Picamaderos negro, macho y hembra entrando y saliendo del nido de Orozko

Un mes después de que viésemos que la pareja reproductora de Picamaderos negro (Dryocopus martius)  de Orozko se había decidido finalmente por un agujero viejo de un haya (Fagus sylvatica) trasmocha que conserva una única rama, según conté en "Picamaderos negro, el macho de Orozko en el nido", hicimos otra breve observación del nido, a larga distancia y mediante telescopio, para comprobar si la nidificación seguía adelante. Si el 15 de abril de 2013, observé al macho vigilando desde la entrada del nido, el 14 de mayo de 2013, pude ver entrar y salir al macho y a la hembra. En este vídeo se ve al macho en la entrada del nido (se ve el ataque de un paseriforme y, en máxima calidad de imagen, varios artrópodos recorriendo la superficie de su pico). De fondo, se oyen motosierras de la tala de una plantación cercana de Pino de Monterrey (Pinus radiata). En este otro vídeo, se le ve saliendo del mismo 3 minutos y 37 segundos después de entrar.
Si hace un mes, cuando debían estar incubando, se mostraron extremadamente silenciosos, el 14 de mayo de 2013, cuando debían tener pollos, se mostraron muy vocingleros, no en las cercanías del nido, pero sí en las zonas de alimentación, donde se les oía reclamar constantemente. Por cierto, que las zonas de alimentación son, según todos los indicios, principalmente viejas plantaciones de Pino de Monterrey de más de 40 años, con muchos árboles moribundos y repletos de larvas de insectos xilófagos, como la que se estaba talando mientras tomé este vídeo (en el segundo 8 en máxima calidad de imagen se ve un artrópodo corriendo sobre su pico), en el que se ve a la hembra entrando al nido y, poco después, vigilando desde su entrada, en este otro vídeo, mientras se oye el ruido de las motosierras e incluso el apeo o derribo de un árbol. Todos los vídeos están subidos a YouTube y están grabados en HD con una cámara Canon Ixus 125 HS, acoplada de forma rudimentaria a un telescopio Leica con lentes de fluorita mediante una sección del envase de un carrete fotográfico.

Gyas titanus en Supelegorri

Gyas titanus (Simon, 1879) es el mayor opilión de Europa. Los opiliones se distinguen de las arañas por carecer de un estrechamiento entre el cefalotórax y el abdomen. Además, también se caracterizan por la ausencia de glándulas venenosas y secretoras de seda. El cuerpo de los machos alcanza hasta 9 mm de longitud y el de  las hembras hasta 12 mm. Es negro con líneas transversales claras, más llamativas en las hembras. Sus largas patas les permite alcanzar una envergadura de 15 cm. Tomé esta fotografía y la siguiente el 5 de mayo de 2013 en la cueva de Supelegorri, municipio de Orozko (Bizkaia).
Requiere humedad constante y elevada, temperatura fresca y ausencia de luz solar directa, lo que encuentran en barrancos, las zonas más sombrías de bosques, grietas de rocas y cuevas.

La cueva Supelegorri se encuentra junto al sendero que conduce desde Atxulo hasta la popular cueva de Supelegor, a 150 metros de esta última. Tiene una gran boca de 6 metros de ancho y más de 2 de altura, pero su desarrollo es de solo 72 metros. Tomé esta fotografía y la siguiente el 26 de agosto de 2010.

Tuve la oportunidad de acompañar a los zoólogos Carlos E. Prieto y Jon Fernández Pérez. Carlos es especialista en opiliones y otros animales invertebrados, y Jon está actualmente redactando su Tesis Doctoral sobre arácnidos de los trampales o turberas del País Vasco.
En cuevas tan amplias y cortas como esta, bien iluminadas casi hasta el fondo, son frecuentes los animales troglófilos y suelen estar ausentes los troglobios. Los primeros son capaces de vivir en lugares húmedos y sombríos del exterior, mientras que los segundos son exclusivos del medio subterráneo, donde viven en las zonas más profundas, donde la la humedad y la temperatura son más constantes. Tomé esta fotografía el 5 de mayo de 2013.
Localización de la cueva Supelegorri dentro del Macizo de Itzina. Pinchad en la imagen para verla a mayor tamaño.

