17 de enero de 2014

Cueva de Arlanpe

La cueva de Arlanpe se encuentra en el monte Pagotxueta, municipio de Lemoa (Bizkaia). Desde su entrada se observa un ensanchamiento del valle del río Arratia en la confluencia con el Ibaizabal. En su interior se ha excavado un yacimiento arqueológico durante las campañas 2006-2010 con ocupación humana en el Achelense Superior, Solutrense (22.000-15.000 BP), Magdaleniense (15.000-8.000 BP), Edad del Bronce y Bajo Imperio romano (siglo IV d. C.). En la fotografía, del 12 de diciembre de 2013, la boca enrejada de la cueva de Arlanpe, cerca del caserío del mismo nombre, municipio de Lemoa (Bizkaia).
El yacimiento arqueológico fue descubierto en el año 1961 por los espeleólogos Xabier Zumalde e Ignacio Espinosa, miembros del Alegría Club de Amorebieta. José Miguel de Barandiarán estudió unos pocos materiales recuperados en una cata de la entrada y los definió como "de aspecto inferopaleolítico", el único conocido del Paleolítico Inferior en Bizkaia. Después de un largo período en el olvido, en 2006 se evaluó su interés arqueológico mediante unos sondeos, y desde el año 2007 fue objeto de un proyecto de investigación bajo la dirección de Joseba Ríos Garaizar. Tomé esta fotografía el 12 de diciembre de 2013 desde cerca de Galdariats, municipio de Lemoa (Bizkaia). La entrada de la cueva se encuentra dentro de la circunferencia negra.
Se recuperaron un total de 377 restos líticos, muchos de ellos fabricados en sílex procedente de zonas a unos 50 km de esta cueva, lo que indica que esta poblaciones humanas se movían bastante por un amplio territorio. En la fotografía, interior excavado de la cueva de Arlanpe, municipio de Lemoa (Bizkaia), el 12 de diciembre de 2013.
Se recuperaron un total de 3.476 restos óseos. De ellos, 40 de cabra montés (Capra pyrenaica), 8 de rebeco (Rupicapra rupicapra), 1 de corzo (Capreolus capreolus) y 8 de ciervo (Cervus elaphus), además de otros que no pudieron identificarse específicamente. Durante la excavación arqueológica encontraron un esqueleto parcial de una cabra montés y restos óseos de un segundo ejemplar. Su datación por C14 dio una fecha de unos 17.000 BP, en un período de transición entre el Solutrense Superior y el Magdaleniense Inferior. En la fotografía, del 15 de julio de 2011, un macho de cabra montés en la base del monte Mulhacén, municipio de Capileira (Granada).
De la misma época y de la etapa inmediatamente posterior se recuperaron restos óseos de 4 ejemplares de rebeco (Rupicapra rupicapra). Fotografié este rebeco cantábrico (Rupicapra parva) el 26 de junio de 2011 bajo peña Olvidada, municipio de Camaleño (Cantabria). Actualmente, se diferencian las especies el rebeco cantábrico (Rupicapra parva), el rebeco pirenaico (Rupicapra pyrenaica) y el rebeco alpino (Rupicapra rupicapra). Sin embargo, parece seguro que las poblaciones cantábricas y pirenaicas tendrían intercambio genético a través de los Montes Vascos hasta hace menos de 15.000 años. La extinción de las poblaciones vascas habría posibilitado el aislamiento genético y su especiación. 
Mediante análisis del ADN se analizaron 4 muestras de restos óseos de Oso pardo (Ursus arctos) y se consiguió obtener ADN mitocondrial en dos de ellas. Una de las muestras se corresponde con el clado o linaje ibérico, pero la otra es de un clado extinto y únicamente encontrado hasta entonces en Alaska. En la fotografía, del 16 de agosto de 2013, un macho de oso pardo cerca del puerto de Leitariegos, municipio de Cangas de Narcea (Asturias).
Dos muestras de bóvido del Paleolítico Superior analizadas genéticamente resultaron ser de Uro (Bos primigenius) y no de Bisón estepario (Bison priscus). Gracias a Theo, que me ha autorizado a utilizar esta fotografía que aparece en la web www.henskensfossils.nl, podemos hacernos una idea de las colosales dimensiones del uro, el ancestro salvaje del ganado vacuno. Los reyes de Polonia cazaron los últimos ejemplares.
Localización de la cueva de Arlanpe, en el curso bajo del río Arratia, cerca de su confluencia con el Ibaizabal. Pinchad en la imagen para verla más grande.

1 comentario:

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Joseba Ríos Garaizar en una entrevista periodística publicada el 6 de junio de 2014 en www.elcorreo.com dijo que esta cueva es la que acoge los asentamientos humanos más antiguos de Bizkaia, junto a Mendieta 1, de Sopela, de "entre hace 200.000 y 115.000 años", del Paleolítico Medio Antiguo.
http://www.elcorreo.com/bizkaia/duranguesado/201406/06/huella-primeros-vizcainos-20140605210536.html