Lemoa, municipio colindante al de Igorre. Los buitres que comían en el vertedero de Apario aprovechaban las térmicas malolientes producidas por la combustión de los cadáveres. Los vecinos estaban tan preocupados por ese hecho, que el PSE en Juntas pidió explicaciones al Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia (ver aquí). Y surtió efecto, el basurero de Apario contrató los servicios de una empresa que emplea aves rapaces para ahuyentar a gaviotas, palomas y otras aves. Como las aves rapaces que empleaban con las gaviotas no conseguían asustar a los buitres leonados, compraron un Águila real (Aquila chrysaëtos) para dicho cometido y lo han venido utilizando desde el año 2010. Los buitres leonados han sabido adaptarse. Este vertedero de basuras y todos los de Bizkaia y Gipuzkoa van a ser clausurados en los próximos años. Algunas aves más o menos amenazadas, como el buitre leonado y la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia), van a sufrir su clausura. Más preocupante es el hecho de que la creciente población invernante de Milano real (Milvus milvus) del País Vasco depende directamente de estos vertederos de residuos sólidos urbanos y de varios muladares, la mayoría de ellos ilegales. Otras aves menos amenazadas, como la Gaviota patiamarilla (Larus michahellis), el Milano negro (Milvus migrans) y la Garza real (Ardea cinerea) también dependen de manera muy notable del alimento que encuentran en los grandes vertederos de basuras.

7 de marzo de 2010

Buitre leonado

 
El Buitre leonado (Gyps fulvus) no nidifica en los cantiles del Macizo de Gorbeia, a pesar de que presentan características muy favorables para ello. Sin embargo, es muy frecuente su observación procedente de las colonias nidificantes del Parque Natural de Urkiola y de Sierra Sálvada, ya que en el Macizo de Gorbeia encuentran la carroña que necesitan. En la fotografía, un juvenil de Buitre leonado.
Los buitres se han beneficiado de la ganadería extensiva que se practica en las montañas del País Vasco y su silueta forma parte del paisaje habitual en todas ellas. Desgraciadamente, la enfermedad de las vacas locas hizo disminuir la carroña debido a la prohibición de dejar abandonados los cadáveres del ganado. Debido a la escasez de carroña en el País Vasco, los buitres han comenzado a alimentarse en los basureros y a protagonizar episodios de ataques al ganado vivo, principalmente a las vacas durante los malos partos, tan frecuentes hoy en día. A pesar de ello, los ejemplares juveniles, por falta de experiencia, tienen dificultades para encontrar el alimento que necesitan y el éxito reproductor de los adultos es menor que el que tenían con anterioridad a la crisis de las vacas locas. En la fotografía, dos adultos muy cerca de un rebaño de ovejas en Kurtzegan, municipio de Orozko (Bizkaia).