Zospeum sp. nov. en el Macizo del Gorbeia

Según el artículo "The microscopic ellobioid, Zospeum Bourguignat, 1856 (Pulmonata, Ellobioidea, Carychiidae) makes a big debut in Basque Country and the province of Burgos (Spain)", publicado en el año 2012 en la revista MalaCo, Journal de Malacologie Continentale, la especie de caracol de la fotografía es una especie aún por bautizar y describir.
El 5 de mayo de 2013 tuve la oportunidad de acompañar en su trabajo de campo a los zoólogos Jon Fernández Pérez y Carlos E. Prieto. En esta fotografía, podemos ver a Carlos, profesor de la Universidad del País Vasco y uno de los autores del artículo citado. Está recogiendo ejemplares del género Zospeum en una cueva del Macizo del Gorbeia.
La especie de la fotografía tiene una longitud de alrededor de 1 milímetro y su hábitat son las paredes limosas y húmedas del interior de las cuevas y simas. En esta pared encontramos ejemplares de la especie de la fotografía y de otra un poco mayor, también aún por describir. Algunas cavidades del Macizo del Gorbeia son los únicos lugares donde se sabe que cohabitan ambas especies.
En medio de esta fotografía se observa la entrada de la cueva donde recogimos ejemplares de estas dos especies de caracoles.

PDF del Macizo del Gorbeia

He preparado un documento en PDF con índice y todos los contenidos de este blog, exceptuando los vídeos y los comentarios. Son 764 páginas que incluyen todo lo publicado en las 287 entradas elaboradas a lo largo de estos últimos tres años. Lo podéis descargar desde aquí: MACIZO DEL GORBEIA. Se requiere tener previamente descargado "Google Drive para PC". Espero que os guste.

Murciélago ratonero gris

Este sería un ejemplar de Murciélago ratonero gris o de Natterer (Myotis nattereri). Sin embargo, según el artículo de Irene Salicini, Carlos Ibáñez y Javier Juste titulado "Multilocus phylogeny and species delimitation within the Natterer´s bat species complex in the Western Paleartic", publicado en el año 2011 en la revista Molecular Phylogenetics and Evolution, los murciélagos del grupo de especies Natterer desde el norte de la Península Ibérica hasta Italia pertenecerían a una especie genéticamente diferenciada, aún sin nombrar ni describir.
El ejemplar fue encontrado en una grieta de un puente. Según la Tesis Doctoral de Jose Ramon Aihartza Azurtza "Quirópteros de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa: Distribución, Ecología y Conservación", del año 2001, los puentes son refugios importantes para esta especie y para el Murciélago ribereño (Myotis daubentonii). Una de sus amenazas es el hormigonado de los arcos de los puentes de piedra, ya que supone una pérdida de refugios y, en ocasiones, genera su muerte si no se desalojan a los murciélagos antes del comienzo de la obra. 
Se alimenta principalmente de las moscas que se quedan posadas durante la noche sobre la superficie de las hojas y las ramas de los árboles. Vuela bajo, hasta una altura de 6 metros, dentro del bosque y también sobre el agua. A menudo se cierne justo antes de atrapar sus presas. Es un murciélago sedentario y no se conocen desplazamientos que superen los 100 kilómetros de distancia.
Como se aprecia en esta fotografía, esta especie presenta un característico espolón en forma de "S" que alcanza la mitad del borde del uropatagio (en la fotografía, el espolón es el hueso que se prolonga desde la base del pie hacia arriba). Otra de sus características es el color gris del pelaje de sus partes inferiores. El Murciélago ratonero pardo (Myotis emarginata), en cambio, las tiene rojizas. 
El Murciélago ratonero gris es una especie incluida en la categoría "Raras" del Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Tomé esta fotografías el 15 de abril de 2013 bajo un puente de piedra del municipio de Orozko (Bizkaia). Agradezco la ayuda de mi amigo Urtzi Goiti, especialista en murciélagos.

