18 de septiembre de 2020

El Árbol de Gernika

Con el permiso de Alberto Santana, publico esta fotografía del gran roble que fue el "Árbol de Gernika" y también el texto que él ha publicado hoy, 18 de septiembre de 2020. El actual, tras ser trasmochado a unos 6 metros de altura, está destinado a ser un árbol pequeño que no podrá nunca competir con su ancestro ni con un gigantesco eucalipto que tiene allí cerca.

Esta es la fotografía más antigua que se conserva del Árbol de Gernika. Nunca había sido publicada hasta hoy. La realizó en 1862 el fotógrafo francés Alphonse Guiard (Saint Beat - Haute Garonne) afincado en Bilbao y casado con Juliana Larrauri (fueron los padres del primer pintor impresionista vasco, Adolfo Guiard, entre otros 14 hijos). Se guarda en un album inédito de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid que Alphonse Guiard regaló a la reina Isabel II con la intención de que le contratara como fotógrafo de la Corte durante la temporada de baños en la Costa Vasca. La reina no le contrató y el álbum quedó olvidado para siempre en las estanterías del palacio. Hasta hoy (gracias Lirio Gonzalez Alonso).

Abajo, en el centro de la imagen, aparece el Árbol Nuevo, recién plantado tan solo un año antes, protegido por una valla de estacas y alambre. Rompiendo con una tradición histórica centenaria, el Árbol se había plantado en un estrecho hoyo abierto en medio del enlosado, por delante del Templete o Tribuna Juradera construido por Antonio de Echevarria en 1831, con forma de templo corintio griego, y al que el arquitecto y las Juntas del Señorío denominaban siempre "Solio", en recuerdo del asiento de madera con gradas y dosel de brocado que se había alzado para la gran ceremonia de vasallaje del Besamanos ofrecida por los vizcaínos a Fernando el Católico después del juramento del Fuero Viejo en 1476.
 
La construcción del Solio, con piedra sillar sacada de las canteras de Oka, Berango y Ereño, había seccionado la mitad de las raíces del Árbol Viejo, situado correctamente detrás del Templete, y acelerado su muerte en unas pocas décadas. Pero la elección del lugar de plantación del nuevo retoño en medio del enlosado tampoco le auguraba una buena vida. A pesar de ello, el nuevo Árbol sagrado sobrevivió sin ser molestado 144 años, siendo testigo de la abolición foral, del bombardeo de Gernika y de la recuperación institucional del autogobierno vasco tras cuatro décadas de dictadura franquista. El pequeño arbolito de la fotografía murió en 2004 víctima de un asesino invisible, el hongo Armillaria mellea. En ese plazo de vida, y a pesar de su anómalo emplazamiento, se convirtió en el principal icono nacional y en la mejor escenografía ritual para reclamar los derechos y libertades del Pueblo Vasco. El pequeño roble creció hasta convertirse en un símbolo universal.

Gora Gernikako Arbola!
Pintura del besamanos a Fernando el Católico ante el Árbol de Gernika

El Señor de Vizcaya juraba respetar los Fueros bajo el árbol de Gernika (Gernikako Arbola en euskera), un roble (Quercus robur) situado delante de la Casa de Juntas en la localidad de Gernika (Bizkaia) que simboliza las libertades que poseen los vizcaínos, y por extensión, los vascos. El pintor alavés Francisco de Mendieta y Retes representó en el año 1609 el besamanos al rey Fernando el Católico, cuando juró los Fueros del Señorío de Vizcaya el 30 de julio de 1476 bajo el Árbol de Gernika. También lo haría la reina Isabel la Católica el 17 de septiembre de 1483, heredera del Señorío de Vizcaya, que pertenecía a la Corona de Castilla desde el 24 de agosto de 1379, fecha de la coronación del rey Juan I de Castilla, bisabuelo de Isabel La Católica. El "Árbol Padre" vivió desde el siglo XIV hasta el año 1881.
El "Árbol Viejo"

El "Árbol Padre" ante el que juraron los Fueros los Reyes Católicos murió en el año 1811, pero ya en 1742 se plantó un retoño, que murió en 1892 y cuyo tronco, el "Árbol Viejo", se conserva junto a la Casa de Juntas.
El actual Árbol de Gernika

El 20 de abril de 2004 murió el Árbol de Gernika debido al hongo Armillaria mellea, por lo que fue sustituido por uno de sus retoños el 25 de febrero de 2005, que murió el 14 de enero de 2015. El Árbol de Gernika actual, hermano del anterior, fue plantado el 2 de marzo de 2015 cuando tenía 15 años y es sucesor directo del Árbol bajo el que se celebraron las Juntas durante siglos. 

