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2 de marzo de 2024

Cuón de Obarreta

Cráneo y mandíbulas de Cuón

El cuón fue descrito con el nombre de Canis alpina por el zoólogo prusiano Peter Simon Pallas (1741-1811) en Zoographia Rosso-Asiatica, publicado en San Petersburgo, en concreto, en el volumen que se publicó en el año de su fallecimiento. El inglés Brian Houghton Hodgson incluyó la especie en un género al que llamó Cuon en el año 1838. Cuon alpinus es la única especie del género. Junto al lobo y al licaón, es uno de tres cánidos salvajes que viven y cazan en manada. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo ha incluido en la categoría de En Peligro, con varias poblaciones en el sureste de Asia, en declive, con 1000-2000 individuos reproductores. La población más numerosa se encuentra en India. El cuón durante el Pleistoceno vivía en toda Eurasia y Norteamérica. Cuon alpinus priscus fue el primer miembro de género en el Pleistoceno medio. Fue seguido por C. a. fossilis y C. a. europaeus en el Pleistoceno medio y superior. Esta última subespecie vivió en gran parte de Europa Occidental y Central. Jesús Altuna publicó "Hallazgo de un cuón (Cuon alpinus Pallas) en Obarreta, Gorbea (Vizcaya)" en 1983 en la revista Kobie, referido a un ejemplar perteneciente a C. a. europaeus, hallado en Obarreta, municipio de Orozko (Bizkaia). Tomé esta fotografía en el Arkeologia Museoa de Bilbao el 1 de marzo de 2024.
Obarreta

Según los autores del artículo "The first record of Cuon alpinus (Pallas, 1811) from Poland and the possible impact of other large canids on the evolution of the species", publicado en 2021 en la revista Journal of Quaternay Science, en Europa hace 650.000-480.000 años Lycaon lycaonoides dominaba en los ecosistemas abiertos. Hace 430.000-480.000 años hubo una reducción drástica en el número y en el área de distribución de L. lycaonoides hasta que se extinguió en Eurasia hace 450.000-400.000 años. Hace 300.000-400.000 años, Cuon alpinus europaeus todavía era de tamaño similar al del lobo, pero el lobo fue haciéndose más grande con el paso del tiempo. Hace 250.000-300.000 años, el lobo pasó a ocupar el nicho que había ocupado L. lycaonoides. La competencia con el lobo hizo que el cuón se fuera haciendo más pequeño progresivamente y se adaptara a vivir en bosques, mesetas y montañas, para evitar al lobo que ocupó los ecosistemas abiertos.
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Obarreta es una red de galerías y simas con tres entradas. Dos de ellas son el resultado de la evolución en profundidad de dolinas nivales y la tercera es una cueva-sima situada por encima y que se comunica con las anteriores a través de una red de pozos. Tomé estas dos dos últimas fotografías el 3 de octubre de 2013.