ITX 133

En el Museo de Orozko puede verse el esqueleto de un Oso pardo (Ursus arctos) que se recuperó completo de la sima ITX 133, situada en la zona más agreste del Macizo de Itzina: Atxarre y Karamaieta. Agradezco al Museo de Orozko el permiso que me dieron para la obtención de esta y otras fotografías el 28 de agosto de 2009.
En las páginas 103-105 del "Estudio preliminar sobre las cavidades de Bizkaia. Parte II. Las cavidades", de Mayo de 2010, se da localización y descripción de la sima ITX 133. También aparece una fotografía de cómo se encontraron los restos de este Oso pardo en el año 1997, a unos 60 metros de profundidad respecto de la boca de la sima que se ve en esta fotografía. Tomé esta fotografía y la siguiente el 25 de abril de 2013.
El Patronato del Parque Natural de Gorbeia solicitó y financió el levantamiento del esqueleto por parte del Grupo de Actividades Espeleológicas de Bilbao (GAES) en mayo de 1999, y el paleontólogo especialista en mastofauna Pedro Castaños realizó el estudio y el montaje del esqueleto que se conserva en una vitrina del Museo de Orozko. Se trata de los restos de un macho adulto de gran talla. El buen estado de conservación del esqueleto hace pensar en la posibilidad de que sean de un animal muerto hace relativamente poco tiempo, por lo que sería muy interesante una datación con Carbono 14.
En esta fotografía aérea indico la localización de la sima ITX 133 dentro del Macizo de Itzina. Pinchad en la imagen para verla más grande.

Escribano cerillo

Así cantaba el 25 de abril de 2013, este macho de Escribano cerillo (Emberiza citrinella) en Austegiarmin, municipio de Orozko (Bizkaia) en un espino blanco (Crataegus monogyna). Según mi artículo "Aves montanas no forestales en el Parque Natural del Gorbeia", publicado en el año 2001 en la revista Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava y que resumía el informe que redactamos mi amigo José Antonio González Oreja y yo con los resultados obtenidos en 66 estaciones de escucha realizadas durante el verano de 1998, es la sexta especie más abundante y el hábitat donde resultó más común fue el pastizal con argoma (Ulex spp.). En invierno desaparece completamente del Macizo del Gorbeia, cuando seguramente realiza movimientos de corto alcance hasta zonas de cultivo de Álava o Burgos. Según el recién publicado Atlas de las aves en España en invierno 2007-2010, es precisamente Burgos donde se alcanza la máxima densidad de aves invernantes. Mientras en la época de cría consume artrópodos, durante el invierno es básicamente granívoro y gregario. Se trata de una especie en declive en gran parte de Europa, en parte debido a la intensificación agrícola y ganadera, que incluye la sustitución de los setos arbustivos por cierres con estacas y alambre de espino o malla ganadera.

Menhir de Usengatzu


En la declaración de Bien Cultural Calificado de Conjunto Monumental a favor de las Estaciones y Monumentos Megalíticos del Territorio Histórico de Bizkaia, del 27 de octubre de 2008, se incluyó en la Estación Megalítica de Gorbea el dolmen de Usengatzu, pero no su menhir, ya que lo descubrió el grupo Hilharriak el pasado 12 de noviembre de 2011.
El menhir de Usengatzu y las laderas del monte Oderiaga al fondo.
El menhir de Usengatzu y el monte Nafakorta el fondo.
Otra imagen del 7 de marzo de 2012 del menhir de Usengatzu, municipio de Orozko (Bizkaia) y Sierra Sálvada al fondo.
La principal amenaza de estos monumentos megalíticos son los desbroces que se realizan con maquinaria pesada. En esta imagen del pasado 1 de enero de 2009 se ven  las filas dejadas tras un desbroce. Tanto el dolmen como el menhir de Usengatzu se encuentran en el municipio de Orozko (Bizkaia).
En la imagen la situación de los dólmenes y menhires de Usengatzu y Pagozarreta, todos dentro del municipio de Orozko (Bizkaia), excepto el menhir de Pagozarreta, que se encuentra dentro del municipio de Zuia (Araba), aunque sólo a 50 metros del límite con Orozko.

