19 de diciembre de 2012

Autóctonas vs. Alóctonas

La abreviatura de "versus" es vs. Esta preposición, que en latín significa "hacia", en inglés adquirió el significado de "contra" y con este sentido se usa actualmente en castellano. En castellano, sin mediación del inglés, sucedió lo mismo con "adversario", que tiene la misma raíz latina y que también tiene un significado distinto del original. La ambivalencia de esta palabra parece muy apropiada para este título. Tomé esta fotografía en el valle de Arbaitza, municipio de Orozko (Bizkaia) el 30 de agosto de 2010.
Las hayedos no fueron la vegetación dominante del Macizo del Gorbeia hasta hace 2.500 años, aunque llegaron hace unos 5.000 años desde los Balcanes. Tras el máximo de la Última Glaciación, hace unos 15.000 años la temperatura media estival era de unos 10º C menor que la actual. Hasta hace unos 8.000 años no se alcanzó un clima similar al actual y la expansión del bosque caducifolio se ha producido a lo largo de los últimos 7.000 años, poco antes de las primeras deforestaciones del Neolítico. Al principio fueron abedules, pinos, sabinas y enebros. Le siguieron sauces, serbales, espinos y otras rosáceas, dando paso posteriormente a los avellanos y robles. Los robledales de Quercus robur se extendieron por las regiones costeras de la cornisa Cantábrica y los de Quercus petraea por las montañosas, caso del Macizo del Gorbeia. Las glaciaciones mermaron en gran parte la flora europea. Como en Europa, en Norteamérica hay bosques de frondosas caducifolias que sufrieron las glaciaciones, pero con mucha menor virulencia, ya que estos ecosistemas pudieron migrar hacia el Sur o hacia el Norte dentro del continente americano al ritmo de los cambios climáticos. En Europa, sin embargo, el mar Mediterráneo resultó una barrera infranqueable y solo una pequeña parte de la flora original sobrevivió en los refugios climáticos del sur de Europa. Durante las glaciaciones los ecosistemas de praderas y estepas dominaron el norte de la Península Ibérica. Grandes herbívoros como bisontes, uros, caballos salvajes e incluso renos y mamuts pastaban, vigilados por grandes depredadores como leones, leopardos e hienas, todos ellos desaparecidos en los últimos 20.000 años. Hice esta fotografía del monte Gorbeia y el valle de Padurabaso desde el monte Usotegieta, municipio de Orozko (Bizkaia) el 19 de junio de 2011.
Aún así, los bosques templados europeos son unos ecosistemas muy valiosos y, desde luego, en nada se parecen a las plantaciones forestales de coníferas, eucaliptos, robles americanos y falsas acacias. Las especies arbóreas de los primeros son autóctonas y las de las segundas, alóctonas. Pero la diferencia entre ellas no es solo que unas sean originarias del lugar y las otras importadas, sino que unas son el soporte de ecosistemas de gran complejidad y las otras simples cultivos forestales, "los trigales de Bizkaia". Sin embargo, como los trigales castellanos, las plantaciones forestales tienen un considerable valor ecológico y son el hábitat de especies amenazadas. Tomé esta fotografía del río Orortegi, municipio de Orozko (Bizkaia) el 21 de noviembre de 2012.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural de Gorbeia fijaba como objetivos "aumentar, en la manera de lo posible, la superficie arbolada ocupada por especies autóctonas, armonizando los intereses ecológicos y sociales del Parque" y "limitar las repoblaciones de especies introducidas de crecimiento rápido y medio a las zonas de suficiente capacidad de producción". Cuatro años más tarde, el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Gorbeia, incluía regulaciones como la de emplear al menos un 25% de frondosa autóctona en las zonas arboladas y un 50% en las no arboladas de las Zonas de Protección, o emplear al menos un 15% de frondosa autóctona en las masas pino radiata o alerce, o al menos un 30% en el resto de las Zonas de Progresión Ecológica. Hice esta fotografía del valle de Ibarra, municipio de Orozko (Bizkaia) desde las casas de Uribarri el 21 de noviembre de 2012.
Pasados ya 18 años desde la aprobación del Plan de Ordenación, podemos comprobar si se han conseguido sus objetivos y si las regulaciones del Plan Rector de hace 14 años han surtido algún efecto. Para ello, tenemos los datos del Inventario Forestal de Bizkaia y del Inventario Forestal de Bizkaia de la Red Natura 2000, ambos del año 2005. Tomé esta fotografía del Gorbeia desde Bojadi, municipio de Zeanuri (Bizkaia) el 25 de agosto de 2011.
En dichos inventarios tenemos la columna Rep+MB (Rep=Repoblación. MB=Monte bravo), que nos indica con qué especie se ha plantado cada hectárea en los últimos años, aproximadamente desde la creación del Parque Natural de Gorbeia. Como vemos en esta tabla, el 24.94% de la superficie forestal cubierta por alóctonas (todas las coníferas, los eucaliptos y el roble americano) en la parte vizcaína del Parque Natural de Gorbeia son hectáreas plantadas en los últimos años, mientras que en el mismo periodo solo se ha plantado el 9.75% de la superficie forestal cubierta por autóctonas (todas las frondosas, excepto eucaliptos y roble americano). Repitiendo los mismos cálculos para el conjunto de Bizkaia, obtenemos que un 27.93% de las alóctonas son Rep+MB, solo un 3% superior al del Gorbeia vizcaíno, mientras que en el caso de las autóctonas, son Rep/MB un 11.51%, ¡casi un 2% superior al del Gorbeia vizcaíno! En definitiva, parece que no se han cumplido los objetivos del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales ni han surtido el efecto deseado las regulaciones del Plan Rector de Uso y Gestión.
Podríamos buscar en la propiedad privada el origen del problema. A menudo se dice que ahí está el impedimento para realizar una política forestal que favorezca más a las especies autóctonas. Pero si nos fijamos en esta tabla, donde se incluyen las superficies forestales de la parte vizcaína del Parque Natural de Gorbeia en Bizkaia, vemos que el 44% de las 483 hectáreas de Ciprés de Lawson (Chamaecyparis lawsoniana), el 20% de las 383 de alerces (Larix spp.), el 70% de las 273 de Pino de Córcega (Pinus nigra subsp. laricio) y el 64% de las 176 de Abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii) están plantadas en montes públicos. En gran parte son hectáreas plantadas durante la Dictadura de Franco, pero si nos fijamos en la columna de Rep/MB, comprobamos que se siguen plantando estas especies, de escaso rendimiento económico, ya que su madera se paga aproximadamente al mismo precio que la del Pino de Monterrey, aunque sus turnos de corta son aproximadamente del doble de tiempo. Las plantaciones de Pino de Monterrey tienen mejor justificación económica, aunque el precio de su madera se ha reducido a la mitad en los últimos diez años.
En los territorios vecinos de Navarra, Cantabria y también en Araba se gestionan gran número de hectáreas de hayedos y robledales, incluyendo talas con aprovechamiento maderero. En Bizkaia la mayor parte de los hayedos que se conservan son trasmochos, lo que afecta gravemente a su valor ecológico y económico, y gran parte de los robledales están también trasmochados, son muy jóvenes o, en el caso de Quercus pyrenaica, han rebrotado de cepa. Especies como el Picamaderos negro (Dryocopus martius) no encuentran hayas maduras y sin trasmochar en la parte vizcaína del Macizo del Gorbeia. Lo mismo le sucede con los robledales al Murciélago ratonero forestal (Myotis bechsteinii). El número de hectáreas plantadas con Quercus petraea y Quercus pyrenaica desde la declaración del Parque Natural de Gorbeia es de cero. Y se han plantado en el mismo periodo más pinos de Córcega que hayas. Tomé esta fotografía en Barazar, municipio de Zeanuri (Bizkaia) el 17 de enero de 2009.