1 de marzo de 2024

Enseñanzas del yacimiento de la cueva de Urratxa III

En el año 1997 la Universidad de Deusto publicó un libro monográfico con 272 páginas con el título de “El yacimiento de la cueva de Urratxa III”, de los autores Margarita Muñoz Salvatierra y Eduardo Berganza, pero con la colaboración necesaria, entre otros, de Miguel Elorza, especialista en identificación de restos óseos de aves, y de Pedro Castaños, especialista en lo mismo para mamíferos (gracias Pedro por responder a mis cartas). Este libro es el resultado final de una completa investigación que comenzó con la excavación del yacimiento que hay en los primeros metros de la cueva entre los meses de julio y octubre de 1983. Se realizaron 7 dataciones de C14 por el sistema de aceleración de partículas, un sistema preciso, pero caro, que se emplea para saber la antigüedad de los restos de seres vivos. Tan caro que pocas veces se ha empleado en el País Vasco para la datación de restos de fauna, reservándose su uso para la datación de restos arqueológicos humanos. En la fotografía, peña Urratxa.
Se enviaron 7 muestras óseas a un laboratorio sueco donde obtuvieron los siguientes resultados: los restos de huesos humanos de 3 individuos distintos tenían aproximadamente la misma edad: 3.405±70, 3.475±80 y 3.365±80, eran de la Edad del Bronce, cuando eran característicos los enterramientos colectivos en cuevas sepulcrales. Los restos humanos eran de 5 adultos, 6 infantiles y 1 feto. Las otras 4 muestras óseas analizadas se correspondieron con un ciervo (Cervus elaphus) de 10.240±100 años, un uro (Bos primigenius) de 6.940±75, un jabalí (Sus scrofa) de 6.955±80 y una oveja (Ovis aries) de 365±65. En la fotografía, la cueva de Urratxa III.
Los 44 útiles de piedra tallada se corresponden con el período Aziliense, con abundancia de raspadores y escasez de buriles. Además, se encontró un canto pintado, único en la Península Ibérica. En Francia con el tema de puntos se han encontrado algunos con una edad de unos 11.500 años, lo que encaja con el momento de mayor desarrollo del Aziliense en la Cornisa Cantábrica, hace unos 10.250 años. También se encontraron 27 fragmentos de cerámica, seguramente de la época de los enterramientos: la Edad del Bronce. En la fotografía, la cueva de Urratxa III.
La presencia y abundancia del trabajo de la piel fresca con raspadores tiene interesantes connotaciones. La piel de los animales cazados se trabajaba en estado fresco para eliminar los residuos de grasa y de carne que quedan adheridos después de despellejar los animales. Se hace así para evitar el riesgo de putrefacción que suponen para la piel estas sustancias blandas, que pueden dañarla de manera irreversible. Este trabajo debe realizarse, en climas templados, en un plazo máximo de 2 ó 3 días. Estas labores se llevaron a cabo por lo tanto cerca de los lugares de caza. La cueva de Urratxa III fue usada para preparar pieles de animales cazados en las cercanías durante el verano, la única época del año en la que el hombre prehistórico de entonces se alejaba de las zonas costeras donde vivía. En la fotografía, la cueva de Urratxa III.
Pedro Castaños identificó 2.186 restos óseos de mamíferos de 63 animales salvajes y 10 domésticos. Aproximadamente la mitad, en concreto 1.099, se correspondieron con 11 adultos y 5 juveniles de cabra montés (Capra pyrenaica), 417 restos óseos de 3 adultos y 4 juveniles de ciervo (Cervus elaphus) y 149 de 3 adultos y 7 juveniles de jabalí (Sus scrofa). Además, 20 de 2 adultos de caballos salvaje (Equus ferus), 37 de 3 adultos de rebeco (Rupicapra rupicapra), 9 de un uro (Bos primigenius), 17 de un adulto y un juvenil de corzo (Capreolus capreolus), 10 de 2 adultos de lobo (Canis lupus), 78 de 3 adultos y un juvenil de zorro rojo (Vulpes vulpes), 31 de 3 adultos de oso pardo (Ursus arctos) y oso de las cavernas (Ursus spelaeus), 5 de un adulto de marta o garduña (Martes sp.), 89 de 2 adultos de gato montés (Felis silvestris), 1 de un lince boreal (Lynx lynx), 17 de 2 adultos de conejo (Oryctolagus cuniculus), 28 de 2 adultos y 2 juveniles de liebre (Lepus sp.), 1 de un adulto de ardilla roja (Sciurus vulgaris) y 5 de un adulto de marmota (Mamota marmota). Miguel Elorza identificó 83 restos óseos de aves, que incluyeron especies extinguidas en el Macizo del Gorbeia: el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el lagópodo escandinavo (Lagopus lagopus) y el pito cano (Picus canus). En la fotografía, explicación de Juanjo Hidalgo, en una excursión organizada por Aunia el 9 de octubre de 2010 para ver la cueva de Urratxa III y otros elementos interesantes de peña Urratxa y su entorno.
Este canto pintado se halló en esta cueva y actualmente está expuesto en el Bizkaiko Arkeologia Museoa, en Bilbao, donde tomé esta fotografía el 1 de marzo de 2024. "Se trata de un hallazgo excepcional de la cornisa cantábrica y único en Bizkaia. Corresponde a un canto de arenisca, de grano medio, con una forma paralepipédica ligeramente rectangular, de superficies planas. Conserva evidencias de haber estado pintada con pigmentos rojos (de óxido de hierro). La cara con mayor decoración muestra 11 líneas rectas, transversas al eje longitudinal del canto, ligeramente oblicuas y paralelas entre sí. Se identifican también restos de pigmento en otras caras. El estudio tipológico de esta pieza, así como la información proporcionada por la industria lítica y fauna asociada, la vincula a contextos del Aziliense. El ejemplar resulta raro para la Península Ibérica, puesto que no puede relacionarse con los escasos cantos pintados hallados en diferentes yacimientos, donde predominan los puntos frente a las rayas. Sus paralelos más cercanos habría que encontrarlos en Francia, donde se constata que las rayas transversales son el segundo motivo más utilizado en este tipo de objetos."

