2 de diciembre de 2014

Neveras de Orozko y Areatza

Recuerdo la sensación de encontrarnos en medio de una Naturaleza salvaje cuando hace unos 25 años disfrutábamos mis amigos y yo cada vez que íbamos al "Gorbea" desde Sestao, por entonces un núcleo industrial que daba empleo a más de 10.000 trabajadores, contaminado y con una enorme densidad de población. Los hayedos trasmochos se nos antojaban bosques mágicos llenos de criaturas y, los pastizales del ganado, praderas alpinas. ¡Qué sorpresa encontrarse con este puente en el lugar más misterioso e inaccesible: Itzina! Heinrich Moritz Willkomm escribió recordando su viaje del año 1850: "La nevera está situada al sudeste, en uno de los sitios más salvajes de aquel laberinto de peñascos y es un agujero imponente; la considerable anchura y profundidad cuyos lados consisten en rocas puntiagudas, entre las cuales crece una vegetación exuberante...Sobre esta hendidura cubierta con un bóveda como las de los puentes, al borde vertiginoso de la nevera, se ha construido una casita de piedra, con dos puertas, una de las cuales da enteramente sobre el precipicio. En esta puerta hay una cuerda que sirve para sacar nieve de la profundidad, por medio de un cubo; la otra puerta, que sirve de entrada, está siempre cerrada, y su llave en poder del rematante de Orozco". Por una referencia documental del Archivo Municipal de Orozko se sabe que ya existía en el año 1632. En la imagen, del 20 de octubre de 2014, Neberabarri, en el municipio de Orozko (Bizkaia). Neberabarri significa nevera nueva, de nebera y barri=berri=nuevo/a.
Además de pastores, a principios del siglo pasado en el Macizo del Gorbeia también había personas dedicadas a otros oficios desaparecidos hace unas pocas décadas: caleros, carboneras y neveras empleaban roca, madera y nieve para elaborar cal, carbón vegetal y hielo. José Mª Salbidegoiti y José Ignacio Barinaga publicaron el artículo "Las neveras de Vizcaya" en el año 1974 en la revista Kobie, dando noticia de la catalogación de 19 neveras en Bizkaia, donde se construyeron las primeras a comienzos del siglo XVII, usándose hasta comienzos del siglo XX, sustituidas por las fábricas de hielo. Según el Archivo Municipal de Bilbao la primera fábrica de hielo se abrió en el año 1880. En la actualidad solo perduran las de los puertos pesqueros. Parte de las neveras aprovecharon dolinas naturales de zonas kársticas y otras se construyeron. La nieve se recogía y almacenaba durante el invierno en las "neveras" y permitían el suministro de hielo a las poblaciones durante todo el año, donde se usaba para combatir la fiebre, elaborar bebidas como limonada o garrafa, y conservar alimentos.
Según el artículo "Las neveras de Vizcaya", para la elaboración del hielo en las neveras "en primer lugar, durante el verano y el otoño se recogía hierba y hojas secas que se almacenaban en la plataforma situada encima del pozo. Después se echaba en el fondo una capa de estas hierbas, hojas o helechos...Tras la caída de la nieve en los alrededores de la nevera, se hacen bolas de nieve compacta que se hacen rodar por la pendiente...se prensaba con los pies o con mazas y palas hasta formar una capa de 1,5 ó 2 metros. Se cubría con una capa de hierba u hojas secas para volver a arrojar la nieve que se prensaba por el mismo procedimiento hasta una altura de un metro. Seguidamente se volvía a echar la hierba seca y repetir la operación hasta llenar la nevera, acabando con una capa de hierba seca". En esta imagen se aprecian los muros del edificio construido, ahora en ruinas, sobre el puente de Neberabarri.
En cuanto al transporte, en las neveras situadas en lugares de difícil acceso se hacía generalmente en mulas. En las de fácil acceso, se hacía en carros tirados por bueyes o caballos. Bilbao era el punto de destino más importante y estaba surtido por casi todas las neveras del Señorío de Vizcaya. La mayoría de las neveras estaban ubicadas en los terrenos comunales de los ayuntamientos y su contratación obligaba al rematante a la provisión de hielo a los vecinos cuando lo pidieran. Trabajaban en la elaboración de hielo personas dedicadas exclusivamente a ello o bien pastores que alternaban el trabajo en la nevera con el propio, a cambio de una pequeña remuneración económica y, en algunos casos, una comida. En la foto, el pozo de Neberabarri desde el puente, a 1.130 metros de altitud. Neberabarri tiene una profundidad de 26 metros y una sección de 12 x 7 metros.
Neberabarri también ha recibido el nombre de Neberabaltz, que significa nevera negra, de nebera y baltz=beltz=negro/a. Neberabaltz es el nombre con el que aparece en el artículo "Las neveras de Vizcaya". Existe una gran dolina desfondada y con un pozo de 23 metros de profundidad y una sección de 8 x 4 metros, que en total suman una profundidad de 37 metros que actualmente recibe el nombre de Neberabaltz, a 1.150 metros de altitud. Se encuentra a 360 metros de Neberabarri y es posible que haya sido usada como nevera antes que Neberabarri. En la foto, del 20 de octubre de 2014, Neberabaltz.
La nevera de Adarogoikoa o Solabarri fue investigada por Pedromari Ojanguren Iralakoa, publicando su "Solobarriko neberea" en el año 2007 en la revista Aztarna. Se localiza cerca de Adarogoikoa, municipio de Orozko (Bizkaia), no lejos del alto de Bikoxgana. En las fotografías de dicho artículo no aparece el pino que ha caído sobre la nevera, según estas fotografías que tomé allí el 6 de mayo de 2014. 
La nevera de Adarogoikogana consiste en un pozo casi cilíndrico de unos 7 metros de diámetro y unos 5 de profundidad. Los informantes de Pedromari Ojanguren le explicaron que la profundidad es de 6 metros, aunque ahora no lo parezca porque se acumulan todo tipo de residuos, entre ellos mucha lana aquí arrojada durante el período en el que no tuvo venta.
Por una referencia documental conservada en el Archivo Municipal de Zeberio, se sabe que ya existía en el año 1674. Según el testimonio oral, el hielo de "Solobarriko neberea" se evacuaba por Zeberio. Se encuentra a 500 metros de altitud.
Las primeras referencias escritas de las neveras de Larreder (de larre=pastizal y eder=hermoso) en el Archivo Municipal de Areatza o Villaro datan del año 1681, donde se explica que el municipio de Bilbao era copropietario junto al de Areatza de las neveras de "Larrederra". En total son 10 pozos a 690 metros de altitud, dentro del municipio de Areatza, cerca de la pista que sube desde esta localidad hasta Pagomakurra. En el año 1730 una libra de nieve (aproximadamente medio kilo) costaba 6 maravedís. Tomé allí esta fotografía y las dos siguientes el 30 de enero de 2014.
El pastor Victoriano Añibarro, de Urigoiti (Orozko), entrevistado entre los años 1986 y 2003 por el historiador Juanjo Hidalgo, según lo publicado en el año 2009 en el número 26 de la revista Aunia, dijo que el hielo "se utilizaba mucho para poner compresas frías en caso de enfermedad, o cuando pegaba el apéndice o cólico misirie (apendicitis o cólico miserere). El hielo se metía en una especie de bolsa sacada del estómago del txarri (cerdo). Cuando la matanza, se le quitaba el estómago, se vaciaba y se hinchaba de aire para que se secase. Una vez llena de nieve, se colocaba sobre el apéndice y disminuía la hinchazón...Yo no he conocido hacer este trabajo, pero sí recuerdo de joven cómo una chica de Zaloa, Mercedes Larrea, que tenía cólico misirie, falleció, mientras Erromualdo Atxa bajaba con un balde de nieve desde Neberabarri para ponerle en la zona dolorida. Era un día de septiembre de 1944 y cuando llegó a Urigoiti con el hielo y le dijeron que había muerto la chica, arrojó el balde contra el suelo lleno de rabia".
Victoriano Añibarro, que aprendió castellano con los pastores del Valle de Zuia y no fue ni una sola vez a la escuela, también contó que el rematante "cogía a subasta la nevera y su explotación, así como el comercio de alcoholes...Si le hacía falta nieve a alguien, tenía que avisar al rematante para que le cortara el hielo necesario y le cobrara el coste por el servicio. Si se necesitaba un balde, pues un balde se sacaba, pero si el comprador quería más hielo, había que subir con los machos para bajar la carga, pues pesaba mucho". También recuerda que "Fidel Etxebarri, "Fideltoa", dejó las labores de la nevera (de Neberabarri) hacia 1957, abandonándose desde entonces a la ruina".
Localización de las neveras. Pinchad en la imagen para verla más grande.