2 comentarios:

Xabi Iturrate dijo...

Habría que discretizar las Ha plantadas y especie por Categorías de Ordenación del PRUG para saber si se cumplen los objetivos de éste o no.

Xabi

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

El objetivo de "aumentar, en la manera de lo posible, la superficie arbolada ocupada por especies autóctonas, armonizando los intereses ecológicos y sociales del Parque" del PORN puede que se cumpla o no, porque decir eso es como no decir nada. Las regulaciones del PRUG "regulaciones como la de emplear al menos un 25% de frondosa autóctona en las zonas arboladas y un 50% en las no arboladas de las Zonas de Protección, o emplear al menos un 15% de frondosa autóctona en las masas pino radiata o alerce, o al menos un 30% en el resto de las Zonas de Progresión Ecológica" eran tan poco ambiciosas que seguro que se han cumplido. Pero creo a nadie se nos escapa el entendimiento del "espíritu" de esas disposiciones legislativas. Haciendo más cálculos con los datos del Inventario Forestal del año 2005, resulta que se han plantado 687 hectáreas de esos árboles alóctonos en el Gorbea vizcaíno en los últimos años y 221 hectáreas de esos árboles autóctonos. En talas se incluyen 52 hectáreas de alóctonos. Eso da un resultado de más del doble de árboles alóctonos plantados que de autóctonos en el Gorbea vizcaíno. Con mucha frecuencia, nuestras observaciones y experiencia no nos permiten extraer resultados concluyentes, pero en este caso los datos de los inventarios forestales son tan evidentes que creo que se puede decir que lo que hemos visto en la parte vizcaína del Gorbea desde el año 1994 coincide con las conclusiones resultantes del análisis de las estadísticas forestales.