16 de septiembre de 2020

Epilobium duriaei

Epilobium duriaei es escaso en el País Vasco, donde vive en repisas herbosas orientadas al Norte, de las crestas calizas más elevadas. Emilio Guinea lo herborizó el 28 de julio de 1946 en "hoyos de la campa de Arraba". Posteriormente, los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" lo herborizaron en el monte Aldamin, WN1866, 1360 m, donde la vi por primera vez el 5 de julio de 1987, hace 33 años. Tomé esta fotografía un 27 de julio.

31 de agosto de 2020

Argiope bruennichi

Argiope bruennichi es una araña inconfundible por su gran tamaño y por su abdomen de bandas negras y amarillas, por lo que recibe el nombre de araña tigre. El cuerpo de las hembras mide alrededor de 20 mm de longitud y son fáciles de ver, muchas veces en su telaraña. Los machos, en cambio, no superan los 5 mm y son difíciles de ver. Si queremos verlos, debemos buscarlos cerca de la red de la hembras, donde esperan a que completen su última muda y lleguen a la madurez sexual, cuando intentan fecundarlas, aprovechando que en ese período sus quelíceros no tienen la rigidez necesaria para atravesar su cuerpo. Si escogen mal el momento lo pagan con la vida y son devorados por las hembras. Tomé esta fotografía cerca de Orrotegi, municipio de Orozko (Bizkaia), el 31 de agosto de 2020.

Erica ciliaris

Erica ciliaris habita en márgenes de turberas y enclaves húmedos de brezal-argomal. Los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" lo herborizaron en el monte Oketa, WN2261, 800 m y en Murua, WN2059, 800 m. Tomé esta fotografía en una zona de turbera cerca de Orrotegi, municipio de Orozko (Bizkaia), el 31 de agosto de 2020.

20 de agosto de 2020

Sedum album

Sedum album vive en rellanos de laderas calizas soleadas, pero suele colonizar viejos muros y techumbres. Tomé esta fotografía en Atsogureak, municipio de Orozko (Bizkaia), el 16 de julio de 2020.

20 de julio de 2020

Cistícola buitrón

El Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) nidifica en algunos prados de fondo de Zeberio. Es una especie mediterránea que se ha expandido hacia el norte de Europa durante el siglo XX, pero que sufre importantes mortandades en los inviernos más fríos. A finales de la década de 1950 inició su expansión por la franja costera cantábrica. Como explicó Aitor Galarza en su tesis doctoral "Distribución espacio-temporal de la avifauna en el País Vasco", el frío invierno de 1984-1985 exterminó la población asentada en el franja costera vasca, pero una década después había recuperado su población gracias a su gran capacidad de recolonización desde los humedales costeros y fluviales, que son sus zonas refugio durante los días más fríos del invierno.

18 de julio de 2020

Atardecer en las montañas de Orozko el 17 de julio de 2020

 Menhir de Kurtzegan

Fue mi amigo Felix Mugurutza quien descubrió el menhir de Kurtzegan, como expliqué en "El descubrimiento del menhir de Kurtzegan". Ahora es muy reconocible, pero no lo era cuanto estaba roto en tres partes sobre el suelo. Un cuidadoso y respetuoso trabajo de restauración hace que hoy podamos verlo así, como conté en "Menhir de Kurtzegan".
Menhir de Kurtzegan

Ovejas junto al menhir de Kurtzegan e Itzina al fondo

 Ovejas junto al Kurtzegan hacia Kolometa

 Ladera entre las cimas de Kolometa y Ubizieta o Egilleor

Pista entre las cimas de Kolometa y Ubizieta

 Itzina desde el collado entre Kolometa y Ubizieta

 Itzina desde la pista a Araneko Harria

 Atxogureak y Askorrigan

Atxogureak

 Itzina bajando de Austegiarmin

 Arasketa e Itzina al fondo

Estuve probando mi nueva cámara réflex (llevaba más de 10 años sin hacer foto de paisaje con una cámara réflex). Disfrute mucho. Los objetivos ya los tenía desde entonces. Por recomendación de mi amigo Roberto González, pedí la nikon d7500. La compré donde era más barata en su momento: 734 euros en una página web. Pensamos que me habían timado, ya que tardó exactamente un mes desde que la pagué hasta que llegó a casa, Covid 19 mediante. Justo este día hice 20 años trabajando como agente forestal para la Diputación Foral de Bizkaia.
Cometa Neowise

17 de julio de 2020

Alcotán europeo

El Alcotán europeo (Falco subbuteo) es un ave rapaz forestal y estival. Pasa la mitad del año en África y llega al Macizo del Gorbeia en abril, para reproducirse y regresar al continente africano en los meses de septiembre y octubre. En España se distribuye de forma continua en la mitad norte, donde es un ave escasa, más común hacia el norte. Habita en pequeñas arboledas, bordes de bosque y en paisajes en los que alternan grupos de árboles con superficies abiertas. Según nuestro artículo "Situación y problemática de las aves rapaces diurnas forestales en el Parque Natural de Gorbeia", publicado en el año 1999 en la revista Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava, en 1998 sólo obtuvimos un contacto, de una pareja en vuelo. Para saber más véase la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Está incluido en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas en la categoría de "Rara". Tomé esta fotografía desde el collado entre las cimas de Kolometa y Ubizieta o Egilleor, municipio de Orozko (Bizkaia), el 17 de julio de 2020.

