15 de enero de 2012

¿Linces euroasiáticos o linces ibéricos?

Ricardo Izaguirre en su artículo "Las ciencias naturales y los archivos. Katamotz = ¿Tigre?", publicado en el año 1934 en la Revista Internacional de los Estudios Vascos, explica que hubo linces en el País Vasco. Los pastores de Idiazabal (Gipuzkoa) capturaron hacia el año 1776 en el monte Aranzazu un ejemplar que pesó 39 kilogramos, "su color era entre encarnado y amarillo, con pintas relucientes", lo que se aleja del pelaje del ejemplar de la fotografía, tomada en el Zoo de El Carpín (Bizkaia). El peso máximo del Lince ibérico (Lynx pardinus) es de 16 kilogramos según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles, menos de la mitad del peso de ese enorme animal y también bastante inferior a los 23 kilogramos de otro ejemplar cazado en una montería en el monte Arno, municipio de Mutriku (Gipuzkoa) el 12 de marzo de 1762 "con orden y consentimiento del señor don Manuel Antonio de Zuazola, alcalde...por cuanto que infestaba dicho monte y sus faldas un gato montés o tigre muy fiero, matando y ahogando ovejas y cabras y otros ganados mayores...Dicho tigre era rabicorto y de pintas negras muy finas. Pesó...cincuenta libras y más." Estos datos no descartan la presencia reciente del lince ibérico en el País Vasco, pero sí confirman la presencia del lince europeo o boreal hasta la segunda mitad del siglo XVIII en Gipuzkoa, unos pocos años antes de cazarse el lince de Aldamin en 1801, del que ya dimos cuenta en otra entrada del blog. Sin embargo, ese peso de 39 kilogramos está muy lejos de los 29 kilogramos, el máximo conocido para esta especie, según el volumen 1 del Handbook of the Mammals of the World, publicado en el año 2009. Sin embargo, esas "pintas relucientes" no serían propias de los linces euroasiáticos que habitaron en los Pirineos y los Alpes, caracterizados por su pequeño tamaño y su pelaje sin motas.
En este vídeo, un ejemplar del Zoo de Santillana del Mar (Cantabria), también sin pintas negras finas y relucientes como los de los testimonios recogidos en los archivos históricos.

Postdata: en el blog "A. D. Cuasacas" se incluye el reportaje sobre el hallazgo de unos restos óseos muy recientes de un Lince euroasiático en "Sima C-3 (Los Cinchos-Ubiñas). El último refugio de un Lince Boreal".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Corto y pego, por completar del libro de O. Arribas (Fauna y paisaje de los Pirineos en la edad Glaciar).
En los Pirineos sólo se conoce del Würm y Holoceno. ......Otras localidades ibéricas son la Sima de Pagolusieta, Santimamiñe, Urratxa III y Rascaño (esta última del Aziliense), y quizá en Altamira, todas ellas en el País Vasco y Cantabria. Parece ser que también se han hallado restos de uno o dos individuos, quizá ya holocenicos, en Asturias (C. Nores, com. pers.). Existe una cita más que dudosa en Madrid (Cueva del Reguerillo , Pl. Sup.).
Sobre la presencia de "lobos cervales", linces (boreales o ibéricos) en Asturias, cabe indicar que el inconcluso Diccionario Geográfico-Histórico de Martinez Marina, datado de la transición del siglo XVIII al XIX, da doce citas de lince (concejos de Cangas del Narcea, Caso, Llangreo, Lena, Llanes, Morcín, Parres, Proaza, Quirós, Santalla de Oscos, Santo Adriano y Somiedo), mientras que el de Madoz en su Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España..." (ca. 1840) sólo lo cita de uno (Morcín). Poco más tarde, Pastor y López ("Apuntes sobre la Fauna Asturiana") ya no lo cita en absoluto.
También existen datos del País Vasco de los siglos XVII a XIX, que aunque difíciles de identificar hasta especie, son sugestivos también de la especie europea. En el Monte Aránzazu (Idiazabal) fue capturado con cepo en 1776 un “tigre corpulento” que pesó 39 kg y de color encarnado y amarillo con pintas relucientes. Otros ejemplares similares fueron capturados en Lizarza (Guipuzcoa) (“un animal tigre de bastante corpulencia y grandor”-sic-, que presentaba la particularidad de ser rabudo –por rabón- o de cola muy corta), y Pascual Madoz cita la presencia en la zona del Gorbea de “onzas o pequeños tigres”. De esta misma zona se conocen otros datos, pero se hace dificil saber a qué especie debían pertenecer. Carlos Nores (1999) argumenta la posible presencia pretérita de la especie nórdica en esa misma época en Asturias basandose en un cráneo de aspecto reciente, y quizá llegó hasta Lugo (citado por Seoane, sin precisar la especie, de las eurosiberianas montañas de Villalba en Lugo; P. Galán, com.pers.).

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Muchas gracias por traer aquí lo que escribió Óscar Arribas en su estupendo libro "Fauna y paisaje de los Pirineos en la edad Glaciar". Cuando decidí comprarlo hace unos meses, estaba agotado. Estoy esperando su reedición. Por cierto, si es para colaborar de esta manera tan importante y constructiva, por favor, poned vuestro nombre.