11 de octubre de 2011

Menhir de Kurtzegan

El menhir de Kurtzegan se encontraba hasta la primavera de 2011 tumbado sobre el suelo del collado entre los montes Kurtzegan y Kolometa, municipio de Orozko (Bizkaia).
En esta fotografía, tomada el 19 de junio de 2010 se pueden ver las dos piezas en las que se encontraba. Al fondo, el monte Kolometa, hacia el este.
Y hacia el oeste, el monte Kurtzegan, que da nombre al menhir.
La Diputación Foral de Bizkaia decidió erigirlo en el lugar donde posiblemente estuvo en pie, o más exactamente, junto a ese punto, ya que se ha querido conservar sin alterar ese preciso lugar, excavado por los seres humanos en tiempos remotos. En esta fotografía del 4 de mayo de 2011 están las tres restauradoras de Petra S. Coop.: Dolores, Mercedes e Isabel, a las que dedicamos esta entrada del blog, así como a Juan Carlos López Quintana "Tana", el arqueólogo que ha dirigido toda esta actuación y que nos ha ayudado a conseguir que esta entrada no contenga errores ni imprecisiones.
En esta fotografía, tomada el mismo día, vemos a Isabel, dedicada con delicadeza a su trabajo de consolidar las piezas del menhir para impedir su rotura posterior.
Ya el 16 de mayo estaba construida la base de hormigón donde se erigiría más tarde el menhir. Efectivamente, toda una obra de ingeniería.
El 18 de mayo se erigió la pieza inferior del menhir y se apuntaló hasta que la arena quedara endurecida y con capacidad de sostener posteriormente el peso del menhir y, sobre todo, las fuerzas provocadas por el viento al chocar contra el menhir.
El 23 de mayo de 2011, con arquitecto de por medio y una expectación fuera de lo común, tuvo lugar la parte más delicada de esta actuación: colocar y fijar la pieza superior sobre la inferior.
Con la ayuda de una grúa se levantó la pieza superior.
Las dos piezas encajaban como las piezas de un puzzle, pero aún así resultó muy emocionante. Después de varios cientos o miles de años, volvía a estar en pie.
Las piezas del menhir van pegadas con una cola especial, pero para evitar el riesgo de rotura del menhir por el "efecto vela" con el viento, se decidió colocar un corsé metálico que, ciertamente, afea el monumento megalítico, pero que es necesario para su conservación.
En esta fotografía se ve cómo encajan de bien las dos piezas del menhir.
En esta fotografía, del 6 de junio, el menhir finalmente erigido, aún sin el cercado de madera que lo rodea actualmente. El menhir de Kurtzegan, con más de 5 metros, es el más alto de los que están en pie en Euskal Herria. Y, sin duda, uno de los más espectaculares.

3 comentarios:

Màrius Domingo de Pedro dijo...

Impresionante trabajo.
Hay telepatia?
Justamente esta semana yo también hago una entrada referente a un menhir en mi comarca.
Saludos.

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

¡Qué casualidad, Marius!
Saludos.

Jose Asensio ( larri )L1276 dijo...

precioso detalle Juan Manuel