3 de julio de 2020

Castro del Cerco de Bolunburu

El Cerco de Bolunburu fue descubierto como un “castro o recinto amurallado“ en 1998 por Juan Luis Díez de Mena, "Koldo", guarda forestal de la Diputación Foral de Bizkaia, y poco después encontró varios fragmentos de molinos, dejando en evidencia su antigüedad. El yacimiento fue identificado posteriormente como un pequeño castro de la Segunda Edad del Hierro a raíz de los sondeos arqueológicos practicados en el año 2002 por María José Yarritu y Mertxe Kandina. El lugar se encuentra en una colina sobre el río Cadagua a su paso por el municipio de Zalla, coronada en su cima por un recinto amurallado soterrado que delimita un aterrazamiento artificial practicado en el lado sur del espolón rocoso. El castro tiene una superficie de 4.000 metros cuadrados y un perímetro de 158 metros. 
El yacimiento arqueológico se encuentra situado, en toda su extensión, dentro de terreno calificado como “Monte de Utilidad Pública” nº 129, con la denominación de “Monte de Zalla”. La propiedad es del Ayuntamiento de Zalla y su gestión es llevada a cabo por el Servicio de Montes del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación de Bizkaia. El 19 de junio de 2020 Gobierno vasco inició los trámites para la declaración de bien cultural el castro Cerco de Bolunburu. En esta fotografía se observa la muralla y el foso.
El anillo defensivo que da forma al castro está formado por una muralla de mampostería de arenisca trabada sin argamasa o con rellenos de barro en las zonas más irregulares. Juan Luis Díaz de Mena nos explicó las características de la muralla. Para más detalles, puede leerse "El Cerco de Bolunburu. Un recinto fortificado de la Edad del Hierro en Bizkaia".
Las características de la muralla son similares a las observadas en otros emplazamientos de la misma época conocidos en Bizkaia. Su altura exterior original ha sido estimada cercana a los 4 metros en algunos puntos, tal como señalan los marcados desniveles del terreno. La obra contaba con un doble paño, interno y externo, que servía para forrar un relleno formado por tierra y piedra. Su anchura debió de haber oscilado entre los 3 y 4 metros. El desarrollo de la muralla puede seguirse a lo largo de todo el lado sur del espolón sobre el que se asienta el castro. El lado septentrional no contó con defensas artificiales, innecesarias por la existencia de un fuerte escarpe natural.
El castro contó con una única puerta de acceso abierta en la muralla.
La estructura de la puerta de entrada ha podido ser reconstruida con fidelidad, ya que parte de ella ha llegado hasta nuestros días.
Unos círculos rojos fijados sobre las piedras superiores indican la parte de la muralla en su posición original que ha llegado hasta nuestros días.
Otra fotografía de la puerta de entrada al recinto amurrallado.
De nuevo, los círculos rojos indican la parte de la muralla original conservada.
La puerta del castro visto desde dentro del recinto amurallado.
Edificio triangular con poco más de 15 metros cuadrados de superficie útil, adosado a la muralla y sin hogar, por lo que debió servir como almacén.
Se conservan los hogares de varias cabañas rectangulares, a juzgar por la posición de los agujeros de los postes situados en los vértices de las cabañas, algunas de ellas adosadas a la muralla. Los hogares constan de una laja de arenisca y un agujero donde iría situado el soporte de donde se colgaba el caldero donde debían cocinar.
Estos son los restos de un horno de fundición de metales. En el relleno de preparación del suelo se han podido recuperar varios fragmentos de escorias globulares de hierro que nos indican que, al menos en la fase previa al acondicionamiento de esta estructura, la zona fue utilizada para realizar actividades relacionadas con la forja.
Zona excavada dentro del recinto amurrallado.
En el castro del Cerco de Bolunburu destaca la abundancia de los molinos encontrados. Para más detalle, puede leerse "Los molinos de El Cerco de Bolunburu (Zalla, Bizkaia). Una primera aproximación", donde explican que morfológicamente son uniformes y hechos en todos los casos de la misma clase de roca como materia prima, lo que hace sospechar un origen común, local. La identificación de afloramientos de asperón muy cerca del castro, en su ladera escarpada orientada al norte, refuerza esta idea.
Estos molinos de mano circulares constan de una parte durmiente (meta) y otra giratoria (catillus). Estudiaron 75 fragmentos de molino, lo que ha permitido centrar la cronología del yacimiento en la segunda Edad del Hierro, dentro de un período que abarca desde el siglo IV a.C. al siglo I d.C. 
Panel explicativo.
Detalle del panel explicativo.
Interior del castro del Cerco de Bolunburu.
Castro del Cerco de Bolunburu desde el Pico Bandera o Espaldaseca, en el límite entre Bizkaia y Burgos.
Juan Luis Díez de Mena me condujo hasta el castro del Cerco de Bolunburu y me explicó muchos detalles del mismo el 3 de julio de 2020, cuando tomé estas fotografías.