3 comentarios:

ornitologiadesdelaventana dijo...

Felicidades por la entrada!
Parece mentira pero te superas, unos valores que se pierden en el olvido en una exposición preciosa. Gracias.
Como complemento, me atrevo a expresar unas ideas que me dieron hacia 1987. Un nieto de uno de los explotadores de neveros del Moncayo, me dijo que sus abuelos, se pasaban los inviernos apelmazando nieve muy por encima del santuario. Cuando llegaba el verano transportaban el hielo tapado por pieles en carretas tiradas por caballos. El viaje se hacía de noche para llegar a medio día a la plaza del Pilar, donde los clérigos eran los más importantes clientes para refrescar la limonada.
El trayecto son más de 100 Km. Por caminos que no quiero ni imaginar, nocturno con una infraestructura que me parece inverosímil. Supongo que necesitarían algo parecido a postas para conseguir caballos de refresco y vete a saber que cosas más…
Y eso que a veces se me olvida que luego hay que volver al nevero a preparar la próxima entrega…
Un oficio olvidado y para redescubrir, sin duda.
Gracias

David Losada dijo...

Siempre recordaré las palabras de Victoriano Añibarro de aquel documental, relatando aquel caso en el que tras la larga caminata, la chica había fallecido.
Cosas como estas neveras nos hacen recordar que cualquier tiempo pasado fue peor.
Gracias por tan buena documentación y exposición. Un abrazo.

Josu Arenaza dijo...

Bonita y entrañable entrada acerca de las neveras y sus usos, además de la historia que cuentas en torno a la chica enferma y que finalmente muere mientras el protagonista arroja lleno de rabia,quizá también de dolor y pena,el cubo al suelo. Increíble.Gracias.