6 de mayo de 2012

Atxulo

Atxulo (de "atx", peña en el euskera de la zona y "zulo", agujero) es una de las entradas al Macizo de Itzina, municipio de Orozko (Bizkaia). Su nombre traducido al castellano pierde su encanto: "agujero en la peña". Para muchos de los nacidos o/y criados en el Gran Bilbao, entre los que me encuentro, Itzina y Atxulo fueron lugares mágicos con nombres mágicos.
Los aficionados a los paseos por el Macizo del Gorbeia para referirnos a Atxulo utilizábamos el nombre de "Ojo Atxular" un nombre imposible, ya que significaría "agujero frente al agujero en la roca". "Atxular" es una deformación de la palabra "atxulaur" (de "atx" = roca, "zulo" = agujero y "aur" = delante de o frente a). Atxulaur es como se llama el paraje que se ve en la fotografía superior.
Atxulo es la entrada natural al karst de Itzina. Desde este punto hay varias rutas marcadas, una que lleva hasta la cueva de Supelegor y otra que atraviesa el karst hasta Arraba, pasando por Lexardi y Kargaleku.
Desde Pagomakurra, a donde puede llegarse en automóvil, se tardan unos 45 minutos en alcanzar Atxulo. Otra opción, más larga, es la que parte de Urigoiti, uno de los bonitos pueblos pastoriles del municipio de Orozko (Bizkaia).
Itzina no es buen sitio para perderse, lo que es fácil que ocurra si nos despistamos de las sendas más o menos marcadas. Con niebla, Itzina es un lugar peligroso para cualquiera en el que es muy fácil perderse. La roca caliza alisada por la erosión es extremadamente resbaladiza cuando está mojada por la lluvia o la niebla espesa.
Itzina es un Biotopo Protegido dentro de un Parque Natural. Sobra decir que debemos extremar el cuidado en nuestro paso por este paraje de belleza incomparable. No olvidéis llevar la cantimplora llena de agua.
Localización de Atxulo en Itzina. Pincha en la imagen para agrandarla.

1 comentario:

Josu dijo...

Itxina es uno de los lugares más bonitos de la geografía vasca. Un impresionante laberinto calizo de aspecto salvaje que sin embargo aún conserva los restos de la huella humana de siglos pasados. Cada vez que recorro el macizo y veo por ejemplo las ruinas de las numerosas txabolas de carboneros que poblaron Itxina no puedo dejar de pararme a reflexionar en el modo de vida de aquellos tiempos. Realmente impresionante lugar en el que parece que el tiempo se ha parado y el silencio reina.