24 de abril de 2015

Perdiz roja, su caza y las sueltas de ejemplares de granja

La Perdiz roja (Alectoris rufa) sufre de una caza excesiva desde hace siglos que la ha llevado a su extinción en amplios territorios, incluida la práctica totalidad de Bizkaia y Gipuzkoa. En el artículo de la revista Ecosistemas "La perdiz roja (Alectoris rufa) en España: especie cinegética y amenazada" sus autores, investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos y de la Estación Experimental de Zonas Áridas, ambas dependientes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, explican que en España se cazan entre 2 y 3 millones de ejemplares anualmente y que, con el objetivo de mantener esas tasas de ejemplares cazados, se ha tomado como práctica habitual una gestión que incluye sueltas de perdices de granja que ponen en riesgo la integridad genética de la especie, ya que "ha sido artificialmente hibridada en granja con la perdiz chúkar (Alectoris chukar), para conseguir individuos más productivos", que "tienen una menor supervivencia que los individuos puros, pero son capaces de reproducirse en el campo, e incluso tienen mayor tamaño de puesta, y por tanto constituyen una serie amenaza para el mantenimiento de la integridad genética de la especie. Los híbridos de segunda generación de ambas especies son fenotípicamente iguales a una perdiz roja y sólo se pueden distinguir por medio de marcadores moleculares". Además, cuando en los cotos de caza se sueltan en pequeñas cantidades, el análisis de las estadísticas cinegéticas concluye que no aumentan las aves cazadas y, sin embargo, afectan negativamente a la productividad de las poblaciones silvestres de perdices. En la fotografia, tomada el 3 de abril de 2015, una Perdiz roja en la Sierra de Andújar (Jaén).
En el citado artículo puede leerse que "la cría en cautividad y suelta en el campo de perdices de granja es una práctica habitual en la actualidad. Comenzó a desarrollarse en España a mediados del siglo XX al amparo del antiguo ICONA, como respuesta a la fuerte disminución poblacional de esta especie, y como técnica de refuerzo poblacional. No obstante, no fue hasta finales de los noventa cuando esta actividad alcanzó una importancia notable. Actualmente se sueltan al menos 3-4 millones de perdices de granja al año para su caza (más de las que se cazan), fomentando el desarrollo de un importante negocio alrededor de la cría, suelta y caza de aves procedentes de granja". Concluyen que "el análisis de datos históricos de bolsas de caza en España indica que la concentración parcelaria (que destruyó tantos linderos), junto a la excesiva presión cinegética de poblaciones en declive explican buena parte del colapso poblacional de la perdiz". Vídeo una Perdiz roja alimentándose en la Sierra de Andújar (Jaén) el 3 de abril de 2015.
En el Tomo X de las Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural (1914-1918) entre las páginas 459 y 508 se incluye el "Catálogo de las aves observadas en Guipúzcoa y Vizcaya", donde Julián Aldaz y Emazabel atribuye su escasez, ya hace 100 años, a la caza furtiva. Más tarde, Alfredo Noval en la revista Munibe del año 1967 publicó su "Estudio de la avifauna de Guipúzcoa", donde la da por "prácticamente desaparecida como nidificante. Algunas, que ocasionalmente se cazan o son vistas en la provincia, proceden generalmente de escapes de cautividad, actividad esta de enjaular perdices muy extendida desde hace unos años".
La Perdiz roja es común en Álava. Sin embargo, según el análisis genético efectuado en el año 1992 por la Federación Española de Caza sobre 150 ejemplares cazados en Álava, el 0,92% de las perdices resultaron híbridos con perdiz chúkar. Según el libro "Estudio faunístico del Parque Natural de Gorbeia. Fauna de vertebrados (excepto Quirópteros)", publicado en el año 2003, aquí es quizá una especie reintroducida, detectada únicamente en brezales montanos de Nafakorta y Oderiaga. Cerca de la cima de este último monte, dentro del municipio de Orozko (Bizkaia), tomé esta fotografía el 6 de enero de 2015. Son excrementos de Perdiz roja. Desde que en enero de 2009 comencé a trabajar como guarda forestal en una zona que incluye el municipio de Orozko, las he oído cantar y las he visto en varias ocasiones, incluyendo la observación de un grupo familiar a finales del verano, mostrando siempre un comportamiento muy esquivo, apeonando y levantándose al vuelo a gran distancia, en una actitud impropia de perdices de granja. 

4 comentarios:

Jon dijo...

Aupa Juanma,

Hace un par de años yo tambien vi una pareja de perdices en la zona de Nafarkorta, cerca de donde hay una txabola de pastores, y tambien salieron volando bastante lejos, hacia abajo.

Ondo ibili,
-- Jon Zubiaur --

Iñaki dijo...

Yo trabajo en Vitoria-Gasteiz, desde hace 30 años y en esos años he visto mucha fauna alrededor de la autovía que va desde Altube hasta la capital. dejando para otra ocasión la distinta fauna que he visto, ungulados principalmente, en dos ocasiones, una desde el autobús y a la altura del cruce a Gopegi, vi una perdiz y la otra, hace uso diez años y antes de llegar a los túneles de Aiurdin, dirección Bilbao y ya en el parque de Gorbeia, vi un ciervo, era septiembre, aparqué y en una entrada empece a receharle, con corbata, traje y zapatos de vestir. Cuando estaba cerca de él, de un mato me saltaron unas cuatro perdices roja. Me hicieron autentica ilusión.

Javier Peral Aguirregoitia dijo...

Hola Juanma,
¿seguro que no queda Perdiz Pardilla? Voy bastante a correr por una zona de Gorbea donde veo perdices con cierta frecuencia, a mi me parecen más pardas, están todo el año y crían allí mismo, las he visto con las crías y hoy mismo en pareja, no se mueven de un montecito en concreto, es rocoso y está como a 1100 mtrs . Debo reconocer que me tienen picado...

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Hola Javier:

Es posible que haya quedado algún ejemplar e incluso que críe alguna pareja de perdiz pardilla. Yo solo he visto hasta la fecha perdices rojas, incluso casi en la cima del monte Oderiaga. Si me indicas donde las has visto a mi correo electrónico (perezdeana@gmail.com) intentaría observarlas e identificarlas.

Un cordial saludo.

Juanma Pérez de Ana.