17 de abril de 2013

Picamaderos negro, el macho de Orozko en el nido

Este es el macho de la pareja reproductora de Picamaderos negro (Dryocopus martius) que hay en Orozko. Después de tallar este invierno el séptimo agujero en un estupendo ejemplar de haya (Fagus sylvatica) según contábamos en "Picamaderos negro, en los alrededores del árbol-nido de Orozko", donde estábamos convencidos de que anidaría, la pareja se ha decidido por una haya trasmocha a 100 metros de distancia que conserva una única rama, de la que ya hablamos en "Picamaderos negro, primera reproducción en el Gorbeia vizcaíno" en el verano de 2012.
Así de atento estaba el 15 de abril de 2013 el macho en la entrada de un nido ya horadado el año pasado. Una vez más, fue Igor Aginako quien descubrió el 12 de abril que la pareja se había decidido por el haya trasmocha. Si los Picamaderos negros son capaces de adaptarse al uso de hayas trasmochas, su futuro en Bizkaia es bastante más halagüeño de lo que pensábamos cuando solo les creíamos capaces de nidificar en hayas de gran porte y sin trasmochar como las de Altube.
La técnica del fotodigiscoping me ha permitido obtener las dos fotografías anteriores. La distancia hasta la que me acerqué solo me permitía obtener esta fotografía con mi Nikon D200 y un teleobjetivo zoom 150-500 mm a 500 mm. Es decir, nos hemos mantenido a bastante distancia para no molestar.
Con la cámara Canon Ixus 125 HS tomé esta fotografía y, tras acoplarla al telescopio mediante un tubo, las dos primeras. Todas las fotografías estas hechas desde el mismo punto. La flecha indica la entrada del nido donde se encontraba el macho de Picamaderos negro.

2 comentarios:

Jon Múgica Urteaga dijo...

Buena noticia esta, las probabilidades de reproducción del picamaderos negro aumentan en lo cantábrico del Pais Vasco, siempre que se respete la evolución natural de los hayedos trasmochos, que si nos dedicamos a cortarles las ramas más gordas a cuenta de los fondos LIFE, las "cornejas carlistas" tendran que anidar a medio metro del suelo.

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Amigo Jon: Podríamos convenir en que una buena opción desde el punto de vista de la explotación forestal y la conservación de la biodiversidad, sería cortar todas las ramas de las hayas trasmochas, excepto la más sana y recta. Con el tiempo se podría obtener un hayedo con un aspecto raro, pero que podría ser adecuado para el Picamaderos negro, los murciélagos forestales y otros animales. A la vez, se podría obtener leña y se evitaría el cruel destino de estas bonitas hayas en forma de candelabro: perder todas sus ramas por descuaje durante una ciclogénesis explosiva o similar debido al peso de esas ramas curvadas, donde son tan frecuentes las pudriciones y los efectos de los hongos.