30 de enero de 2024

Cueva de Arrillor

Cueva de Arrillor

La cueva de Arrillor se encuentra en el Parque Natural de Gorbeia, a 720 metros de altitud y cerca del río Zubialde, a donde se llega desde el pueblo de Murua, municipio de Zigoitia (Araba). Tiene 150 metros de longitud y dirigió su excavación Andoni Sáenz de Buruaga.
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La cueva de Arrillor está protegida por una jaula metálica para preservarla.
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Tomé estas fotografías de la cueva el 30 de enero de 2024.
Huesos y piezas dentarias de Rebeco y Marmota

Se han recuperado huesos y piezas dentarias de hace 100.000-35.000 años de varias especies de mamíferos hoy extinguidas en el País Vasco, pero que formaron parte de su fauna hace varios miles de años. El 29 es una falange segunda de un rebeco (Rupicapra pyrenaica), el 30 un molar tercero superior de rebeco y el 31 una mandíbula con incisivo y molares de marmota (Marmota marmota). Las fotografías de los restos paleontológicos las tomé en el Museo Arqueológico de Álava el 27 de diciembre de 2023.

Marmota fotografiada en los Alpes suizos

Rebecos fotografiados en los Picos de Europa

Mandíbulas de Leopardo (Panthera pardus)

Leopardo fotografiado en el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica

Astrágalo de Uro (Bos primigenius)

Molares de leche de rinoceronte extinto

Mandíbula de Cabra montés (Capra pyrenaica)