Narcissus bulbocodium

Narcissus bulbocodium L. es un narciso que se distribuye principalmente por la Península Ibérica, excepto en los Pirineos y la costa Mediterránea. Además, también se encuentra en el SW de Francia y el N de África. En Flora iberica no se considera válido el taxon Narcissus bulbocodium L. subsp. citrinus, descrito por Francisco Javier Fernández Casas en el año 1982 en la revista Fontqueria sobre la variedad propuesta por Baker en 1880, que se caracterizaría por sus flores de gran tamaño y de color amarillo pálido, y que sería endémico del área desde la mitad oriental de la Cornisa Cantábrica hasta el SW de Francia. Las plantas del Macizo del Gorbeia tienen las flores bastante más pequeñas que otras que hemos visto, por ejemplo, en la costa de Cantabria.
A comienzos de primavera parte de los pastizales alpinizados del Macizo del Gorbeia quedan tapizados por este narciso, especialmente en las campas de Arraba. Se trata de una especie incluida en la categoría "De Interés Especial" del Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Sin embargo, dada su abundancia en algunas zonas, no parece que corra peligro de desaparecer. El pastoreo del ganado favorece a sus poblaciones, pues en su mayoría se asientan sobre terrenos que, de forma natural, estarían cubiertos por el hayedo, caso de las campas de Arraba.
Tomé estas fotografías el 19 de abril de 2013 en Arraba, municipio de Zeanuri (Bizkaia), donde tapiza irregularmente una amplia extensión.

Picamaderos negro, el macho de Orozko en el nido

Este es el macho de la pareja reproductora de Picamaderos negro (Dryocopus martius) que hay en Orozko. Después de tallar este invierno el séptimo agujero en un estupendo ejemplar de haya (Fagus sylvatica) según contábamos en "Picamaderos negro, en los alrededores del árbol-nido de Orozko", donde estábamos convencidos de que anidaría, la pareja se ha decidido por una haya trasmocha a 100 metros de distancia que conserva una única rama, de la que ya hablamos en "Picamaderos negro, primera reproducción en el Gorbeia vizcaíno" en el verano de 2012.
Así de atento estaba el 15 de abril de 2013 el macho en la entrada de un nido ya horadado el año pasado. Una vez más, fue Igor Aginako quien descubrió el 12 de abril que la pareja se había decidido por el haya trasmocha. Si los Picamaderos negros son capaces de adaptarse al uso de hayas trasmochas, su futuro en Bizkaia es bastante más halagüeño de lo que pensábamos cuando solo les creíamos capaces de nidificar en hayas de gran porte y sin trasmochar como las de Altube.
La técnica del fotodigiscoping me ha permitido obtener las dos fotografías anteriores. La distancia hasta la que me acerqué solo me permitía obtener esta fotografía con mi Nikon D200 y un teleobjetivo zoom 150-500 mm a 500 mm. Es decir, nos hemos mantenido a bastante distancia para no molestar.
Con la cámara Canon Ixus 125 HS tomé esta fotografía y, tras acoplarla al telescopio mediante un tubo, las dos primeras. Todas las fotografías estas hechas desde el mismo punto. La flecha indica la entrada del nido donde se encontraba el macho de Picamaderos negro.

