8 de marzo de 2016

Colisiones de automóviles con mamíferos

El 8 de marzo de 2015 se publicó en línea el artículo "Wildlife-vehicle collisions in Spain", de los auotres Antonio Sáenz-de-Santa-María y José Luis Tellería en la revista European Journal of Wildlife Research, cuyo "Abstract" he traducido al castellano como sigue: "Las colisiones de vehículos con la fauna silvestre son importantes en la gestión de la vida silvestre debido a su creciente impacto socioeconómico y su efecto sobre algunas especies en peligro de extinción. En este estudio, se presentan las especies involucradas y se evalúa la distribución geográfica y el coste económico de esta interacción humano-animal en España. Se utilizó la información publicada de 74.600 colisiones de vehículos con fauna silvestre informadas mediante atestados policiales entre 2006 y 2012. Estas colisiones representaron el 8,9% de todos los accidentes de tráfico registrados en el país. Estuvieron distribuidos de forma desigual, en algunas provincias montañosas del norte las colisiones entre vehículos y fauna representaron el 30-50% de todos los accidentes de tráfico. Los resultados muestran que el jabalí (Sus scrofa) y el corzo (Capreolus capreolus), dos ungulados silvestres abundantes (O. Artiodactyla), cuyas poblaciones se han expandido por toda España durante las últimas décadas, provocaron el 79% de las colisiones entre vehículos y fauna silvestre. Estas especies fueron responsables de la mayoría de las pérdidas económicas y, en el caso del jabalí, la mayoría de las lesiones humanas. El número de colisiones de vehículos que implicaron a grandes carnívoros (O. Carnivora) fue pequeño, con el zorro (Vulpes vulpes) presente en la mayoría de los casos (70%). Incluyeron algunas especies en peligro de extinción (oso pardo, Ursus arctos, y lince ibérico Lynx pardinus). Los resultados proporcionan una imagen fiable de las colisiones de vehículos y fauna silvestre en España y proporcionan la primera evaluación del coste económico de esta interacción entre la fauna silvestre y los humanos (105 millones de € al año)".
Las colisiones con ungulados silvestres provocaron los mayores daños humanos y costes económicos. Las colisiones con jabalíes supusieron el 43,6% de los costes económicos y el 47% de los humanos muertos por colisión. Las colisiones con corzos, el 31% de los costes económicos y el 8,3% de los humanos muertos por colisión. En el período de estudio (7 años) los costes provocados por colisiones con ungulados silvestres aumentó un 72%. Los carnívoros solo estuvieron involucrados en el 5% de las colisiones. En el 71% de los casos se trató de zorro y, en el 24%, tejón (Meles meles). El estudio tuvo en cuenta las colisiones de las que se hizo un atestado policial, por lo que no se incluyeron todas las colisiones y atropellos que no provocaron daños ni tampoco cuando no se informó de la colisión, aunque se produjeran daños al vehículo.
Aunque las colisiones con animales silvestres fueron de un 8,9% en España, en algunas provincias fue muy superior, destacando Soria (51%), Burgos (41%), Palencia (36%), Zamora (35%), Lugo (34%), León (33%) y Huesca (30%). Se produjeron 23,5 atestados por colisiones de animales silvestres por cada 100.000 habitantes en España, pero algunas provincias destacaron muy por encima: Soria (653), Burgos (304), Zamora (254), Palencia (228), Huesca (225), Lugo (211) y León (178). Las 74.600 colisiones con animales silvestres con atestado policial en el período 2006-2012 provocaron 2.911 personas con lesiones, incluyendo 36 que resultaron mortales.
Para el caso de Bizkaia, Iñigo Zuberogoitia, Javier del Real, Juan José Torres, Luis Rodríguez, María Alonso y Jabi Zabala publicaron en el año 2014 en el volumen 9 de la revista PlosOne el artículo "Ungulate vehicle collisions in a peri-urban environment: consequences of transportation infrastructures planned assuming the absence of ungulates", cuyo "Abstract" traducido parcialmente al español es: "Las colisiones de vehículos con ungulados provocan graves daños, incluyendo pérdidas de vidas humanas, y se han desarrollado un gran número de medidas en todo el mundo para evitar las colisiones. Analizamos los principales factores que intervinieron en las colisiones de vehículos con ungulados en una red vial construida en ausencia de ungulados, donde las estructuras de mitigación para evitar las colisiones con ungulados no fueron consideradas de manera adecuada. La población de ungulados ha aumentado mucho durante las dos últimas décadas y ahora el corzo y el jabalí se distribuyen ampliamente en el área de estudio (Bizkaia), pero incluso después de este aumento, la red de carreteras no se ha adaptado para evitar las colisiones con ungulados. Se registraron un total de 235 colisiones de vehículos con corzos y 153 con jabalíes entre enero de 2008 y diciembre de 2011...Hemos detectado variaciones mensuales en la frecuencia de colisiones con corzos y que las colisiones con jabalíes fueron mayores en los fines de semana, aunque no se detectaron diferencias mensuales significativas. Las colisiones con ungulados fueron más frecuentes en lugares donde era mayor la sinuosidad de la carretera, la velocidad, la superficie del área cubierta por arbustos y bosques caducifolios, y fueron menos frecuentes cuando había vallas de protección o edificios cercanos...Hoy en día, la alta frecuencia de colisiones con ungulados en las carreteras requiere una nueva estrategia con el fin de adaptar las infraestructuras y adoptar medidas de mitigación".
Según la disposición adicional séptima del Real Decreto Legislativo 6/2015, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial sobre "Responsabilidad en accidentes de tráfico por atropellos de especies cinegéticas", "en accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas en las vías públicas será responsable de los daños a personas o bienes el conductor del vehículo, sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquéllas. No obstante, será responsable de los daños a personas o bienes el titular del aprovechamiento cinegético o, en su defecto, el propietario del terreno cuando el accidente de tráfico sea consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido doce horas antes de aquél. También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produzca el accidente como consecuencia de no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, en su caso, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos en tramos con alta accidentalidad por colisión de vehículos con los mismos".  Según las empresas aseguradoras, de media, el precio por reparar un vehículo que ha colisionado con un animal ascienda a 1.400 euros. El 38% los provocan los animales domésticos y el resto los silvestres. En general, en el caso de los domésticos, el dueño es el responsable de la colisión, mientras que en el caso de los silvestres lo es el conductor.

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