Cabra montés fotografiada en la Sierra de Gredos

Maxilar superior de Uro o Bisonte

12 de diciembre de 2022

Lince euroasiático en la sima de Pagolusieta

El Lince es una especie recientemente extinta en el Macizo de Gorbeia. Según Julián de Olavarría y Sautu en el artículo "Tigres en Gorbea", publicado en el número 28 de la revista "Vida Vasca", en los libros de cuentas del ayuntamiento de Zuia se da cuenta de cinco linces cazados entre los años 1762 y 1777. En Orozko, Juan Goiri cobró 30 reales por matar un lince en 1763 y Juan de Uriarte 60 reales por matar otro en 1777. Nuestro amigo Gustavo Abascal recopiló datos de linces muertos en los archivos de varios pueblos de la parte alavesa del Macizo de Gorbeia: uno en Gopegi en 1776, cuatro en Baranbio en 1763, 1773, 1776 y 1787, uno en Zuia en 1758 y uno en Urkabustaiz en 1803, que sería el más reciente junto al cazado en el monte Aldamin, municipio de Zeanuri (Bizkaia) en el año 1801.
Esta es la entrada de la sima de Pagolusieta, municipio de Zeanuri (Bizkaia), donde Mario Laurino, del Grupo Espeleológico Alavés, encontró el esqueleto casi completo de un lince euroasiático adulto en una sima descubierta en 1975. Jesús Altuna estudio describió los restos paleontológicos en el artículo de Jesús Altuna "Hallazgo de un Lince Nórdico (Lynx lynx L. Mammalia) en la Sima de Pagolusieta, Gorbea (Vizcaya)", publicado en el año 1980 en la revista Munibe. En la fotografía siguiente, el cráneo y la mandíbula del Lince europeo de Pagolusieta.
María Lucena-Pérez, Enrico Bazzicalupo, Johanna Paijmans, Daniel Kleinman-Ruiz, Love Dalén, Michael Hofreiter, Miguel Delibes, Miguel Clavero y José A. Godoy publicaron el artículo "Ancient genome provides insights into the history of Eurasian lynx in Iberia and Western Europe" en el volumen 285 de la revista Quaternary Science Reviews en junio de 2022 detallan los datos obtenidos del análisis de C14 y del ADN. Los restos de este lince euroasiático (Lynx lynx) tienen una edad de 2600-2540 años y el pertenecen a un linaje europeo extinto estrechamente emparentado con los actuales linajes Cárpato-Bálticos. "Además, esta muestra contiene la diversidad más baja reportada para la especie hasta el momento, y similar a la del lince ibérico, en peligro de extinción. Una combinación de factores históricos, como un efecto fundador durante la colonización peninsular, junto con la intensificación de los impactos humanos durante el Holoceno en la franja cantábrica, podría haber provocado un empobrecimiento genético de la población y precipitado su extinción." Viendo la entrada de la sima, podemos imaginarnos a uno de los últimos linces europeos del Macizo de Gorbeia, perseguido y entrando a la carrera por la pequeña entrada, de unos 70 centímetros de altura y cayendo irremediablemente a su fondo, 50 metros más abajo.
Para saber más sobre la sima de Pagolusieta, véase el artículo de Iñaki Latasa Undagoitia "El karst de Dulao-Zubialde en el sudeste vizcaíno del Gorbeia", publicado en el año 2004 en la revista Karaitza, de la Unión de Espeleólogos Vascos. En esta imagen indico la situación de la Sima de Pagolusieta y del monte Gorbeiagane. Pinchad en la imagen para verla más grande.