Dolmen de Errekatxuetako Atxa

Del período Neolítico en el Macizo del Gorbeia se han encontrado numerosos dólmenes y túmulos, además de varios menhires. Según Ángel Armendariz, las evidencias de domesticación animal y vegetal en el País Vasco y, en general, en Europa, son anteriores al megalitismo. Con la domesticación comienza el período conocido como Neolítico. El megalitismo en nuestra región data de finales del Neolítico, hace unos 6.000 años, y se prolonga hasta el Calcolítico o Edad del Cobre, hace unos 4.000 años. Así pues, los constructores de monumentos megalíticos en el País Vasco ya conocían perfectamente la agricultura y la ganadería. De hecho, en los dólmenes aparecen huesos de animales domésticos (cabra, oveja, vaca), incluso convertidos en utensilios (punzones, espátulas…). El problema es que, en el País Vasco, y en la región cantábrica en general, las evidencias de domesticación (agricultura y ganadería) son muy escasas en las épocas más antiguas del Neolítico (con anterioridad al megalitismo), pero las hay. Se conoce mal la parte del Neolítico anterior al megalitismo. En la fotografía, el dolmen de Errekatxuetako Atxa o de Arimegorta, municipio de Zeanuri (Bizkaia), descubierto en el año 1924 por Enrique Eguren y José María Rotaeche.

Picamaderos negro, en los alrededores del árbol-nido de Orozko

Este es el macho de la pareja que tiene un territorio en Orozko. El año pasado mi amigo Igor Aginako encontró el árbol-nido y durante este invierno han construido un nuevo agujero, el séptimo. El 20 de marzo de 2013, el día que comienza la primavera este año, he visto y fotografiado al macho y a la hembra en los alrededores del posible nido, pero no se han posado en el árbol-nido ni en los árboles de alrededor.
Solo les he podido fotografiar a gran distancia, aunque no lo parezca gracias al teleobjetivo y los recortes que he realizado en las fotografías originales. En el siguiente vídeo se ve el árbol-nido de esta pareja de Picamaderos negro y algunos otros árboles, la mayoría trasmochos. También se oye el reclamo del macho. Le dedico esta entrada a mi amigo Juanma Domínguez Robledo, al que le robaron su equipo fotográfico hace tres días.