2 de julio de 2020

Prunus mahaleb

Prunus mahaleb es un cerezo silvestre muy ramoso de hasta 10 metros de altura. Este arbolito termófilo se encuentra en roquedos, pies de cantiles y bordes de carrascales, encinares y quejigales, siempre sobre calizas. Florece en abril y mayo y los frutos maduran en julio y agosto. Es muy local en la vertiente cantábrica del País Vasco y más frecuente en la mediterránea. Existe una cita antigua en Manurga, municipio de Zigoitia (Álava) de Laguna, publicada por Apolinar Federico Gredilla en el año 1913. Los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúcoa" lo citaron en el año 1985 de otra localidad de Zigoitia: Zestafe, WN2458, 650 m. Tomé la fotografía en la cresta caliza que hay entre los barrios de Arlanpe, municipio de Lemoa y el de Larrea, municipio de Igorre (Bizkaia), el 25 de abril de 2020.

23 de junio de 2020

Mikel Unzueta Portilla

Miguel Unzueta Portilla, "Mikel", nació en Bilbao en 1957, donde falleció prematuramente debido a una enfermedad el 28 de mayo de 2020. Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto. Profesor de Epigrafía y Numismática Romana en la Escuela Práctica de Arqueología del País Vasco y miembro del Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Deusto. Autor de varios artículos sobre Arqueología e Historia Antigua de Bizkaia. Era el arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia. Le tuve como profesor en marzo de 2010 en el curso "Conservación de Patrimonio Histórico" impartido a los agentes forestales de la Diputación Foral de Bizkaia, durante el que fuimos de excursión a ver, entre otros asuntos interesantes, un túmulo destruido durante una obra forestal con maquinaria en un monte público. La paralización del parque eólico previsto en los Montes de Ordunte fue posible, en gran parte, gracias a mi compañero de trabajo Juan Luis Díez de Mena, que conocía la localización de varios monumentos megalíticos, y de Mikel Unzueta, que exigió in situ a Eliseo Gil Zubillaga, de la empresa Lurmen, que rehiciera su informe arqueológico, donde no aparecían, ya que varios emplazamientos de aerogeneradores iban justo sobre dólmenes y menhires.
En este vídeo podemos verle y oírle en la presentación del Programa de Investigación Científica del Plan de Interpretación, Investigación, Capacitación y Educación para sostenibilidad de Urdaibai.
Miguel Unzueta Portilla fue coautor de este libro junto a su viuda, Ana Martínez Salcedo.
En Vecunienses hoc munierunt Miguel Unzueta y Fernando Fernández expusieron la existencia de buenas razones epigráficas, geográficas y lingüísticas para considerar auténtico el citado epígrafe de Axpolueta (Loiu), que atestigua la existencia de posiblemente una civitas que debió llamarse Vecunia, de donde procedería el actual nombre de Begoña. El 16 de noviembre de 2019 el presentador Joseba Arguiñano visitó junto a Mikel Unzueta la antigua necrópolis romana de Tribisburu, un yacimiento arqueológico situado en la ladera norte de Sollube.

13 de junio de 2020

Halcón peregrino, los pollos volanderos de la cantera de Orozko

El 10 de junio de 2020 estuvieron posados juntos los pollos volanderos de la pareja reproductora de la cantera de Orozko (Bizkaia). La mayoría de las fotografías que he hecho y publicado en mis blogs están tomadas con las cámaras fotográficas Panasonic Lumix FZ72 y Lumix FZ82. He heredado el teléfono de mi hija mayor, que tiene una buena cámara, y con él sobre el telescopio he hecho esta primera fotografía. La siguiente la he tomado con una cámara réflex que llegó a casa el lunes vete tú a saber desde dónde 21 días después de comprarla por internet (ya empezábamos a pensar que me habían timado). Llevaba unos 10 años sin hacer fotos con una cámara réflex. He comprado una Nikon d7500. Me la recomendó un amigo que sabe mucho de fotografía. El teleobjetivo Sigma 150-500 lo tenía guardado en casa desde entonces.