9 de mayo de 2018

Bucardo y Cabra montés en Bizkaia hace 11.000 años

Los autores del artículo "Unraveling the genetic history of the European wild goats", publicado en el volumen 185 de la revista Quaternary Science Reviews, analizan el parecido genético entre las especies del género Capra en Europa. Comparan el genoma actual con el antiguo recogido en varios yacimientos paleontológicos. La traducción de su resumen es el siguiente: "La historia de la población de la cabra montés ibérica y el íbice alpino ha estado estrechamente relacionada con la de los humanos desde el Paleolítico. Los estudios moleculares y paleontológicos actuales difieren sustancialmente en el origen filogenético de las cabras salvajes europeas, posiblemente debido a la pérdida de variación genética a lo largo del tiempo. Investigamos la relación filogenética entre el íbice alpino (Capra ibex) y la cabra montés ibérica (Capra pyrenaica), incluyendo diferentes subespecies de cabra montés ibérica mediante la aplicación de técnicas de ADN antiguo combinadas con tecnologías de Secuenciación de Nueva Generación. Analizamos el gen del citocromo b del genoma mitocondrial en 33 cabras salvajes europeas antiguas y modernas de España y Francia, junto con la información genética publicada disponible de las cabras salvajes modernas. Este trabajo descubre por primera vez la información genética antigua de la cabra montés ibérica y el íbice alpino, que abarca un rango de tiempo desde aproximadamente 40.000 años hasta el presente. Nuestros resultados sugieren la continuidad genética entre las poblaciones antiguas y modernas e indican un origen monofilético del íbice alpino y la cabra montés ibérica en comparación con otras especies de Capra. La monofilia de ambas especies está de acuerdo con otros estudios moleculares basados ​​únicamente en poblaciones modernas, por lo tanto, apoya la migración de una sola población de cabras salvajes a Europa occidental seguida de una posible especiación alopátrica. Observamos tres grandes clados de cabras salvajes en Europa occidental: Capra ibex, Capra pyrenaica pyrenaica y el grupo que contiene las subespecies Capra pyrenaica hispanica y Capra pyrenaica victoriae. Esta estructura genética reconoce la peculiaridad del bucardo (C. p. pyrenaica) del resto de cabras salvajes ibéricas y, por lo tanto, respalda la idea de que este grupo es una Unidad Evolutiva Significativa. El tiempo de divergencia estimado aquí indica una división casi contemporánea entre los tres clados hace 50.000-90.000 años". En la fotografía un macho de Íbice alpino (Capra ibex) en el paraje de Furggen, cerca de la localidad de Grächen, cantón de Valais (Suiza), el 15 de agosto de 2015.
En la fotografía, un macho de Cabra montés ibérica (Capra pyrenaica subsp. victoriae) en el camino del Prado de las Pozas al Risco de los Barrerones, municipio de Navalperal de Tormes (Ávila) el 19 de julio de 2015. En el País Vasco convivieron el extinto bucardo (Capra pyrenaica subsp. pyrenaica) y la cabra montés ibérica (Capra pyrenaica subsp. indet.) hace unos 10.000 años. Los autores del citado artículo han identificado y datado varios ejemplares de las cuevas de Bolinkoba (Abadiño), Arlanpe (Lemoa) y Urratxa (Orozko). 

Cabra montés ibérica
  1. Urratxa 11.000 años
  2. Urratxa 13.500 años
Bucardo
  1. Arlanpe 19.000 años
  2. Arlanpe 20.000 años
  3. Arlanpe 33.500 años
  4. Bolinkoba 9.500 años
Estos son los dibujos que hizo Ángel Cabrera de las subespecies de Cabra montés en las páginas 312 y 313 de su libro "Fauna ibérica. Mamíferos", de 1914.
En la fotografía un macho de Cabra montés ibérica (Capra pyrenaica subsp. hispanica) en el paraje de La Caldera, en el municipio de Capileira (Granada), el 15 de julio de 2011.
En la fotografía un macho de Íbice de los Alpes (Capra ibex) en el paraje de Furggen, cerca de la localidad de Grächen, cantón de Valais (Suiza), el 15 de agosto de 2015.
Otro ejemplar fotografiado en el mismo lugar el mismo día.

Bolinkoba

En la fotografía la localización de la cueva de Bolinkoba. Se encuentra a 330 metros de altitud en la ladera orientada al este del monte Untzillatx, cerca de Mendiola, municipio de Abadiño (Bizkaia), en el desfiladero de Atxarte. Una enorme hiedra tapiza la roca sobre la cueva.
La boca de la cueva tiene unos 3 m de altura y 2,5 m de anchura y la galería tiene una longitud de 9 m, donde se abre en una sala ovalada de 5 m de longitud y 7 m de anchura, donde se practicó la excavación principal. El frente de la cantera Atxarte llegó hasta unos 15 metros de la entrada la cueva y las voladuras durante sus 40 años de actividad fisuraron el techo de la cueva. La Diputación Foral de Bizkaia declaró extinguida su licencia de explotación el 31 de octubre de 1991, ordenando la paralización de su labor extractiva, aunque las instalaciones de la cementera siguieron funcionando hasta 1995. Numerosas visitas incontroladas han dejado grafittis y residuos de todo tipo.  
Actualmente la cueva está cerrada mediante una verja. La cepa de le enorme hiedra que tapiza la roca sobre la cueva arraiga en su boca. Hasta su verjado, un rebaño de cabras degradaba el yacimiento de la galería durante la excavación.
Bolinkoba se encuentra dentro del Parque Natural de Urkiola. Pinchad en la imagen para verla más grande.