Lobo, el predador de ciervos, corzos y jabalíes

Willian J. Riple y Robert L. Beschta en el artículo "Large predators limit herbivore densities in northern forest ecosystems", publicado en el año 2012 en la revista European Journal of Wildlife Research explican que el lobo (Canis lupus) es una pieza fundamental en los bosques boreales y templados de Norteamérica y Eurasia. A esa conclusión llegan tras analizar la información de 42 artículos científicos publicados en los últimos 50 años. Son los lobos y los osos (Ursus spp.) las especies que limitan la densidad de los grandes mamíferos herbívoros. La densidad de ciervos (Cervus elaphus) es un promedio de casi seis veces mayor en las zonas sin lobos en comparación con las zonas con lobos. Otros factores, como la productividad vegetal, incrementan sólo ligeramente la densidad de cérvidos. Cuando la acción humana reduce las poblaciones de lobos y osos, inmediatamente se produce el aumento de la densidad de cérvidos, lo que afecta gravemente a la vegetación.
Cuando se cazan lobos por los daños que producen a la ganadería, a la vez se provoca el incremento desmesurado de las densidades de ciervos, jabalíes (Sus scrofa) o corzos (Capreolus capreolus), lo que afecta gravemente a la vegetación natural y también a la agricultura y la ganadería. Sin la intervención de los cazadores y de prácticamente su único predador natural, el lobo, estos ungulados silvestres provocan graves daños a los ecosistemas y a las economías de la población rural. Los jabalíes con sus entradas para comer en maizales y otros cultivos, y con sus hozaduras en prados y pastizales. Los corzos y los ciervos con sus escodaduras y ramoneos en árboles frutales y de plantaciones forestales, muchas veces afectando a la guía terminal. En el País Vasco el perjuicio económico provocado por cualquiera de estos herbívoros es mayor que el producido por los lobos, aunque no sea noticia en los medios de comunicación y los afectados no sean tan vehementes en sus reclamaciones. Y es que el problema del lobo no es sólo de índole económica y hunde sus raíces en la psicología y en lo paranormal.
La presencia del lobo modeló el manejo del ganado que hacían los pastores hasta hace pocas décadas, cuando se dio por exterminado al lobo, sin pensar en que podría regresar, como así fue. La vida de los pastores giraba todo el año alrededor del cuidado de su ganado. Su protección frente a los posibles ataques del lobo modeló muchos de sus usos y costumbres. En la actualidad, la vida pastoril tradicional prácticamente ha desaparecido del Macizo del Gorbeia y del resto del País Vasco. El indudable valor etnográfico de la vida pastoril tradicional ha dejado de estar en el medio rural para encontrarse en las bibliotecas y en los archivos. 
Desde la década de los 60 del siglo pasado hasta la actualidad el manejo del ganado ha cambiado radicalmente. Ahora el ganadero apenas dedica tiempo al cuidado de su ganado mientras permanece en los pastos de montaña: no lo ordeña, no lo recoge al atardecer y no duerme en las "txabolas" de las majadas pastoriles. Simplemente, sube en todoterreno de vez en cuando para localizar el rebaño, sin ni siquiera detectar la totalidad de los animales muertos, extraviados, accidentados o enfermos. La pérdida de ingresos por la venta de quesos y la disminución de la productividad del ganado por su cuidado deficiente se compensa con el dinero cobrado mediante subvenciones. Este semiabandono del ganado a su suerte le hace muy vulnerable al lobo y se dice que la ganadería extensiva es incompatible con la presencia del lobo. En realidad, lo que es incompatible con el lobo es la actual y novedosa forma de ganadería extensiva en la que el cuidado del ganado se ha reducido tan drásticamente en la época que se encuentra en los pastos de montaña. En algunas comarcas de Castilla y León donde ha pervivido el manejo antiguo del ganado por parte del pastor, las pérdidas económicas debidas al lobo son del orden de un 10% del sufrido en las zonas donde el ganado pasta en situación de semiabandono. Tomé estas fotografías y este video en el Parque zoológico de Cabárceno el 3 de marzo de 2013.
Carta de un amigo:

"Estimado amigo: 

Leo con interés todos tus correos, que normalmente son muy interesantes. Este último que se refiere al lobo me ha impulsado a mandarte una respuesta, sin ánimo de polemizar o de defender a los ganaderos, solo de dar otro punto de vista para la reflexión.

En primer lugar quiero recalcar que la sociedad evoluciona, todos evolucionamos. Y los logros laborales y sociales deben de ser para todos, también para los ganaderos. Nuestros bisabuelos trabajaban un porrón de horas al día, un montón de días al año por un plato de lentejas, nosotros queremos ocho horas al día, cinco días a la semana, nuestro mes de vacaciones, nuestros permisos médicos, días de antigüedad, bajas, etc, pero exigimos que el ganadero en vez de dormir en su casa con su mujer, pernocte con 400 ovejas y 5 mastines en el monte, lloviendo a 5 grados. Al que defienda esos valores tradicionales le recomiendo sacarse una muela sin anestesia como hacían nuestros abuelos, a ver qué piensa del progreso.

Eso es una opinión personal, y como tal es discutible. Lo que nunca son discutibles son los números, son datos fríos y sin sentimientos. Solo voy a dar dos:

La población de lobos de España se ha multiplicado por cuatro en los últimos 35 años.
La población de ganaderos de España se ha dividido por cinco en los últimos 35 años.

Antes de despedirme decir que soy un enamorado del lobo en particular y de la biodiversidad en general, y no creo que en la península Ibérica ningún ganadero esté poniendo en peligro ninguna especie, todo lo contrario, están contribuyendo a mantener unos ecosistemas, que a pesar de ser antropogénicos, llevan miles de años instalados en esta parte de Europa, y a los cuales se ha adaptado una parte importante de nuestra fauna.

El mayor problema medioambiental actual de la península Ibérica y sobre todo de Euskal-Herria, no es ni la ganadería, ni la caza, ni la contaminación, ni los incendios, ni la sobreexplotación. El verdadero problema es la ocupación del medio.

Gracias por la atención prestada Juanma"

Nieve en Bikoxgana

Otra nevada más en el Macizo del Gorbeia. Nevadas copiosas como esta, al igual que el viento intenso, provocan la rotura de ramas y el derribo de árboles, sobre todo en el caso de los que conservan las hojas durante el invierno, los que no están del todo rectos o los trasmochos. El Pino de Monterrey (Pinus radiata) y los eucaliptos son las especies que más sufren los rigores invernales por su escasa adaptación a las grandes nevadas o los temporales de viento, ya que proceden de zonas donde el clima es más benigno.
Las especies autóctonas, como es lógico, están mejor adaptadas a los rigores del invierno. Sin embargo, los robles y las hayas trasmochas son muy vulnerables a estos episodios. El clima modela la vegetación y selecciona las especies y los ejemplares mejor adaptados a los puntuales, pero decisivos, duros días del invierno.
Tomé estas fotografías el 25 de febrero de 2013 en el puerto de Bikoxgana, a 565 metros de altitud, en el límite entre Orozko y Artea (Bizkaia). 

Lezabaltz y el karst de Austegiarmin

Lezabaltz (de "leza"=sima y "baltz"=negro en el euskera de la zona) es el nombre que recibe uno de los diez accesos que tiene la red de drenaje del karst de Austegiarmin. Es una impresionante sima, de boca amplia y 35 metros de profundidad, bien conocida por los pastores de la principal majada pastoril de Orozko (Bizkaia), cuyas "txabolas" se encuentran a poco más de 100 metros en línea recta.
El karst de Austegiarmin se encuentra en la vertiente cantábrica, pero su red de drenaje vierte subterráneamente al río Baia, tributario del Ebro. Un río bajo el lapiaz atraviesa el cordal entre los montes Ipargorta y Usotegieta, divisoria de aguas entre las vertientes cantábrica y mediterránea, luego atraviesa el karst de Obarreta, y vierte finalmente al Baia. 
La red de Austegiarmin tiene un desarrollo de 2.330 metros y drena una zona intensamente karstificada en superficie, aunque de escasa profundidad en comparación con el aledaño Macizo de Itzina. Tomé esta fotografía y las anteriores el 19 de marzo de 2010.
Para saber más, puede leerse el artículo "El karst de Obarreta-Austingarmin en el Este vizcaíno", publicado en el año 1999 en el número 8 de la revista Karaitza o las páginas 115 y 116 del "Estudio preliminar sobre las cavidades de Bizkaia. Parte II". Las dos bocas de esta fotografía, tomada el 31 de enero de 2013, son otro de los accesos de la red de Austegiarmin.
En esta imagen la línea azul marca la divisoria de aguas entre las vertientes cantábrica y mediterránea. El karst de Austegiarmin realiza una captura de cuenca y el río subterráneo que lo drena vierte al río Baia, municipio de Orozko (Bizkaia). Pinchad en la imagen para verla más grande. He utilizado la toponimia recogida por mi amigo Félix Mugurutza, que ha servido para realizar el nuevo mapa del municipio de Orozko, publicado en el año 2011, aunque en la bibliografía es más común encontrar el nombre de Austingarmin o Austigarmin en lugar de Austegiarmin, o Ipergorta, Usategieta, Itxina y Bayas en vez de Ipargorta, Usotegieta, Itzina y Baia.