Arlanpe

La cueva de Arlanpe se encuentra en el monte Pagotxueta, municipio de Lemoa (Bizkaia). Desde su entrada se observa un ensanchamiento del valle del río Arratia en la confluencia con el Ibaizabal. En su interior se ha excavado un yacimiento arqueológico durante las campañas 2006-2010. En la fotografía, del 12 de diciembre de 2013, la boca enrejada de la cueva de Arlanpe, cerca del caserío del mismo nombre, municipio de Lemoa (Bizkaia).
El yacimiento arqueológico fue descubierto en el año 1961 por los espeleólogos Xabier Zumalde e Ignacio Espinosa, miembros del Alegría Club de Amorebieta. José Miguel de Barandiarán estudió unos pocos materiales recuperados en una cata de la entrada y los definió como "de aspecto inferopaleolítico", el único conocido del Paleolítico Inferior en Bizkaia. Después de un largo período en el olvido, en 2006 se evaluó su interés arqueológico mediante unos sondeos, y desde el año 2007 fue objeto de un proyecto de investigación bajo la dirección de Joseba Ríos Garaizar, que me facilitó al artículo arriba señalado. Tomé esta fotografía el 12 de diciembre de 2013 desde cerca de Galdariats, municipio de Lemoa (Bizkaia). La entrada de la cueva se encuentra dentro de la circunferencia negra.
En la fotografía el interior excavado de la cueva de Arlanpe, municipio de Lemoa (Bizkaia), el 12 de diciembre de 2013.
Se recuperaron un total de 3.476 restos óseos. De ellos, 40 de Cabra montés (Capra pyrenaica). Durante la excavación arqueológica encontraron un esqueleto parcial de una cabra montés y restos óseos de un segundo ejemplar. Su datación por C14 dio una fecha de unos 17.000 BP, en un período de transición entre el Solutrense Superior y el Magdaleniense Inferior. En la fotografía, del 15 de julio de 2011, un macho de cabra montés en la base del monte Mulhacén, municipio de Capileira (Granada).

Urratxa

En la fotografía peña Urratxa (Orozko).
Pedro Castaños identificó 2.186 restos óseos de mamíferos de 63 animales salvajes y 10 domésticos. Aproximadamente la mitad, en concreto 1.099, se correspondieron con 11 adultos y 5 juveniles de Cabra montés (Capra pyrenaica). En la fotografía la cueva de Urratxa III.
En la fotografía la cueva de Urratxa III.
En la fotografía la cueva de Urratxa III.

Postdata
El 6 de enero del año 2000 encontraron a Celia, rebautizada como Laña, por su gusto por comer en los prados subalpinos conocidos localmente con ese nombre. Apareció muerta bajo un tronco que fue a caer sobre ella. Laña había sido capturada el 20 de abril de 1999, cuando ya se sabía que era el último bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) y le habían colocado un collar emisor. Allí se extinguió esta subespecie, genéticamente a mitad de camino entre el resto de las subespecies de Cabra montés y el Íbice de los Alpes. Su cuerpo disecado está expuesto al público en el centro de interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en Torla, donde tomé esta fotografía el 25 de julio de 2018. Hace 34 años, en 1984, cuando tenía 14 años, las buscamos unos amigos de Sestao y yo en la Faja de Pelay, cuando se estimaba que quedaban unos 30 ejemplares, aunque el máximo de bucardos vistos juntos por entonces fue de 16, todos en esa parte de la cara norte del valle de Ordesa. No tuvimos la suerte de ver ninguna. Ahora ya es demasiado tarde para mi y para todos. Han intentado su clonación e incluso llegó a nacer una cría que murió.
Fuente: Centro de Interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en Torla.
Fuente: Centro de Interpretación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en Torla.

23 de junio de 2016

Panthera gombaszoegensis: el ancestro de los grandes felinos en un yacimiento de Punta Lucero

Aritza Villaluenga en su artículo "Presencia de felinos (Felis, Lynx y Panthera) en el registro arqueológico de la Península Ibérica durante el Pleistoceno Superior" explica que "durante largo tiempo no ha quedado claro el árbol filogenético de los grandes félidos" y que "hoy día se considera que el Leopardo (Panthera pardus), el Jaguar (Panthera onca), el León (Panthera leo) y el Tigre (Panthera tigris) tuvieron un ancestro común hace 4,5 millones de años, la Panthera gombaszoegensis. Hace 3 millones de años surgió en el Este de África el ancestro común (Panthera leo fossilis) de los leones actuales (Panthera leo) y el león de las cavernas (Panthera spelaea goldfuss). Posteriormente, hace 900.000 años emigró a Eurasia la Panthera leo fossilis, desde entonces los leones africanos y euroasiáticos evolucionaron de manera independiente divididos en cuatro especies: León africano (Panthera leo), León de las cavernas (Panthera spelaea goldfuss) en el Oeste de Eurasia, León asiático (Panthera leo persica) y León americano (Panthera leo youngi). Este último migró hacia América del Norte durante el Pleistoceno Medio (400.000-300.000 años) y evolucionó hacia el León (Panthera leo atrox) del Pleistoceno Superior. Tomé esta fotografía de una mandíbula de Panthera gombaszoegensis en el Museo Nacional de Prehistoria, en Les Eyzies-du-Tayac, Dordoña (Francia) el 4 de agosto de 2015.
Uno de los coautores del artículo "The Punta Lucero Quarry site (Zierbena, Bizkaia): a window into the Middle Pleistocene in the Northern Iberian Peninsula", Joseba Ríos Garaizar, publicó en su blog "Tigres dientes de sable en Punta Lucero (Zierbena, Bizkaia)", donde explica que "el yacimiento de la cantera de Punta Lucero, descubierto por Iñaki Líbano en 1987, contiene el registro paleontológico de vertebrados cuaternario más antiguo del País Vasco, con nueve especies de macro-mamíferos...en una sima de hace unos 600.000-400.000 años...que se encontraban en la falda NW del monte del mismo nombre...En este lugar, a partir de 1985 se iniciaron las obras del llamado Superpuesto de Bilbao, que incluían el levantamiento de un dique en Punta Lucero. Para su construcción se emplearon 20 millones de toneladas de piedra que se obtuvieron de la cantera abierta...que no sólo cambió de manera radical la fisonomía de la entrada de la Ría de Bilbao sino que en el proceso arrasó probablemente con numerosas cavidades, quedando solo testigos de algunas de ellas". Identificaron las siguientes especies: Tigre dientes de sable (Homotherium latidens), Jaguar europeo (Panthera gombaszoegensis), Lobo primitivo (Canis mosbachensis), Rinoceronte primitivo (Stephanorhinus sp.), Ciervo (Cervus elaphus), Megaceros, Bisonte (cf. Bison sp.), Uro (cf. Bos primigenius) y Zorro (Vulpes sp.). Fotografié estos restos óseos de un León de las cavernas en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria el 23 de marzo de 2013.
"Esta asociación de fauna permite comparar este yacimiento con otros de la Península Ibérica como el yacimiento de Trinchera Dolina en Atapuerca...En la Región Cantábrica el único yacimiento con una asociación faunística semejante sería el de Mestas del Con en Asturias,..aunque desgraciadamente los restos publicados por Crusafont en 1959 están en la actualidad desaparecidos". En el yacimiento de la Gran Dolina o Trinchera Dolina de Atapuerca, Nuria García y otros investigadores han encontrado restos de Homotherium latidens, Panthera gombaszoegensis, Canis mosbachensis, Stephanorhinus etruscus y otras. Tomé esta fotografía en el yacimiento de la Gran Dolina, en Atapuerca (Burgos), el 4 de mayo de 2014.